Lefteris Zopidis / Λευτέρης Ζωπίδης - Ζεις ή επιβιώνεις;, 2010
[¿Vives o sobrevives?, Tesalónica]
Mis amigos son pájaros negros
que se mecen en las azoteas de casas a punto de derrumbarse:
Exarjia, Patisia, Mataxurguío, Mets.
Hacen lo que deben.
Vendedores a domicilio de recetarios y enciclopedias,
hacen calles y unen desiertos.
Intérpretes del cabaret de la calle Zenón,
profesionales revolucionarios,
en el pasado los acorralaban hasta corregirlos.
Ahora toman pastillas
y alcohol para dormir
pero tienen sueños y no duermen.
Mis amigos son tensas alambradas
en las azoteas de casas antiguas:
Exarjia, Victoria, Kukaki, Gizi.
En ellas ustedes han puesto millones de pinzas de hierro,
sus culpabilidades, decisiones de asambleas,
vestidos prestados,
señales de punta de cigarrillo, extrañas migrañas,
silencios amenazantes, vaginitis.
Se enamoran de homosexuales,
monedas que corren, retraso
el teléfono el teléfono el teléfono,
cristales rotos, la ambulancia, nadie.
Hacen lo que se debe.
Mis amigos viajan continuamente
porque no les dejaron ni un sitio.
Todos mis amigos pintan con color negro
porque el rojo se lo destrozaron ustedes,
escriben en lengua codificada
porque la de ustedes solo sirve para halagar.
Mis amigos son pájaros negros y alambradas
en sus manos. En su garganta.
Mis amigos.
Katerina Gogu
(Traducción de Virginia López Recio)
Εμένα οι φίλοι μου είναι μαύρα πουλιά
πού κάνουν τραμπάλα στις ταράτσες ετοιμόρροπων σπιτιών
Εξάρχεια Πατήσια Μεταξουργείο Μέτς.
Κάνουν ότι λάχει.
Πλασιέ τσελεμεντέδων και εγκυκλοπαιδειών
φτιάχνουν δρόμους και ενώνουν ερήμους
διερμηνείς σε καμπαρέ τής Ζήνωνος
επαγγελματίες επαναστάτες
παλιά τούς στρίμωξαν και τά κατέβασαν
τώρα παίρνουν χάπια και οινόπνευμα να κοιμηθούν
αλλά βλέπουν όνειρα και δέν κοιμούνται.
‘Εμένα οι φίλες μου είναι σύρματα τεντωμένα
στις ταράτσες παλιών σπιτιών
Εξάρχεια Βικτώρια Κουκάκι Γκύζη.
πάνω τους έχετε καρφώσει εκατομμύρια σιδερένια
μανταλάκια
τις ενοχές σας αποφάσεις συνεδρίων δανεικά φουστάνια
σημάδια από καύτρες περίεργες ημικρανίες
απειλητικές σιωπές κολπίτιδες
ερωτεύονται ομοφυλόφιλους
τριχομονάδες καθυστέρηση
το τηλέφωνο το τηλέφωνο το τηλέφωνο
σπασμένα γυαλιά το ασθενοφόρο κανείς.
Κάνουν ό,τι λάχει.
Ολο ταξιδεύουν οι φίλοι μου
γιατί δεν τούς αφήσατε σπιθαμή για σπιθαμή.
“Όλοι οι φίλοι μου ζωγραφίζουνε με μαύρο χρώμα
γιατί τούς ρημάξατε το κόκκινο
γράφουνε σε συνθηματική γλώσσα
γιατί ή δική σας μόνο για γλείψιμο κάνει.
Οι φίλοι μου είναι μαύρα πουλιά και σύρματα
στα χέρια σας. Στο λαιμό σας.
Οι φίλοι μου.
Κατερίνα Γώγου
La corza perseguida
La mendiga profética
La muchacha que en mitad de la vida
me despierta y me dice acuérdate.
Octavio Paz
Leído en Las cosas que me acechan (1979), de Víctor Botas
VALORES
Considero un valor cada forma de vida, la nieve, la fresa, la mosca.
Considero un valor el reino mineral, una asamblea de estrellas.
Considero un valor el vino mientras dura la comida, una sonrisa involuntaria,
el cansancio de quien no se ahorra nada, dos viejos que se aman.
Considero un valor lo que mañana nada valdrá y lo que hoy ya vale poco.
Considero un valor todas las heridas.
Considero un valor ahorrar agua, reparar un par de zapatos,
callar a tiempo, acudir a un grito, pedir permiso antes de sentarse,
sentir gratitud sin recordar el porqué.
