MUTABILIDAD
Todo lo que ves, que va y que viene,
todo se queda en el silencio,
todas las altas torres duran
lo que sus anclas de cemento,
los largos ríos se adelantan
y retroceden los pequeños,
cantan los árboles, sus pájaros,
silencia el frío los inviernos,
las faldas vivas de los montes
son anchas playas y areneros,
se recogen los grandes mares
y se adormecen los isleños.
Todo se suma y se destruye:
la paz, el hombre, los senderos,
la tarde muere en los caminos
y la mañana entre los dedos.
Jesus Hilario Tundidor
Junto a mi silencio, Premio Adonais, 1963
18 de octubre de 2026
Jesús Hilario Tundidor - Mutabilidad
Unos versos de Gabriel Bocángel
Así comienza el romance «Describiendo un terremoto», escrito por el poeta y dramaturgo Gabriel Bocángel (1603 - 1658)
Discordias gime la tierra,
violencias el aire esgrime,
y, mientras se
muda todo,
solo la mudanza es firme.
Dos fotografías de Piedad Isla
La señora Quica (1972), fotografía de Piedad Isla (1926 - 2009) [Fundación Piedad Isla y Juan Torres]
Una fotografía de Joana Biarnés
Desfile de Moda Ad Lib, Ibiza, 1972. ©Archivo Joana Biarnés / Fundación Photographic Social Vision.
Joana Biarnés (1935 - 2018)
16 de octubre de 2026
12 de octubre de 2026
Un aforismo de Rafael Pérez Estrada
Las reliquias corporales están llenas de gritos secos.
Rafael Pérez Estrada
9 de octubre de 2026
8 de octubre de 2026
Marta López Vilar - Teseo regresa a Atenas
TESEO REGRESA A ATENAS
Vaya donde vaya, Grecia me hiere
Yorgos Seferis
Regresaba a mi patria,
olvidé la ceniza de cada laberinto
como olvidé a Ariadna junto al sueño.
Solo existía el mar,
su negrura tan honda no me enturbió
lo que veía: las lejanas luces
de Atenas esperándome.
Pero miré las aves cercanas a la costa,
algo me dijo que eran hijas
del presagio y la muerte.
Y navegamos noches infinitas
para no llegar nunca.
Atenas ya no existe
—herida fría, abierta pobreza—.
Otros reyes ocuparon el trono de mi padre
que se lanzó al vacío
y murió mil veces en los cuerpos de otros.
Así me lo anunciaron las aves de la costa.
Solo me queda el viaje,
esperar que el tiempo borre este horizonte
y saber que otros reyes guardan para mí
las ruinas de una Atenas que no existe.
Marta López Vilar
(Madrid, 1978)
En la antología En legítima defensa. Poetas en tiempos de crisis, Prólogo de Antonio Gamoneda. Bartleby Editores, 2014
6 de octubre de 2026
Juan de Timoneda - Villancico
Soy garridica
y vivo penada
por ser mal casada.
Yo soy, no repuno,
hermosa sin cuento,
amada de uno,
querida de ciento.
No tengo contento
si valgo ya nada
por ser mal casada
Con estos cabellos
de bel parecer
haría con ellos
los hombres perder.
Quien los puede haber
no los tiene en nada
por ser mal casada.
Juan de Timoneda
(Valencia, entre 1518 y 1520 - 1583)
Gil Vicente - «Halcón que se atreve…» y dos versiones de la garza malherida
Halcón que se atreve
con garza guerrera,
peligros espera.
Halcón que se vuela
con garza a porfía
cazarla quería
y no la recela.
Mas quien no se vela
de garza guerrera,
peligros espera.
La caza de amor
es de altanería:
trabajos de día,
de noche dolor.
Halcón cazador
con garza tan fiera,
peligros espera.
Mal ferida iva la garça
enamorada;
sola va y gritos daba.
A las orillas de un río
la garça tenía el nido,
ballestero la ha herido
en el alma;
sola va y gritos daba.
Malferida iba la garza
enamorada:
sola va y gritos daba.
Donde la garza hace su nido,
ribericas de aquel río,
sola va y gritos daba.
