Fotografía de Herr_Mueller - The Good Life #1
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24 de abril de 2026

Rafael Sanchez Ferlosio - (El Alagón.)

 

(El Alagón.) Encuentro finalmente un tramo del río donde digo de pronto: «Esto es todavía exactamente como era en mi niñez», y acto seguido, sin pensarlo, añado con pasión: «Y, por lo tanto, como tendría que haber seguido siendo y seguir siendo, para siempre, todo».

Rafael Sanchez Ferlosio


Vendrán más años malos y nos harán más ciegos, Destino, 1993. Premio Nacional de Ensayo 1994


26 de mayo de 2025

Rafael Sánchez Ferlosio - 1811 o Los Canchos de Ramiro

1811 o Los Canchos de Ramiro

   Quince buitres imagino,
diez son negros, cinco pardos;
los pellejos del gañote,
rosa rojo amoratado
y el collar blanquiamarillo,
del plumón más delicado.
   Casacas de paño adusto,
gorgueras de gurrilato:
los alguaciles del viento
que expande luctuosos fastos;
alguaciles altaneros,
para honores funerarios:
inmensa corona alada
de los muertos no enterrados.
   Monjes sin regla y sin votos,
sin virtudes ni pecados;
pechos sin gozo y sin pena;
ojos sin risas ni llantos.
Eremitas de las cumbres,
vigías de los nublados,
dioses de cielos adversos
y de caminos contrarios.
   Los verás al sol poniente,
cuando aún doran sus rayos
las más altas cresterías
que coronan los barrancos,
en el cancho inaccesible,
dormitando.
   ¿Cavilan bienes o males?
¿Urden provechos o daños?
¿Huelen la pólvora muerta
de las guerras del pasado?
¿Tejen las hebras del cierzo
con sañas de empecinado?
¿Saben la tierra que mezcla
los cráneos de los soldados,
el cenagal que fue tumba
de cañones y caballos?
   Viandante, no les preguntes
cómo, ni dónde, ni cuándo,
ni esperes que ellos decidan
quién fue el bueno, quién fue el malo,
que el cabal sepulturero
no hace acepción de finados,
ni quiere oír de inocentes
ni conocer de culpados:
si banderas decidieron
y nombres discriminaron,
para matados a espada,
indiferencia es descanso.
   Alas abiertas y quietas
sobre los vientos más altos,
rueda de sol y de muerte
al mediodía girando.
Tampoco leerás en ella
agüjeros buenos o malos;
vuelo que escribe en redondo
no apunta predestinados,
garra que graba en carroña
cancela sinos marcados.
Cruda y desnuda memoria
despliega sobre los campos
el silencio de sus alas,
como un manto.

Rafael Sánchez Ferlosio


Vendrán más años malos y nos harán más ciegos, Destino, 1993. Premio Nacional de Ensayo 1994




1 de abril de 2025

Rafael Sánchez Ferlosio - (Ante el retrato de Juan de Pareja)

 

(Ante el retrato de Juan de Pareja) Tal vez me alegraría si me enterase de que quería a su criado y lo trataba con dulzura, pero, con todo, me conformo con ver hasta qué punto la incorruptible lealtad de sus pinceles no supo negarse a emanciparlo de toda servidumbre imaginable, reconociendo y fijando para siempre, en esa levitante inteligencia y seriedad de la mirada, el aura de la más alta dignidad humana.

Rafael Sánchez Ferlosio



Vendrán más años malos y nos harán más ciegos
. Ediciones Destino, 3ª ed., diciembre 1993 [la primera en octubre y la segunda en noviembre]. Recibió el Premio Nacional de Ensayo en 1994.



Velázquez - Juan de Pareja, 1670. The Metropolitan Museum of Art, New York (Fotografía de Hans Ollermann)


24 de marzo de 2025

Rafael Sánchez Ferlosio - (Una pasión obstinada)

 

(Una pasión obstinada) El rencor consiste en la obstinación en que cuando ya no es así siga siendo así, porque una vez ha sido así: una culpa de de hace 50 años se convierte en 50 años de culpa.

Rafael Sánchez Ferlosio



Vendrán más años malos y nos harán más ciegos
. Ediciones Destino, 3ª ed., diciembre 1993 [la primera en octubre y la segunda en noviembre]. Recibió el Premio Nacional de Ensayo en 1994.



8 de diciembre de 2024

Rafael Sánchez Ferlosio - (Impresión repentina)

 

(Impresión repentina) Cómo retrocede el tiempo: todavía ayer todos eran más viejos que yo y hoy ya son todos más jóvenes que yo.