Considero un valor saber dónde está el norte en una habitación,
saber cuál es el nombre del viento que está secando la ropa.
Considero un valor el viaje del vagabundo, la clausura de la monja,
la paciencia del condenado, cualquiera sea su culpa.
Considero un valor el uso del verbo amar y la hipótesis de que un creador exista.
Muchos de estos valores no los he conocido.
Erri De Luca
(Traducción al español de Stefania di Leo en Revista Altazor)
CONSIDERO VALORE
Considero valore ogni forma di vita, la neve, la fragola, la mosca.
Considero valore il regno minerale, l’assemblea delle stelle.
Considero valore il vino finché dura il pasto, un sorriso involontario,
la stanchezza di chi non si è risparmiato, due vecchi che si amano.
Considero valore quello che domani non varrà più niente
e quello che oggi vale ancora poco.
Considero valore tutte le ferite.
Considero valore risparmiare acqua, riparare un paio di scarpe,
tacere in tempo, accorrere a un grido, chiedere permesso prima di sedersi,
provare gratitudine senza ricordare di che.
Considero valore sapere in una stanza dov’è il nord,
qual è il nome del vento che sta asciugando il bucato.
Considero valore il viaggio del vagabondo, la clausura della monaca,
la pazienza del condannato, qualunque colpa sia.
Considero valore l’uso del verbo amare e l’ipotesi che esista un creatore.
Molti di questi valori non ho conosciuto.
Opera sull’acqua e altre poesie (Einaudi, 2002)
Soñé con la realidad. Me desperté aliviado.
* * *
¡Ah, si pudiéramos ver la vida y no las situaciones!
Stanisław Jerzy Lec
Pensamientos despeinados. Traducción de Elzbieta Bortkiewicz y Abraham Gragera. Pre-Textos, 2014.
Tal vez bajo del pelo, bajo el párpado,
bajo humos, sábados, paredes, trajes,
aymeduelen, vecinos, hastaluegos,
guarda la gente un poco de ternura.
Es tal vez bajo el ala del sombrero
o tal vez en la mano, en su pañuelo,
donde la gente suele atardecer
cuando la tarde es cruel como un cuchillo.
Y si no, ¿cómo explica su mejilla?
¿Y cómo explica su continuo andar,
reír, pelear, me digo, cómo explica,
si esto pega tan duro en el estómago?
Tal vez bajo la noche,
la gente saca su ternura a ver
si algo le han dado, si algo le ha dolido,
charla un poco, desteje su cansancio,
suelta un pájaro y sueña hasta mañana.
Juan Gelman
Violín y otras cuestiones [1949 -1956], 1956
ÉXITOS PERSONALES
A menudo, mientras caminas por la noche en completa soledad,
algo te toca en el hombro,
te vuelves, entonces –y de repente sientes toda la vanidad
de la existencia. Pero no te afliges,
como si fueras el primero en descubrirlo.
Tasos Livaditis
Traducción de Manuel González Rincón y texto griego en La salamandra ebria
Προσωπικές ἐπιτυχίες
Συχνά, μέσα στή νύχτα, καθώς περπατᾶς ὁλομόναχος, κάτι
σ’ ἀγγίζει στόν ὤμο,
γυρίζεις τότε –καί μονομιᾶς νιώθεις ὅλο τό μάταιο τῆς
ὕπαρξης. Ἀλλά δέ θλίβεσαι,
σά νἆσαι ὁ πρῶτος πού τό ἀνακαλύπτεις.
Τάσος Λειβαδείτης
Al despertar
me sorprendió la imagen que perdí ayer.
El mismo árbol en la mañana
y en la acequia
el pájaro que bebe
todo el oro del día.
Estamos vivos, quién lo duda,
el laurel, el ave, el agua
y yo, que miro y tengo sed.
Blanca Varela
(Lima, 1926 - 2009)
Leído en Rua das Pretas
Claudia Cardinale at the Venice Film Festival, 1958
(Photo by Archivio Cameraphoto Epoche/Getty Images) aquí
POR EL OTOÑO ADENTRO EL HUMO VUELA
Por el otoño adentro el humo vuela
llevándose el aroma del verano.
Quedan los frutos de su amor lejano
en una luz que la nostalgia vela.
Húyese el tiempo y al dejarnos hiela
su no estar tan extraño, tan humano.
Se nos cae la penumbra de la mano,
gruñe el silencio como un perro en vela.
Y la joven de octubre va y se esfuma
por entre los resquicios del empeño
que quisiera salvarla con sus rosas.
