Fotografía de Herr_Mueller - The Good Life #1

30 de noviembre de 2025

Autorretrato de Egon Schiele y retrato de Wally Neuzil (1912)

 


Egon Schiele - Selbstbildnis mit Lampionfrüchten, 1912 / Self-Portrait with Chinese Lantern Plant Öl, Deckfarbe auf Holz | Oil, opaque color on wood

Bildnis Wally Neuzil, 1912 / Portrait of Wally Neuzil Öl auf Holz | Oil on wood

Leopold Museum Wien


(Fotografía de Wolfgang Bayer)



Zinaida Serebriakova - Elena Braslavskaya

 


Zinaida Serebriakova (1884 - 1967) - Elena Braslavskaya, 1934




Una fotografía de Eda Urbani

 



Eda Urbani Woman at Confessional, 1937


Eda Urbani (Livorno, 1908 – Torino, 2001) ha avviato la sua carriera fotografica negli anni Trenta, collaborando con alcune testate giornalistiche internazionali, soprattutto in Spagna, dove è rimasta fino allo scoppio della Guerra Civile, nel 1936.

(Continúa aquí)



Blanca Varela - No sé si te amo o te aborrezco

 

NO SÉ SI TE AMO O TE ABORREZCO   

No sé si te amo o te aborrezco
como si hubieras muerto antes de tiempo
o estuvieras naciendo poco a poco
penosamente de la nada siempre.

Porque es terrible comenzar nombrándote
desde el principio ciego de las cosas
con colores con letras y con aire.

Violeta rojo azul amarillo naranja
melancólicamente
esperanzadamente
absurdamente
eternamente.

Una mujer joven y su hija muy pequeña (las recuerdo perfectamente, la niña tenía un abrigo rojo sucio y pesadas botas de goma) me empujaron para ser las primeras en presenciar el espectáculo. Yo estaba en Bleecker Street, con un pan italiano bajo el brazo. Primero escuché sirenas, luego cerraron la calle que dejé atrás. Alguien se había arrojado por una ventana. Seguí caminando. No pude evitarlo. Iba cantando.

«Mi noche ya no es noche por lo oscura»

A unos cuantos pasos de esa esquina, de esa casa, bajo esa misma ventana alta y negra, la noche anterior había comprado salchichas y cebollas. Era una noche muy fría, tres muchachos tocaban jazz en la acera y un escocés con barba, un escocés auténtico, llevaba por el talle a una menuda japonesa. Parecían verdaderamente enamorados.
Esta mañana también era muy fría. Había nieve sucia, irreconocible. Un ebrio dormía profundamente, como un ángel, en la escalera de un sótano. Al lado, en la vitrina de una tienda de modas, un formidable sol de cartón sonreía.

Vienes entonces desde mis entrañas
como un negro dulcísimo resplandor
así de golpe.
Un río de colores entre sombras
sombras que me deslumbran
colores que me ciegan
criaturas del alma.

Naces como una mancha voraz en mi pecho
como un trino en el cielo
como un camino desconocido.

Mas luego retrocedes te agazapas
y saltas al vacío
y me dejas al filo del océano
sin sirenas en torno
nada más que el inmundo el bellísimo azul
el inclemente azul
el deseo.

«Juguete del destino»

El negro me dio alcance
— Give me a quarter
— No hablo inglés, no tengo plata.
La palma de su mano extendida era rosada y la línea de la vida parecía un corte, una cicatriz que se perdía bajo el puño deshilachado.
— No entiendo
— Give me money… Son of a bitch.
Me alejé. Se quedó parado, con las piernas abiertas, hundidas entre la nieve sucia, maldiciéndome. Al voltear la esquina encontré la plaza desierta.


«Tu debil hernosura»

Hedores y tristeza
devorando paraísos de arena
sólo este subterráneo perfume
de lamento y guitarras
y el gran dios roedor
y el gran vientre vacío.

(¿Cuál de tus rostros amo
cuál aborrezco?
¿Dónde nací
en qué calle aprendí a dudar
de qué balcón hinchado de miseria
se arrojó la dicha una mañana
dónde aprendí a mentir
a llevar mi nombre de seis letras negras
como un golpe ajeno?)

Había un sol débil sobre Washington Square, muy débil. Los árboles parecían alambres retorcidos y luego estirados a la fuerza; como si los hubieran puesto entre dos vidrios amarillos. Desde lejos me hacían pensar en delicadas columnas vertebrales de insectos. Bonita cosa: huesos de insectos. El bar que había frente a casa estaba cerrado con un inmenso candado negro. Me di cuenta de que era domingo.

