En el tictac palpita la calavera del tiempo.
El tiempo camina con un solo pie: el péndulo.
Ramon Gómez de la Serna
En el tictac palpita la calavera del tiempo.
El tiempo camina con un solo pie: el péndulo.
Ramon Gómez de la Serna
Se ponía los guantes como una caricia ajena.
Ramón Gómez de la Serna
Banderillas: velas de papel rizado en el altar de la muerte.
Ramón Gómez de la Serna
Sólo hay un olor que puede competir con el olor a tormenta: el olor a madera del lápiz.
Ramón Gómez de la Serna
Cinematógrafo: diario íntimo de lo que no nos sucedió nunca.
Ramón Gómez de la Serna
La ametralladora escribe los puntos suspensivos de la muerte.
Las palabras son el esqueleto de las cosas, por eso duran más que ellas.
Ramón Gómez de la Serna
No es un escritor, ni un pensador, es un mirador, la única facultad verdadera y aérea: mira. Nada más.
Ramón Gómez de la Serna
El retrato perdido
(fragmento)
Yo tenía un retrato cubista que era mi orgullo y que me hizo el gran pintor mejicano Diego Rivera en 1915. Cuando no creí que iba a perderlo, lo había ponderado y descrito con cariño en mis libros de Arte.
(...) Al hacerme ese retrato, Diego María Rivera no me sometió a la tortura de la inmovilidad o a la mirada mística hacia el vacío durante más de quince días, como sucede con los demás pintores, ni me puso ese aparato que tanto se parece al garrote vil y que en las fotografías colocan detrás de la nuca. Yo escribí una novela mientras me retrataba, fumé, me eché hacia delante, me eché hacia atrás, me fui un rato de paseo, y siempre el gran pintor pintaba mi parecido; tanto, que cuando volvía del paseo—y no es broma—me parecía mucho más que antes de salir.
Ramón Gómez de la Serna
Cuando anuncian por el altavoz que se ha perdido un niño, siempre pienso que ese niño soy yo.
Ramón Gómez de la Serna