Todo el campo se oculta en esta bruma
que no sabemos si es memoria o sueño
y no hay sino el perfume de las cosas.
Eliseo Diego
Algo le duele al aire
Algo le duele al aire,
del aroma al hedor.
Algo le duele
cuando arrastra, alborota
del herido la carne,
la sangre derramada,
el polvo vuelto al polvo
de los huesos.
Cómo sopla y aúlla,
como que canta
pero algo le duele.
Algo le duele al aire
entre las altas frondas
de los árboles altos.
Cuando doliente aún
entra por las rendijas
de mi ventana,
de cuanto él se duele
algo me duele a mí,
algo me duele.
Dolores Castro
(Aguascalientes, México, 1923 - 2022)
(Revista Altazor)
SER UNA CASTA PEQUEÑEZ
A Alfonso Cravioto
Fuérame dado remontar el río
de los años, y en una reconquista
feliz de mi ignorancia, ser de nuevo
la frente limpia y bárbara del niño…
Volver a ser el arrebol, y el húmedo
pétalo, y la llorosa y pulcra infancia
que deja el baño por secarse al sol…
Entonces, con instinto maternal,
me subirías al regazo, para
interrogarme, amor, si eras querida
hasta el agua inmanente de tu pozo
o hasta el penacho tornadizo y frágil
de tu naranjo en flor.
Yo, sintiéndome bien en la aromática
vecindad de tus hombros y en la limpia
fragancia de tus brazos,
te diría quererte más allá
de las torres gemelas.
Dejarías entonces en la bárbara
novedad de mi frente
el beso inaccesible
a mi experiencia licenciosa y fúnebre.
¿Por qué en la tarde inválida,
cuando los niños pasan por tu reja,
yo no soy una casta pequeñez
en tus manos adictas
y junto a la eficacia de tu boca?
Ramón López Velarde
De la sangre devota (1916)
(Jerez de García Salinas, Zacatecas, México, 1888 - Ciudad de México, 1921)
A LA POESÍA
Ya se dijeron las cosas más oscuras.
También las más brillantes.
Ya se enlazaron las palabras como
cabellos, seda y oro en una misma trenza
–adorno de tu espalda transparente–.
Ahora,
tan bella como estás,
recién peinada,
quiero tomar de ti lo que más amo.
Quiero tomarte
–aunque soy viejo y pobre–
no el oro ni la seda:
tan sólo el simple, el fresco, el puro
(apasionadamente), el perfumado,
el leve (airadamente), el suave pelo.
Y sacarte a las calles,
despeinada,
ondulando en el viento
–libre, suelto, a su aire–
tu cabello sombrío
como una larga y negra carcajada.
Ángel González
Muestra, corregida y aumentada, de algunos procedimientos narrativos y de las actitudes sentimentales que habitualmente comportan, Turner, 1977
Los años me van poblando como a un vasto desván.
José Miguel García Ascot
En Otra ciudad, otra vida (2011), de Karmelo C. Iribarren.
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José Miguel «Jomí» García Ascot (Túnez, 1927 - Ciudad de México, 1986) fue un poeta, ensayista, cineasta, crítico de arte y publicista español. (Wikipedia)
RETRATO DE UNA MUCHACHA
Sobre el alféizar recargada apenas
ya mira la muchacha con fijeza
de la luna el misterio y la destreza
que promueve en sus ingles azucenas.
Un poema de Alberti, con sirenas,
acaba de leer, mas sin tristeza,
junto al río la niña despereza,
teje suaves y ondulantes melenas.
Desnuda está la noche de presagios
cual toro que no sabe su destino,
y ya canta la joven en adagios
cómo el azar es un hilado fino
y del íntimo amor, mester de magos,
es presa y amo el cuerpo peregrino.
Álvaro Quijano
(Hermosillo, Sonora, 1955 - Ciudad de México, 1994)
CLXXXIII
Un golpe de viento
desvelado me ha
cerca del alba
(¡Eh! ¿Qué pasa?)
Torbellino de polvo corría
arrastrando los pies
alrededor de la casa.
Habían quedado batiendo
(¿Qué pasa?)
los postigos de la ventana.
He saltado del lecho,
descalzo, sin gafas
a asomar a la puerta vidriera
de atrás. (¿Qué pasa,
madre? ¿Qué pasa?)
Más allá de la tapia
sobre el puente de hierro
el cielo lívido
se secaba el sudor de la cara
(¡Eh!)
con jirones de sábanas
(¿Qué pasa?)