Siempre amé lo confieso
tus paredes aladas transparentes
con enredaderas de campanillas
como en Barranco cuando niña
miraba a una pareja besarse bajo un árbol.

Tras la ventana adoraba mi fiebre
mi enfermedad llena de espejos
donde yo era todo a un tiempo
el árbol la caricia
la sombra que ocultaba el rostro de los amantes
y la tarde abriéndose como una fruta otoñal
sobre el acantilado a la izquierda
como para enseñarme que el crepúsculo
llega primero al lado del corazón.

Hogueras en un huerto
donde las horas danzaban sin prisa.
El minuto era eterno.
¡Qué misteriosas voces!
¿Por qué cantaban entonces?

Esperé que cambiara la luz. Ningún auto venía. Solo un ciclista pasó cantando muy fuerte, con voz de tenor. Tenía anteojos, una bufanda roja que flotaba, y la voz salía como humo de su boca. La escuché hasta que se perdió, cada vez más delgada y clara, en la larga y estrecha calle de depósitos clausurados.
La última palabra que escuché fue corazón. Era una canción de Frank Sinatra.
La plaza continuaba desierta. Miento. Muy lejos, casi junto al arco, exactamente entre la fuente y el arco, caminaba un ciego. Me di cuenta de que era ciego porque llevaba un bastón blanco y tenía el aire de no ir a ninguna parte. Me puse los anteojos para ver bien al ciego. No me había equivocado, estaba dando vueltas alrededor de la fuente.


«En tu recuerdo vivo»

Desde lejos bajo el cielo del alma
donde nacen palabras que el amor ilumina
desde allí acostumbraba a cubrirte de joyas
hiriendo tu invisible descolorido seno
con mis dardos de fuego.

Con qué dulzura apartaba
ese velo de lágrimas ausentes
y descubría tu apretada boca
imaginando tu risa
el alba frente al puerto
las gaviotas tu bienvenida
el sol recién nacido
y los viejos perfumes del mar.

Todo era tuyo en ese cielo
maderas roja sal y un abrazo
de negras cuerdas que el viento rasga sin prisa.
Y peces y estrellas y medusas
y alguna barca con un nombre de niña
y la isla nacida tras el salto del bufeo.

Crucé la calle y sentí que el cielo era más oscuro a mi derecha. A ese lado las torres más altas de Wall Street parecían dibujadas con carbón, en un solo plano gris lavado con delicadas manchas amarillas y rosas. Cuestión de óptica, parecían un decorado de teatro.
Sabía que estaban muy lejos y, sin embargo, me parecía también que se inclinaban peligrosamente sobre mi cabeza.
Las puertas de vidrio giraron y reflejaron todo: la plaza, el sol débil, las torres, el bar cerrado, el semáforo.
— Good morning Mrs. Szyszlo.
— Buenos días Joe.
— Nice weather!
— Sí, Joe. Es un lindo día.


Hoy prisionera en tu vértigo gris
dentro de ti
no sé si te amo o si aborrezco
el rosa exangüe de tu carne
tu degollado resplandor
el río de ojos muertos que jamás te posee
su polvorienta melodía de guijarros
el verano de frutas corrompidas
tus llagas sin cubrir
el negro milagro de tu frente
hinchada de vacío
mendiga que me acosas con el corazón en los dientes
acusándome del crimen cometido en sueños.
No sé si te amo o te aborrezco
porque vuelvo
sólo para nombrarte desde adentro
desde este mar sin olas
para llamarte madre sin lágrimas
impúdica
amada a la distancia
remordimiento y caricia
leprosa desdentada
mía


Blanca Varela


(Fuente: La maja desnuda)





29 de noviembre de 2025

Álvaro Fernández Sierra y Luis de Góngora

 

En sombra, en nada, tempus fugit.

Álvaro Fernández Sierra

(León, 1943 - Cracovia, 2019)





Mientras por competir con tu cabello,
oro bruñido al sol relumbra en vano,
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;

mientras a cada labio, por cogello,
siguen más ojos que al clavel temprano,
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello;

goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lirio, clavel, cristal luciente,

no sólo en plata o víola troncada
se vuelva, mas tú y ello, juntamente,
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.

                                                           (1582)

Luis de Góngora

(Córdoba, 1561 - 1627)

Góngora - De un caminante enfermo que se enamoró donde fue hospedado


De un caminante enfermo que se enamoró donde fue hospedado

Descaminado, enfermo, peregrino,
en tenebrosa noche, con pie incierto
la confusión pisando del desierto,
voces en vano dio, pasos sin tino.