2 de octubre de 2026
1 de octubre de 2026
Marcos Ordóñez - «Las palabras que se pierden…»
Las palabras que se pierden. ¿Dónde la habré puesto? ¿En qué cajón, en qué encimera, en qué casa, en qué año? Para encontrar la palabra perdida tuve que buscar en un cajón la palabra «encimera» y entonces recuperé la casa y el año, pero no la palabra, que llegó luego. La palabra cuya ausencia te vuelve de madrugada, y te empuja a levantarte como las ganas de orinar. Las palabras que se buscan chasqueando los dedos, como si llamaras a un perro, a aquel perro que quizás no volverá.
Marcos Ordóñez
Una cierta edad, Anagrama, 2019
30 de septiembre de 2026
Más de Javier Marías sobre el traductor
El texto original, como la partitura musical, está ahí y es inamovible, aunque tanto
el traductor como el pianista tengan amplio margen de elección. La dicción, la
preferencia por un vocablo o su descarte, el tempo, el ritmo, las pausas, son responsabilidad de ellos. Y pueden destrozar una obra maestra, eso también.
Javier Marías
28 de septiembre de 2026
Dos greguerías de Ramón sobre el tiempo
En el tictac palpita la calavera del tiempo.
El tiempo camina con un solo pie: el péndulo.
Ramon Gómez de la Serna
27 de septiembre de 2026
23 de septiembre de 2026
Isla Correyero - Mi retrato a lápiz
MI RETRATO A LÁPIZ
Soy melancólica. Melómana. Trapecista en la cuerda de los sueños y el arte. Cumplo con mi destino de guerrera. Canto lo bello y lo perfecto. Bebo, fumo y esnifo. Mi mente es un río caudaloso que nadie ha dominado. Soy perversa, cruel y me bañan las lágrimas a solas. Adoro la justicia y los bienes perdidos. Bramo de odio en lo alto de las cumbres si no consigo lo que busco. Esquizofrénica, locuaz e impertinente. Me gustan los licores y las sedas. Amo el destierro, los bosques y la danza. Mis aventuras escandalizan a los necios y con el dedo me gusta tocar los labios de la noche. Idolatro la luz que expresa Kubrick y el tormento exquisito de Visconti. De mí se dice que no me harto de belleza y que bebo a destiempo de los cuerpos. Vomito internamente ante lo vulgar y lo ridículo y desgarro mi pecho ante lo feo. Me gozo en soledad como un diamante y brillo entre celajes como nutria. De niña coleccionaba tréboles y olores, insectos y lecturas. Nunca mi espada está enfundada y he aprendido el arte de la esgrima. Me gustan las hierbas y la magia y busco el Grial para mi amo. Soy heroica, altanera y distraída. Me cobijo en mansiones de alquiler y no obedezco leyes ni partidos. Me gustan los vaqueros y las pieles, el lino y los trajes ajustados. Mido uno sesenta de estatura y ochenta mal medidos de busto confidente. El tacto de la nieve me subyuga, oír a Bach me iza y me conmueve, oler a piel me excita doblemente; ver una toma en treinta y cinco de Murnau me hace comprender qué es la poesía. Como el Vesubio expulso lava incandescente al recordar la Italia. Llevo siempre carmín rojísimo en los labios y altos zapatos de tacón granate. Tengo arrebatos de amor hacia cualquiera y el sexo para mí es una sombra.
¡Y me gusta jugar a lo que sea!
Isla Correyero
Cráter (1984)
20 de septiembre de 2026
Miguel Hernández - Niña al final
NIÑA AL FINAL
Ella:
Sonrisas no
aprendidas
chocan en
mi granada.
Me las hallo
en el agua redonda
de mi pozo.
Me empino para ser
mujer, pero
no llego.
Ya me subo
medias y ligas,
ya me bajo la falda
a la misma cintura
de la rodilla.
No sé por qué me busco,
con este afán de niño hambriento
los senos con los dedos.
Los senos,
que exigen terreno
al percal
y al viento.
Yo les he cobrado miedo
a los chivos
y a los ojos
de aquel muchacho
de moreneces y alargamientos
de higos secos...
Pero los sigo
sin saber por qué yo...
Yo:
Tú desafías a los limones
y a los corazones.
Miguel Hernández
De los primeros poemas de Miguel Hernández. Leído hoy en Perito en lunas Poemas de adolescencia Otros poemas. Editorial Losada. Cuarta edición: 25-X-1976, Buenos Aires; libro adquirido un 14 de julio de 1977
Un autorretrato de María Roesset Velasco
María Roesset Velasco (1904 - 1976) - Reposo (también identificada habitualmente como Reposo [Autorretrato]), 1928