Acá, tras la alambrada,
el ánima de mi madre
llamaba a las gallinas muertas
con palmadas.
«Nada, nada, hijo mío.
Ha terminado el último
verano. Nada, nada.
Ale, a la cama.
¿Qué?:
entre lo negro, hijo,
¿ya blanquea tu barba?»
Como un gorrión que el viento
del nido derribara,
contra el turbio cristal todavía
mi corazón temblaba.
Agustín García Calvo
Más canciones y soliloquios. Editorial Lucina, 1988.
El peor desgaste mental es pensar en el porvenir.
Los vicios, como las virtudes, puliéndolos llegan a un grado máximo de perfección.
Julio Aquiles Munguía
(La Paz, Bolivia, 1907 - 1983)
Disparos al aire. Antología del aforismo en Hispanoamérica (Hiram Barrios). Ediciones Trea, 2022
UN HOMBRE ESCRIBE LA PALABRA OTOÑO
Un hombre escribe la palabra otoño,
algo cae, se desprende y la belleza
es abandono en la ciudad desnuda.
Un hombre solo y la palabra otoño.
¿Miel o naranja amarga ruedan por las veredas?
¿O aquella misteriosa música en que flotamos?
¿Vigilia de la luz o del vacío
que agobia de manzanas los árboles musgosos?
¿Cuánto del hombre cae, cuánto se eleva
y cuánto purifica al solo árbol del alma
esa vacilación de la caída?
Otoño tras otoño tras otoño
hasta que un día ceda la palabra
y un tapiz de hojarasca la sacie de silencio.
Roberto D. Malatesta
(Leído en Círculo de Poesía)
Un viento nororiental se ayunta salvaje y tiernamente con la palmera.
* * *
En la oreja de la arcaica beldad africana, el ébano reanima el sonido en los pendientes.
Costas Reúsis
El confinamiento [300 aforismos]. Traducción y notas de Mario Domínguez Parra. La Isla de Siltolá, Sevilla, 2025
PRECOZ OTOÑO
La niebla es de plata, borra
las sombras de los pinos,
agranda los jardines
al alba.
Al chopo le amarillea una hoja
y al castaño del monte
se le ha muerto una rama.
Temores que ajenos a sí mismos
duermen en el aire celeste:
este final que cada año vuelve
y es siempre nuevo.
Como el último árbol del bosque,
el último hombre ha contado las muertes;
sin embargo su muerte lo alcanza
por sorpresa.
18 de agosto, 1935
Antonia Pozzi
(Milán, 1912 - 1938)
Leído en Antología de poetas suicidas [1770 - 1985]. Selección, coordinación y notas de José Luis Gallero. Árdora, 2005 [edición no bilingüe]
PRECOCE AUTUNNO
La nebbia è d'argento, cancella
le ombre dei pini:
sono più grandi i giardini
nell'alba.
Al pioppo una foglia è ingiallita,
un ramo è morto al castano
sul monte.
Spaventi che non sanno se stessi
dormendo nell'aria celeste:
questa fine che torna ogni anno,
che è nuova ogni anno.
Come l'ultimo albero del bosco,
l'ultimo uomo ha contato le morti:
pur la sua morte lo coglie
ancora stupito.
18 agosto 1935
(Página italiana de Antonia Pozzi)
Joost Schmidt (1893 - 1948) fue un pintor, tipógrafo y maestro de la Bauhaus.
Quando o Padeiro Velho de Casdemundo teve a certeza de que Manolo Cabra lhe desfeitara a irmã, em dois segundos decidiu tudo. Nessa mesma noite matou-o de emboscada, arrastou o cadáver para o palheiro e foi acender o forno com umas vides que comprara para as empanadas da festa de San Bartolomé.
O irmão do meio encarregou-se de cortar a cabeça ao morto. O Padeiro Velho amanhou-o e depois chamuscou-o bem chamuscado. Às duas da manhã untou o Cabra de alto a baixo com o tempero, enfiando-lhe um espeto pelas nalgas. Às cinco estava assado.
«Caramba », disse o irmão do meio, que admirava todas as invenções do mais velho, «é à segoviana!»
«Mas não lhe pões o dente», cortou o outro.
Entretanto o mais novo, regressado já do Pereiro, aonde fora avisar o Padre Mestre, manifestou desejos de capar Manolo Cabra. O do meio olhou muito sério para o Padeiro Velho. Este cuspiu enojado e decretou:
«É tudo para os cães. E agora tragam-me lá a roupa do fiel defunto, que já não tem préstimo senão no inferno.»