Repetido latir, si no vecino,
distinto, oyó de can siempre despierto,
y en pastoral albergue mal cubierto,
piedad halló, si no halló camino.

Salió el Sol, y entre armiños escondida,
soñolienta beldad con dulce saña
salteó al no bien sano pasajero.

Pagará el hospedaje con la vida;
más le valiera errar en la montaña
que morir de la suerte que yo muero.

[1594]


Luis de Góngora





27 de noviembre de 2025

Rafael Pérez Estrada

 

Poema es sólo el espejismo del poema que nunca llegaremos a escribir.

Rafael Pérez Estrada



Leído en tácticas de payaso, de manolo marcos. Tigres de papel, 2015




«Adresse: Miss Amália Basto. Calçada da Paz, 12. Macau. China»

 


«Adresse: Miss Amália Basto. Calçada da Paz, 12. Macau. China», (março 1921)




Rafael Alberti - Amaranta

 


AMARANTA

                              …calzó de viento...
                                        Góngora


Rubios, pulidos senos de Amaranta,
por una lengua de lebrel limados
pórticos de limones desviados
por el canal que asciende a tu garganta.

Rojo, un puente de rizos se adelanta
e incendia tus marfiles ondulados.
Muerde, heridor, tus dientes desangrados,
y corvo, en vilo, al viento te levanta.

La soledad, dormida en la espesura
calza su pie de céfiro y desciende
del olmo alto al mar de la llanura.

Su cuerpo en sombra, oscuro, se le enciende,
y gladiadora, como un ascua impura
entre Amaranta y su amador se tiende.


Rafael Alberti


Cal y canto (1929)



25 de noviembre de 2025

Miguel Catalán y la traducción

 

La alquimia de la traducción consiste en trasmutar el oro en oro.

Miguel Catalán



Paréntesis vacío (20189, inédito, publicado en la recopilación de todos los libros de paradojas de Miguel Catalán en Suma Breve  Pensamiento breve reunido (2001-2018)




Omar Jayyam - «Sé feliz, pues tu suerte ya cocieron ayer…»

 

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Sé feliz, pues tu suerte ya cocieron ayer;
de saber tus anhelos, ya se libraron ayer.
Vive feliz, entonces, sin tu destino saber:
voluntad y mañana decidieron ya ayer.

Omar Jayyam 


Robaiyat. Edición y traducción de Nazanín Amirian, edición bilingüe. DVD, 2002



24 de noviembre de 2025

Akiko Yosano - «joven de veinte años...»

 

joven de veinte años
negro pelo fluyendo
sobre el peine, lo mismo que las olas...
¡oh qué hermosa, qué hermosa,
esa arrogancia de la primavera!

Akiko Yosano
(1878 - 1942)


Akiko Yosano Poeta de la pasión. Antología poética. Traducción, introducción y notas de José María Bermejo y Teresa Herrero. poesía Hiperión, 2007

* * * * * *

Otra versión:


La joven veinteañera.
Fluye entre los dientes del peine
su cabellera negra.
La ostentosa juventud,
¡oh, maravilla!


 © 2025 Material de Lectura. UNAM


Una fotografía de Makoto Yamasaki



Makoto Yamasaki - (2018)




23 de noviembre de 2025

Nikos Dimou - Selbstbildnis

 

SELBSTBIDNIS

Durante muchos años en esta tierra le molestó el color de las hojas.
después de la lluvia de primavera y el sol
en las islas blancas del verano se llenaba de ansiedad.

Escuchó todo tipo de voces, pero las más oscuras eran las que amaban.

Muchas veces, por las noches, en casa, reflexionaba
solo, o peleando con un libro, antes de acostarse.
Los cuerpos desnudos de las mujeres eran las plantaciones de su olvido.

Al cerrar los ojos entrecerrando una vez pudo afrontar grandes verdades.
Se afirmó que vio varios paisajes.
Quizás otras personas lo amaban además de su madre.

Tenía algo que hacía que los hombres no le apuñalaran por la espalda,
las mujeres lo quieren por curiosidad.
En los días de otoño le gustaba pasear por los grandes jardines.

Una tarde en la que nadie lo esperaba, nunca regresó.


Nikos Dimou




SELBSTBIDNIS

Πολλά χρόνια σε αυτή τη γη τον ενοχλούσε το χρώμα των φύλλων
μετά την εαρινή βροχή. Και η λάμψη του ήλιου
στα λευκά νησιά του καλοκαιριού τον γέμιζε αγωνία.