Rafael Sánchez Ferlosio   


La hija de la guerra y la madre de la patria, Destino, 2002





23 de octubre de 2024

Rafael Sánchez Ferlosio - (Dos gallinas ciegas)

 

(Dos gallinas ciegas) La Justicia y la Fortuna las pintan con los ojos vendados: ésta, para que no vea la maldad del venturoso, aquélla, para que no vea la belleza del malvado.

Rafael Sánchez Ferlosio   


La hija de la guerra y la madre de la patria, Destino, 2002





2 de octubre de 2024

Rafael Sánchez Ferlosio - (Palabras creadoras.)

 

  (Palabras creadoras.) Inocentes, en última instancia, de tanta estupidez, tanta fealdad, tantos odios y tantos sufrimientos, los hombres acabaron por poner a alguien en lo alto, para tener a quien maldecir y contra quien agitar el puño vuelto al cielo, en la hora de la desesperación.
   Tanto o más que de la alabanza, Dios es una creacion de la blasfemia.

Rafael Sánchez Ferlosio


Vendrán más años malos y nos harán más ciegos. Ediciones Destino, 1993




25 de agosto de 2024

Miguel Ángel Velasco - Bajo el signo del geco

 

BAJO EL SIGNO DEL GECO
(Ferlosiana)

Milagro, que lo rápido,
lo más escurridizo de este mundo,
nuestro miedo lagarto que se cuela por todo
como el diablo o el agua, nuestra mano ventosa,
se pose tan gentil, reconocible
sobre el cemento fresco.

(2003)

Miguel Ángel Velasco


La muerte una vez más  Poemas póstumos. Edición de Isabel Escudero. Tusquets, 2012



1 de abril de 2024

Rafael Sánchez Ferlosio - «¡Ay, las fechas están agazapadas…»

 

¡Ay, las fechas están agazapadas en el calendario, igual que gatos junto a la ratonera, para matar los días en el instante mismo de salir!

Rafael Sánchez Ferlosio



Vendrán más años malos y nos harán más ciegos. Ediciones Destino, 1993


5 de septiembre de 2022

Rafael Sánchez Ferlosio

 

Retráete atrás a la noche,
tu patria y tu cuna,
aunque el alba de antaño
no vuelva nunca.

Rafael Sánchez Ferlosio



Citado por Avelino Fierro en Ciudad de sombra, Eolas Ediciones, 2015




8 de julio de 2022

Rafael Sánchez Ferlosio - Como a manera de prólogo

 

Como a manera de prólogo

(Ojo conmigo) Desconfíen siempre de un autor de pecios. Aun sin quererlo, le es fácil estafar, porque los textos de una sola frase son los que más se prestan a ese fraude de la “profundidad”, fetiche de los necios, siempre ávidos de asentir con reverencia a cualquier sentenciosa lapidariedad vacía de contenido pero habilidosamente elaborada con palabras de charol. Lo “profundo” lo inventa la necesidad de refugiarse en algo indiscutible, y nada hay tan indiscutible como el dicho enigmático, que se autoexime de tener que dar razón de sí. La indiscutibilidad es como un carisma que sacraliza la palabra, canjeando por la magia de la literalidad toda posible capacidad significante.

Rafael Sánchez Ferlosio


Campo de retamas (Rafael Sánchez Ferlosio ), Random House, 2015.



3 de abril de 2022

Rodrigo Caro con un pecio de Ferlosio

 

A LAS RUINAS DE ITÁLICA

Estos, Fabio ¡ay dolor! que ves ahora
Campos de soledad, mustio collado,
Fueron un tiempo Itálica famosa;
Aquí de Cipión la vencedora
Colonia fue; por tierra derribado
Yace el temido honor de la espantosa
Muralla, y lastimosa
Reliquia es solamente
De su invencible gente.
Solo quedan memorias funerales
Donde erraron ya sombras de alto ejemplo;
Este llano fue plaza, allí fue templo;
De todo apenas quedan las señales.
Del gimnasio y las termas regaladas
Leves vuelan cenizas desdichadas;
Las torres que desprecio al aire fueron
A su gran pesadumbre se rindieron.

Este despedazado anfiteatro,
Impio honor de los dioses, cuya afrenta
Publica el amarillo jaramago,
Ya reducido a trágico teatro,
¡Oh fábula del tiempo! representa
Cuánta fue su grandeza y es su estrago.
¿Cómo en el cerco vago
De su desierta arena
El gran pueblo no suena?
¿Dónde, pues fieras hay, está el desnudo
Luchador? ¿Dónde está el atleta fuerte?
Todo despareció, cambió la suerte
Voces alegres en silencio mudo;
Mas aun el tiempo da en estos despojos
Espectáculos fieros a los ojos,
Y miran tan confuso lo presente
Que voces de dolor el alma siente.