Se perguntassem ao Padeiro Velho o que mais queria naquele momento, teria respondido:
«Assar-lhe até a memória.»
Fernando Assis Pacheco
Primer capítulo de la novela Trabalhos e paixões de Benito Prada (1993)
Blancanieves jugando con el trofeo del padre
(Paula Rego), 1995
Junto a una cabeza de venado,
se hace presente Blancanieves.
Toma el trofeo y el sillón del padre,
prueba la autoridad, se muestra indócil
con su vestido blanco de satén.
Toma la muerte expuesta, rematada
con dos ojos de vidrio,
sujeta al animal por la pala del cuerno.
Unos segundos antes del disparo,
atravesó un pomar.
Verónica Aranda
siempre moriremos lejos
de una persona de una ciudad
los regresos son ilusiones que engañan
siempre moriremos lejos
Juana Bignozzi
(Buenos Aires, 1937 - 2015)
(Para completar: Vanina Colagiovanni en Periódico de Poesía - UNAM)
ENTRE IRSE Y QUEDARSE
Entre irse y quedarse duda el día,
enamorado de su transparencia.
La tarde circular es ya bahía:
en su quieto vaivén se mece el mundo.
Todo es visible y todo es elusivo,
todo está cerca y todo es intocable.
Los papeles, el libro, el vaso, el lápiz
reposan a la sombra de sus nombres.
Latir del tiempo que en mi sien repite
la misma terca sílaba de sangre.
La luz hace del muro indiferente
un espectral teatro de reflejos.
En el centro de un ojo me descubro;
no me mira, me miro en su mirada.
Se disipa el instante. Sin moverme,
yo me quedo y me voy: soy una pausa.
Octavio Paz
Piedra de sol (1957)
EL LIENZO
No puedo saber
cuánto hilo le faltará a mis manos
para terminar esta tela.
Creo que ha sido la blancura
su tenue vocación y su misterio.
La trama no es más profunda
que el azar de su dibujo
y la solitaria fe que cifra el ritmo
de mis manos a la urdimbre.
Quizás esta tela es toda para el viento,
vela para un largo viaje en la inmensura
de un lento mar que llama, lejos.
Jorge Fernández Granados
(Ciudad de México, 1965)
A fotografia é sempre um ménage à trois, um triângulo que a trigonometria não consegue explicar: o fotógrafo, o modelo e o espectador da fotografia (mesmo que o espectador seja o modelo).
Maria João Freitas
Entrada publicada el 20-3-2011 en el blog a namorada de wittgenstein
Escribiendo puedo vivir de formas en las que no podría sobrevivir.
Louise Erdrich
Leído en la columna «Sirât, la sustancia», de Leila Guerriero (El País, 28-6-25)
LA VIDA BREVE DE NUESTROS ANTEPASADOS
Pocos llegaban a los treinta.
La vejez era privilegio de árboles y piedras.
La infancia apenas duraba lo que un lobo es cachorro.
Forzoso era apresurarse para llegar con vida
a la puesta de sol,
a las primeras nieves.
Parturientas de trece años,
buscadores de nidos entre juncales a los cuatro,
a los veinte encabezaban cacerías –
hace poco que no estaban y ya no están.
Los extremos del infinito se unían rápidamente.
Las brujas masticaban conjuros
con todos sus dientes de juventud.
El hijo se hacía hombre bajo la mirada del padre.
Los ojos velados del abuelo veían nacer al nieto.
Cierto, jamás contaban años cumplidos.
Contaban redes, ollas, chozas y hachas.
El tiempo, tan generoso con cualquier estrella en el cielo,
les tendía, a ellos, una mano casi vacía
y la retiraba rápidamente, como arrepentido.
Un paso más, otros dos
a lo largo del reluciente río
que surge de la oscuridad y en la oscuridad desaparece.
No había ni un momento que perder,
no podían dejar preguntas para mañana,
ni tener revelaciones tardías, sólo tempranas.
La sabiduría no podía esperar las canas,
tenía que ver claro antes de que hubiera claridad,
y oír voces antes de que sonaran.
El bien y el mal –
poco sabían de eso, pero todo:
cuando el mal triunfa, se esconde el bien;
cuando el bien se manifiesta, el mal aguarda al acecho.
Uno y otro invencibles,
imposibles de ser apartados a una distancia sin retorno.
Por eso, no hay alegría sin una sombra de temor,
y no hay desaliento sin un atisbo de esperanza.
La vida, por larga que sea, siempre será muy breve.
Demasiado breve para añadir algo.