Άκουσε κάθε λογής φωνές, μα οι πιο σκοτεινές ήταν αυτές που αγαπούσαν.

Πολλές φορές τα βράδια στο σπίτι συλλογίστηκε
μόνος, η πολεμώντας με ένα βιβλίο, πριν απ’ τον ύπνο.
Τα γυμνά σώματα των γυναικών στάθηκαν οι φυτείες της λησμονιάς του.

Μισοκλείνοντας τα μάτια μπόρεσε κάποτε να αντικρίσει μεγάλες αλήθειες.
Αξιώθηκε να δει διάφορα τοπία.
Ίσως να τον αγάπησαν και άλλοι άνθρωποι, έξω από τη μάνα του.

Κάτι είχε που έκανε τους άνδρες να μην τον χτυπάνε στην πλάτη,
τις γυναίκες να τον θέλουν από περιέργεια.
Τις μέρες του φθινοπώρου του άρεσε να περπατάει σε μεγάλους κήπους.

Ένα μεσημέρι που κανείς δεν τον περίμενε, δεν ξαναγύρισε.


Νίκος Δήμου


Irving Penn - Melina Mercouri

 


© Irving Penn - Melina Mercouri, 1960



Una fotografía de Humberto Rivas

 


 © Humberto Rivas - Lourdes, 1979



22 de noviembre de 2025

Leila Guerriero - La mirada excepcional

 

LA MIRADA EXCEPCIONAL

Tengo un amigo que dice frases extraordinarias sin intención de que sean extraordinarias. Las va soltando acá y allá, involuntariamente, como pinceladas virtuosas. En plena pandemia, y después de mucho tiempo sin poder hacerlo, fue hasta el microcentro de Buenos Aires y me hizo un reporte de ese sitio que entonces nos resultaba tan lejano como Manila: “Están las cosas, pero hay algo que no está. Es como si se estuviera haciendo el ensayo de una obra, pero todavía no es el estreno y no se sabe cuándo va a ser”. Hace poco, después de una seguidilla de días preciosos, me dijo: “Necesito que llueva. Los días lindos son tan exigentes”. No hay palabra más exacta: exigentes. Esos días parecen recordarnos que es imposible que se repitan translúcidos, coralinos, uno tras otro y al infinito. Parecen recordarnos que en algún momento vendrán un frente frío, un frente cálido, lluvias, vientos del Norte o del Sur. Quizás es que en la belleza extrema anida el recordatorio de la corrupción. Cuando los días son así, lisos, exuberantes, surge la necesidad, la exigencia de “aprovecharlos”. De salir al día como si fuera un palacio abierto sólo en momentos excepcionales, como esos edificios magníficos que se abren una vez cada cuatro años y exhiben sus maravillas durante algunas horas para cerrarse otra vez y permanecer ausentes cuatro años más. Hay unos versos de Mary Oliver que dicen: “No me quiero perder un solo hilo / del suntuoso brocado de esta felicidad. / Quiero acordarme de todo”. Pero nadie puede acordarse de todo. Habitar lo excepcional requiere de resignación: hay que entender que eso sólo permanecerá vivo en la memoria hasta el próximo encuentro, que no está garantizado. Supongo que es, en parte, lo que nos hace ir hacia adelante: la ilusión de encontrar otro día excepcional en el futuro y tener el coraje de saber perderlo decorosamente después de haberlo vivido.

Leila Guerriero


(El País, 22 de noviembre de 2025)




Bian Zhilin - Las hierbas del muro

 

Las hierbas del muro

Las cinco de la tarde y anochece.

Las seis de la tarde y las luces ya medio encendidas.

Hay gente que toma los días

Y los convierte en sueños,

Pero tú miras las hierbas que han crecido en los muros,

Las hierbas que ya se han secado.


Bian Zhilin



El cielo a mis pies.  Antología de la poesía china moderna 1918-1949. Hiperión. Traducción, selección, introducción y notas, 2013 de Blas Piñero Martínez, Hiperión



Emilio Prados - Dormido en la yerba

 

DORMIDO EN LA YERBA

Todos vienen a darme consejo.
Yo estoy dormido junto a un pozo.

Todos se acercan y me dicen:
- La vida se te va,
y tú te tiendes en la yerba,
bajo la luz más tenue del crepúsculo,
atento solamente
a mirar cómo nace
el temblor del lucero
o el pequeño rumor
del agua, entre los árboles.

