LAS ISLAS INTUIDAS
No abdiques de tu memoria ni quemes esas cartas:
a las islas no se llega por el mar ni por la vida.
Existen allá donde la luz cruza el espejo,
llevándose al marchar su voz más jonda.
Serán bajo los cuerpos esas playas
que nadie nunca vio, que nadie nunca olvida.
Manuel Moya
(Fuenteheridos, 1960)
Las islas sumergidas. Qüásyeditorial, 1997