Wisława Szymborska
De Fin y principio (1993), en Paisaje con grano de arena. Traducción de Ana María Moix y Jerzy Wojciech Sławomirski. Lumen, 3ª ed. 2011
Una fiera es el tiempo.
Lo metemos en una jaula
y lo domamos.
Después, en casa,
corre, juega y se duerme.
De repente, un día, recuerda
su vida en libertad
y nos come.
Yannis Kondós
Αγρίμι που είναι ο καιρός.
Τον βάζουμε σε κλουβί
και τον εξημερώνουμε.
Μετά, μέσα στο σπίτι:
τρέχει, παίζει και κοιμάται.
Ξαφνικά, μια μέρα, θυμάται
την ελεύθερη ζωή του
και μας τρώει.
Γιάννης Κοντός
(Traducción de PLC)
Fingiendo se entiende la gente.
Karmelo C. Iribarren
Diario de K., Editorial Renacimiento, 2ª ed. ampliada: abril 2016
LXVI
Harto de todo esto, muerte pido y paz:
de ver cómo es el mérito mendigo nato
y ver alzada en palmas la vil nulidad
y la más pura fe sufrir perjurio ingrato
y la dorada honra con deshonra dada
y el virginal pudor brutalmente arrollado
y cabal derechura a tuerto estropeada
y por cojera el brío juvenil quebrado
y el arte amordazado por la autoridad
y el genio obedeciendo a un docto mequetrefe
y llamada simpleza la simple verdad
y un buen cautivo sometido a un triste jefe;
harto de todo esto; de esto huiría; sólo
que, al morir, a mi amor aquí lo dejo solo.
William Shakespeare
Shakespeare The Sonnets / Sonetos de amor. Texto crítico y traducción en verso de Agustín García Calvo. Anagrama, 2ª ed. 1983; 1ª ed. 1974
Tired with all these, for restful death I cry,
As, to behold desert a beggar born,
And needy nothing trimm'd in jollity,
And purest faith unhappily forsworn,
And guilded honour shamefully misplaced,
And maiden virtue rudely strumpeted,
And right perfection wrongfully disgraced,
And strength by limping sway disabled,
And art made tongue-tied by authority,
And folly doctor-like controlling skill,
And simple truth miscall'd simplicity,
And captive good attending captain ill:
Tired with all these, from these would I be gone,
Save that, to die, I leave my love alone
Lectura de Shakespeare
(SONETO 66)
Asqueado de todo esto, me resisto a vivir.
Ver la Conciencia forzada a mendigar
y la Esperanza acribillada por el Cinismo
y la Pureza temida como una pesadilla
y la Inquietud ganancia de pescadores
y la Fe derrochada en sueños de café
y nuestro Salvajismo alentado como Virtud
y el Diálogo entre la carne y las bayonetas
y la Verdad tapada con un Dedo
y la Estabilidad oliendo a establo
y la Corrupción, ciega de furia, a dos puños: con espada
y balanza
Asqueado de todo esto, preferiría morir,
de no ser por tus ojos, María,
y por la patria que me piden.
Gabriel Zaid
_____________________________________
Harto de todo, pido la paz de la muerte:
De mirar al mérito mendigar desde siempre
y ver crecer la nada indigente,
y a la más pura fe infeliz traicionada,
y al honor ver humillado y mal puesto,
y a la temprana doncella violada,
y a la recta perfección torcida,
y a la fortaleza por influjos, sin aliento,
y a la maestría susurrar ante la autoridad,
y a la docta locura controlar al talento,
y a la simple verdad por simple descartada,
y al bien complacer al mal, de este preso.
Harto de todo esto, de esto quisiera ser alejado,
salvo que, muerto, dejo a mi amor desolado.
(Traducción de Armando Aponte)
Tired with all these, for restful death I cry,
As, to behold desert a beggar born,
And needy nothing trimm'd in jollity,
And purest faith unhappily forsworn,
And guilded honour shamefully misplaced,
And maiden virtue rudely strumpeted,
And right perfection wrongfully disgraced,
And strength by limping sway disabled,
And art made tongue-tied by authority,
And folly doctor-like controlling skill,
And simple truth miscall'd simplicity,
And captive good attending captain ill:
Tired with all these, from these would I be gone,
Save that, to die, I leave my love alone
Ernest Biéler (1863 - 1948) - Portrait de Marguerite Burnat-Provins, vers 1904
(Maison de l’Alchimiste)
Marguerite Burnat-Provins (1872 - 1952). «Grande dessinatrice elle aussi et plume hypnotique et hallucinée.»