Y tú te tiendes sobre la yerba:
cuando ya tus cabellos
comienzan a sentir
más cerca y fríos que nunca,
la caricia y el beso
de la mano constante
y sueño de la luna.

Y tú tiendes sobre la yerba:
cuando apenas si pudes
sentir en tu costado
el húmedo calor
del grano que germina
y el amargo crujir
de la rosa ya muerta.

Y tú te tiendes sobre la yerba:
cuando apenas si el viento
contiene su rigor,
al mirar en ruina
los muros de tu espalda,
y, el sol, ni se detiene
a levantar tu sangre del silencio.

Todos se acercan y me dicen:
- La vida se te va,
Tú, vienes de la orilla
donde crece el romero y la alhucema
entre la nieve y el jazmín, eternos,
y, es un mar todo espumas
lo que aquí te ha traído
por que nos hables...
Y tú te duermes sobre la yerba.

Todos se acercan para decirme:
- Tú duermes en la tierra
y tu corazón sangra
y sangra, gota a gota
ya sin dolor, encima de tu sueño,
como en lo más oculto
del jardín, en la noche,
ya sin olor, se muere la violeta.
Todos vienen a darme consejo,
Yo estoy dormido junto a un pozo.

Sólo, si algún amigo
se acerca, y, sin pregunta
me da un abrazo entre las sombras:
lo llevo hasta asomarnos
al borde, juntos, del abismo,
y, en sus profundas aguas,
ver llorar a la luna y su reflejo,
que más tarde ha de hundirse
como piedra de oro,
bajo el otoño frío de la muerte.

Emilio Prados



21 de noviembre de 2025

Grzegorz Wróblewski - Fantasmas de mediodía

 

FANTASMAS DE MEDIODÍA

Esa carnosa mujer que saborea el vino a mi lado O esa otra
del vestido negro con la que me cruzo
y con la que seguramente nunca me volveré a cruzar O aunque sea
esa doctora sin maquillaje que con su mano fría me toma el pulso
sorprendida de que todavía respire

Veo de pronto sus rostros inclinados sobre mí Me parece que algo
nos une

que por un momento con todas podría ser feliz...


Grzegorz Wróblewski


(Gdansk, 1962)



Poesía a contragolpe   Antología de poesía polaca contemporánea (autores nacidos entre 1960 y 1980)
. Selección y traducción de Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Xavier Farré. Prensas Universitarias de Zaragoza, 2012.




Dos fotografías de Jovan Todorovic

 

Jovan Todorovic - Bhella, 2011


Jovan Todorovic - Zaga / Conesus / 2012



Anna Magnani, por Federico Patellani (1951)

 


«Lasciami tutte le rughe, non me ne togliere nemmeno una. C’ho messo una vita a farmele!»

La célebre frase de la gran Anna Magnani a su maquillador (truccatore).



['Déjame todas las arrugas, no me quites ni una. ¡He tardado una vida en hacérmelas!']



Una fotografía de Moise Benkow

 


Moise Benkow (1892 – 1952) - Birgit, ca 1935




20 de noviembre de 2025

Quevedo - «Huye sin percibirse lento el día...»

 

Arrepentimiento y lágrimas debidas al engaño de la vida

Huye sin percibirse lento el día,
y la hora secreta y recatada
con silencio se acerca, y despreciada
lleva tras sí la edad lozana mía.

La vida nueva, que en niñez ardía,
ya juventud robusta, y engañada,
en el postrer invierno sepultada,
yace entre negra sombra y nieve fría.

No sentí resbalar mudos los años,
hoy los lloro pasados, y los veo
riyendo de mis lágrimas y daños.

Mi penitencia deba a mi deseo,
pues me deben la vida mis engaños,
y espero el mal que paso, y no le creo.


Francisco de Quevedo



Johanna Barraza Tafur - El árbol de níspero

 

El árbol de níspero 

junto al que murió mi padre
ha sido cortado.
Mi vecina vino a traerme
sus últimos frutos y una bala
que encontró en su tronco.
Teníamos dos cosas en común,
haber sostenido su cuerpo
mientras sangraba
y mantenernos en pie
sin importar los disparos.

Johanna Barraza Tafur 




(La Otra. Revista de poesía)



Chicho Sánchez Ferlosio - Cazadores de ciudad

 

EJECUCIÓN PÚBLICA

Cazadores de ciudad
que nunca os veis satisfechos
no me matéis en la jaula
profunda donde estoy preso.