Aquí nació aquel rayo de la guerra,
Gran padre de la patria, honor de España,
Pío, felice, triunfador Trajano,
Ante quien muda se postró la tierra
Que ve del sol la cuna y la que baña
El mar, también vencido, gaditano.
Aquí de Elio Adriano,
De Teodosio divino,
De Silio peregrino
Rodaron de marfil y oro las cunas.
Aquí ya de laurel, ya de jazmines
Coronados los vieron los jardines,
Que ahora son zarzales y lagunas.
La casa para el César fabricada
¡Ay! yace de lagartos vil morada;
Casas, jardines, césares murieron,
Y aun las piedras que de ellos se escribieron.

Fabio, si tú no lloras, pon atenta
La vista en luengas calles destruidas;
Mira mármoles y arcos destrozados,
Mira estatuas soberbias que violenta
Némesis derribó, yacer tendidas,
Y ya en alto silencio sepultados
Sus dueños celebrados.
Así a Troya figuro,
Así a su antiguo muro,
Y a ti, Roma, a quien queda el nombre apenas,
¡Oh patria de los dioses y los reyes!
Y a tí, a quien no valieron justas leyes,
Fábrica de Minerva, sabia Atenas,
Emulación ayer de las edades,
Hoy cenizas, hoy vastas soledades,
Que no os respetó el hado, no la muerte,
¡Ay! ni por sabia a ti, ni a ti por fuerte.

Mas ¿para qué la mente se derrama
En buscar al dolor nuevo argumento?
Basta ejemplo menor, basta el presente,
Que aun se ve el humo aquí, se ve la llama,
Aun se oyen llantos hoy, hoy ronco acento;
Tal genio o religión fuerza la mente
De la vecina gente,
Que refiere admirada
Que en la noche callada
Una voz triste se oye, que, llorando
Cayó Itálica dice, y lastimosa,
Eco reclama Itálica en la hojosa
Selva que se le opone, resonando
Itálica, y el claro nombre oído
De Itálica, renuevan el gemido
Mil sombras nobles de su gran ruina;
¡Tanto aun la plebe a sentimiento inclina!

Esta corta piedad que, agradecido
Huésped, a tus sagrados manes debo,
Les do y consagro, Itálica famosa.
Tú, si lloroso don han admitido
Las ingratas cenizas, de que llevo
Dulce noticia asaz, si lastimosa,
Permíteme, piadosa
Usura a tierno llanto,
Que vea el cuerpo santo
De Geroncio, tu mártir y prelado.
Muestra de su sepulcro algunas señas,
Y cavaré con lágrimas las peñas
Que ocultan su sarcófago sagrado;
Pero mal pido el único consuelo
De todo el bien que airado quitó el cielo
Goza en las tuyas sus reliquias bellas
Para envidia del mundo y sus estrellas.

Rodrigo Caro

(Utrera, 1573 - Sevilla, 1647) 

******************


(Fabio a Rodrigo Caro) Rodrigo, la hermosura de las ruinas que me cantas no está en el siempre odioso recuerdo de un imperio, sino en el gozo de ver reflorecido, sobre el cadáver de la bestia misma, el amarillo jaramago.

Rafael Sánchez Ferlosio





9 de marzo de 2022

Rafael Sánchez Ferlosio - «No hay nada que pueda impresionarme tan desfavorablemente…»

 

No hay nada que pueda impresionarme tan desfavorablemente como el que alguien trate de impresionarme favorablemente. Los simpáticos me caen siempre antipáticos, los antipáticos me resultan, ciertamente, incómodos en tanto dura la conversación, pero cuando ésta se acaba se han ganado mi aprecio y simpatía. Ese viajero que dice «Buenas noches», al entrar en el compartimiento del vagón; que apenas alza los ojos, sin interés alguno, a la comparecencia de viajeros nuevos, que no vuelve a despegar los labios hasta llegar a su estación, para decir «que tengan ustedes buen viaje», suscita en mí la convicción –probablemente tan arbitraria como injusta– de que en un choque o un descarrilamiento se portaría del modo más heroico y más socorredor, mientras que el dicharachero, que no ha parado en todo el viaje de hablar y de reír, de entablar relación con todo cristo, y no digamos si –¡horror!– hasta contando chistes por añadidura, me impone, en cambio, la más absoluta certidumbre de que no podría dar, en igual trance, sino el más bochornoso espectáculo de la histeria y cobardía. La simpatía es un arcaísmo de quienes creen, quieren creer o necesitan fingir que hay todavía un medio, un ámbito de vida pública, en el que los hombres pueden allegarse en algún grado, de manera directa y espontánea, los unos a los otros. La antipatía es resistencia y repugnancia a simular y escenificar –abyectamente– un mundo que no existe.