Donde voy, nadie va, nadie ha ido nunca, nadie irá. Voy solo, el país es virgen y se borra tras mis pasos.
Jean Giono
Leído en La vida menguante, de Pedro Luis Menéndez, Ediciones Trea, 2019
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Où je vais personne ne va, personne n'est jamais allé, personne n'ira. J'y vais seul, le pays est vierge et il s'efface derrière mes pas.
KAIRÓS
para John Landau
Vivimos para la banalidad,
y deberíamos vivir para la profundidad,
para la maravilla y el asombro.
Vivimos creyéndonos libres,
y nunca hemos estado más encerrados
en nuestros propios miedos.
Vivimos para la cháchara insoportable,
interminable, insufrible,
y deberíamos vivir para el silencio.
Vivimos queriendo escapar de la rutina,
y para ello no hacemos más
que amontonar rutina, tedio, consunción.
Vivimos para la preocupación
y deberíamos vivir para la compasión.
Vivimos persiguiendo riqueza y posesiones,
y acumulamos vacío, ansiedad, frustración,
rabia y depresiones.
Vivimos buscando el éxito,
el reconocimiento, la competencia, la fama,
y deberíamos vivir para borrar los rastros
y convertirnos en grandes donnadies.
Vivimos pensando que está todo controlado,
y en realidad nunca ha estado todo
tan fuera de control.
Vivimos pendientes del móvil, del whatsapp,
del instagram, del tuit, del flash,
y deberíamos vivir para tratar de comprender
qué significa estar aquí,
qué cosa tan simple nos había pedido la vida
antes de desaparecer.
Antonio Orihuela.
El fuego desde el otro lado. Ed. La tortuga búlgara, 2024
(Leído en su blog Voces del extremo)
Los poemas incluidos en este volumen obtuvieron el primer premio
en el concurso organizado el año 1936, con ocasión del centenario
de Bécquer, por el Lyceum Club Femenino. Con excepción de Tierra
(publicado en el núm. de Floresta) y Primavera (fragmentariamente
publicados en el número 4 de «Cuadernos de Poesía»), estos poemas
han permanecido inéditos hasta hoy.
[Público en el blog el primero de ellos. El resto pueden leerse en el enlace de abajo.]
QUIEN ME HABITA
Car Je «est» un autre.
Rimbaud
¡Qué extraño es verme aquí sentado,
y cerrar los ojos, y abrirlos, y mirar,
y oír como una lejana catarata que la vida se de
rrumba,
y cerrar los ojos, y abrirlos, y mirar!
¡Qué extraño es verme aquí sentado!
¡Qué extraño verme corno una planta que respira,
y sentir en el pecho un pájaro encerrado,
y un denso empuje que se abre paso difícilmente
por mis venas!
¡Qué extraño es verme aquí sentado,
y agarrarme una mano con la otra,
y tocarme, y sonreír, y decir en voz alta
mi propio nombre tan falto de sentido!
¡Oh, qué extraño, qué horriblemente extraño!
La sorpresa hace mudo mi espanto.
Hay un desconocido que me habita
y habla como si no fuera yo mismo.
Gabriel Celaya
La soledad cerrada / Rafael Múgica.- San Sebastián: Gráfico-Editora, 1947.- 93 p.; 17 cm.- (Cuadernos de poesía "Norte")
Ed. facs.: Donostia-San Sebastián: Diputación Foral de Gipuzkoa, Departamento de Cultura, Euskara, Juventud y Deportes, 1999.
(Fuente)
ALGO SECRETO
Hay en tu vida algo secreto;
es una noche en una casa,
los balcones abiertos al jardín.
En las habitaciones ya no hay nadie,
y, fuera, sólo luz lunar.
Pero el piano suena quedamente
con una melodía muy antigua,
tan antigua que nunca ha enmudecido.
Un pájaro es quien canta, hay una rosa
y hay una espina, en el balcón.
Tú eres el pájaro que canta.
Tu voz es inmortal, porque no es tuya,
y tu carne es efímera y doliente.
(De Templo sin dioses, 1996)
ELEGÍA
Qué vago es el reloj
que suena. Qué extraño
este silencio, nube informe.
Cómo se hunde la hoja
al fondo del estanque.
Cómo florecen siempre los almendros
antiguos, cómo ruedan
aquellos soles, madre,
abuela, amigos -sonrientes-,
mientras sus voces cortan el cristal
de la tarde.
(De "Erosión", 1968 - 1971)
César Simón
(Leídos en limbo páramo)
A UNA DAMA MUY JOVEN, SEPARADA
En un año que has estado
casada, pechos hermosos,
amargas encontraste
las flores del matrimonio.
Y una buena mañana
la dulce libertad
elegiste impaciente,
como un escolar.
Hoy vestida de corsario
en los bares se te ve
con seis amantes por banda
—Isabel, niña Isabel—,
sobre un taburete erguida,
radiante, despeinada
por un viento sólo tuyo,
presidiendo la farra.
De quién, al fin de una noche,
no te habrás enamorado
por quererte enamorar!
Y todos me lo han contado.
¿No has aprendido, inocente,
que en tercera persona
los bellos sentimientos
son historias peligrosas?
Que la sinceridad
con que te has entregado
no la comprenden ellos,
niña Isabel. Ten cuidado.
Porque estamos en España.
Porque son uno y lo mismo
los memos de tus amantes,
el bestia de tu marido.
Jaime Gil de Biedma
Moralidades (1966)
INTERNACIONAL
Chulo, souteneur, maquereau,
White-Chapel, Montmartre, Madrid.
son los biznietos del Cid,
los sobrinos de Diderot.
El argot
es cosa tan natural
como lo son los placeres,
el pegar a las mujeres
(que está mal)
y el caló.
Poesía de germanía
es poesía
por la gente desdeñada
todavía.
Hay cierto gusto cobarde
que halla elegante la tarde
e infame la madrugada.
(Crepúsculo vespertino,
bien mostrenco,
padre del matiz divino…)
El clarear matutino
huele a vino
y a flamenco…
Pues sabed
—vaguedad por vaguedad—
que, en el mundo, la verdad
es una cuestión de sed.
Tal la vida…
Si hoy estoy
abrazado a mi querida,
no hablemos más que de hoy.
Y mañana
hablaremos de otra cosa
más hermosa…
Si la hay, y me da la gana.
Manuel Machado
El mal poema (1909)
Luis Egidio Meléndez (Nápoles, 1716 - Madrid, 1780) - Bodegón con ciruelas, brevas, pan, barrilete, jarra y otros recipientes, c. 1760
LOS LÁPICES DE COLORES
Por mucho tiempo que haya pasado, cuando empieza septiembre vuelven siempre a mi memoria aquellos lápices de colores Alpino que sonaban dentro del plumier cuando de niño iba saltando charcos camino de la escuela. Habían llegado las lluvias en forma de furiosos aguaceros que entonces no se llamaban gota fría ni dana. Era la consabida riada de final de verano que se lo llevaba todo por delante y dejaba el campo encharcado donde bajaban a beber las aves de paso que volaban hacia el Sur. Podían desbordarse todos los barrancos, podía el borrascoso mar asolar las playas, pero allí estaban los lápices Alpino con todos los colores del arco iris, que en medio del desastre eran la señal de que todo volvería a su cauce, que el mundo seguiría siendo maravilloso si un niño usaba aquellos colores para pintarlo. Esos lápices, el sacapuntas, el lapicero de grafito, marca Faber y la goma de borrar Milan que olía a turrón de coco han llegado a convertirse en categorías de la mente. Asociados a la luz dorada de septiembre, todavía hoy significan para mí una actitud optimista, positiva y placentera ante la vida. Mientras aprendía en la escuela las primeras letras y las cuatro reglas, con los lápices Alpino me gustaba pintar barquitos de vela azules, rojos, verdes y amarillos; fueron aquellos barquitos cargados de promesas los que me han traído sano y salvo hasta esta orilla. Aún hoy en mis horas más oscuras siempre vuelvo a imaginar sus colores como un regreso a la inocencia que es el asa más firme donde agarrarse frente a este mundo que se desmorona. De alguna forma, a lo largo de mi vida no he hecho otra cosa que seguir usando aquellos lápices, aquella goma, aquel sacapuntas. Con la goma he borrado muchos errores que pude cometer, con el sacapuntas he afilado el lapicero de grafito con el que he llenado de palabras propias aquel cuaderno escolar. Es septiembre, empieza el nuevo curso, hay que volver a la escuela, limpios, bien peinados y con la cara lavada.
Manuel Vicent
(El País, 7-9-25)
Woodhouse Archive - Kerameikos - Grave Relief of Demetria and Pamphile NM2007.85.8
«This photograph was taken by Nicholson Museum curator William J Woodhouse in Greece between 1890 and 1935.»
EL ARTISTA
El artista mayor es el tiempo
Todo lo que toca
lo transforma en arte:
ruinas monedas
antigüedades
viejas ediciones
Y cuando toca al hombre
lo convierte en museo
antropológico
Óscar Hahn