Rafael Sánchez Ferlosio


Vendrán más años malos y nos harán más ciegos. Ediciones Destino, 3ª ed., diciembre 1993 [la primera en octubre y la segunda en noviembre]. Recibió el Premio Nacional de Ensayo en 1994.




24 de diciembre de 2021

Rafael Sánchez Ferlosio - Villancico (1972)


 

VILLANCICO (1972)

Nazca el niño negativo,
nadie, nunca, nada, no.

Si amanece la arrogancia
de la fuerza y el valor,
niño débil y cobarde,
niño noche y deserción.

Nazca el niño negativo,
nadie, nunca, nada, no.

Si relumbran los fusiles
de la blanca afirmación,
niño oscuro, niño inerme,
niño niebla y evasión.

Nazca el niño negativo,
nadie, nunca, nada, no.

Si los médicos prescriben
la alegría y la salud,
niño triste, niño enfermo,
sin niñez ni juventud.

Nazca el niño negativo,
nadie, nunca, nada, no.

Si en el quicio de la carne
la palabra se escindió,
niño niño, niño niña,
niño luna, niño sol.

Nazca el niño negativo,
nadie, nunca, nada, no.

Si a la luz de la justicia
toda culpa se aclaró,
niño bueno, niño malo,
sembrador de confusión.

Nazca el niño negativo,
nadie, nunca, nada, no.

Si la lógica decide
de la verdad y el error,
niño cierto, niño falso,
blanco de contradicción.

Nazca el niño negativo,
nadie, nunca, nada, no.

Si entre la carne y el verbo
imposible fue el amor,
niño nadie, niño nunca,
niño nada, niño no.

Rafael Sánchez Ferlosio


Vendrán más años malos y nos harán más ciegos, Destino, 1993. Premio Nacional de Ensayo en 1994.




18 de noviembre de 2021

Rafael Sánchez Ferlosio - «Cuando la acción se ha vuelto inercia y rutina...»

 

Cuando la acción se ha vuelto inercia y rutina, ya sólo la omisión es resistencia, deliberación y libertad.

Rafael Sánchez Ferlosio



Vendrán más años malos y nos harán más ciegos. Ediciones Destino, 3ª ed., diciembre 1993 [la primera en octubre y la segunda en noviembre]. Recibió el Premio Nacional de Ensayo en 1994.



20 de agosto de 2021

Autorretrato de Ferlosio

 

“Nació el 4 de diciembre de 1927 en Roma. A la edad de catorce años, en el texto de literatura española de Guillermo Díaz-Plaja y en la frase en la que el autor, retratando al infante Don Juan Manuel, decía literalmente, ‘Tenía el rostro no roto y recosido por encuentros de lanza, sino pálido y demacrado por el estudio’, conoció cuál era su ideal de vida. No obstante, ha sido siempre demasiado perezoso para llegar a empalidecer y a demacrarse en medida condigna a la de su ideal emulatorio, y su máximo título académico es el de bachiller. Habiéndolo emprendido todo por su sola afición, libre interés o propia espontánea curiosidad, no se tiene a sí mismo por profesional de nada.”

Rafael Sánchez Ferlosio


En la solapa de Vendrán más años malos y nos harán más ciegos. Ediciones Destino, 1993, y de más libros de Ferlosio.



14 de agosto de 2021

Rafael Sánchez Ferlosio - Un pecio y un prólogo

 

(Never more.) Decir que el tiempo todo lo cura vale tanto como decir que todo lo traiciona. ¿Sabré sobrevivir sin traicionar? (11-IV-1985)

Rafael Sánchez Ferlosio


No me resisto a añadir el Prólogo de este libro, del que vendrán por aquí más pecios. Así de breve es:


(Campana vespertina)

Vendrán más años malos
y nos harán más ciegos;
vendrán más años ciegos
y nos harán más malos.

Vendrán más años tristes
y nos harán más fríos
y nos harán más secos
y nos harán más torvos.


Vendrán más años malos y nos harán más ciegos. Ediciones Destino, 3ª ed., diciembre 1993 [la primera en octubre y la segunda en noviembre]. Recibió el Premio Nacional de Ensayo en 1994.