Matarme en un sitio claro
de las montañas de Gredos
un sitio que corra el aire
y la vista llegue lejos.

Que lleven allí el garrote,
la silla y los aparejos,
que vaya el juez con su coche
a hacer el levantamiento.

Que dejen a los paisanos
que suban desde los pueblos,
que vean matar a un bicho
que lo tienen ya sujeto.

Que me sienten en la silla,
que me amarren con los cueros,
mirando para Madrid,
aunque yo no pueda verlo.

Maldito seas Madrid,
tu corte y tu parlamento.
Maldita sean tus leyes
y los que las hayan hecho.

Cazadores de ciudad.


Chicho Sánchez Ferlosio



«"Cazadores de ciudad" es una canción de Chicho Sánchez Ferlosio, conocida también como "Ejecución pública" o "Últimas voluntades". La escribió a mediados de los setenta, con motivo de las ejecuciones del anarquista Salvador Puig Antich y el apátrida polaco Heinz Chez. El garrote vil funcionó por última vez en España el 2 de marzo de 1974. Poco antes de las diez de la mañana el verdugo acabó con la vida del anarquista catalán Puig Antich en la prisión de Barcelona. Simultáneamente, en Tarragona, corrió la misma suerte un misterioso vagabundo que había sido condenado a la pena capital por el asesinato de un guardia civil en diciembre del 72.» 


Aquí, la canción.

 




19 de noviembre de 2025

Wisława Szymborska - Charco

 

CHARCO

Recuerdo muy bien ese miedo infantil.
Evitaba los charcos tras la lluvia,
sobre todo los recientes.
Alguno podría no tener fondo,
aunque se pareciera a los otros.

Me meto y de pronto me caigo toda,
comienzo a volar hacia abajo,
y más y más abajo,
en dirección a las nubes reflejadas
y a lo mejor más allá.

Luego se seca el charco,
se cierra sobre mí,
y yo atrapada para siempre —dónde—
en un grito que no sale al aire.

Solamente después llegó el entendimiento:
no todos los accidentes
siguen las reglas del mundo,
y aun si lo quisieran,
no pueden suceder.

Wisława Szymborska


(Trad. Gerardo Beltrán)


Instante, 2002. Traducción y epílogo de Gerardo Beltrán y Abel A. Murcia Soriano. Ediciones Igitur, 4ª ed. 2004. (edición original: 2002)




Una fotografía de Fri

 


Fri - afternoon delights. /botanical garden., 2009



Luis Javier Moreno - Uno («Los poetas ancianos, cuando cierran…»)

 

UNO

Los poetas ancianos, cuando cierran
en verano la escuela donde estudian las chicas,
reptan tras los placeres que esas vírgenes
pudieran conferirles, ellas, a estos obsesos
(rostros que los espejos no retienen),
al abrir éllas el desván del sueño
donde el ardor del pubis las empapa
(trono de sombra oscura) el medio cuerpo.
La pasión de los viejos es un témpano
de hielo sucio entre perdidos pájaros
de una rama a otra rama por las verdes
alamedas de junio en donde el canto
ablanda la cadencia de su sangre
al ritmo del sopor en el que olvidan
éllos su nombre, obscenos onanistas,
dañinos al crecer de las muchachas.
Éllos además sueñan con aplausos
sobre un blando sillón, bajo las cúpulas
más rotundas del arte neoclásico
donde sus distinguidos convecinos siguen
(entre un bostezo y una cabezada)
el ritmo lateral de la voz de sus versos
que, antiguos como éllos, se desplazan
bajo un palio
de miasmas coetáneos
a uncir lo bello-suyo a su rústica herencia.
El límite difuso del recuerdo
genera dudas que parecen reales
sobre el brillo angular de un diamante
que orienta su lascivia hacia el instante
desnudo en que la chica en el desván
se prueba los corpiños de una tía
que había muerto, joven y soltera,
con un ramo de lirios en los brazos.

Luis Javier Moreno

.

Título: "A Frondibus" Poemas inéditos de Luis Javier Moreno (formato PDF), en Biblioteca Virtual Cervantes.



18 de noviembre de 2025

Rosario Castellanos - Himno

 

HIMNO

Después de todo, amigos,
esta vida no puede llamarse desdichada.
En lo que a mí concierne, por ejemplo,
recibí en proporción justa, en la hora exacta
y en el lugar preciso y por la mano
que debe dar, las dádivas.

Así tuve muertos en la tumba,
el amor en la entraña,
el trabajo en las manos y lo demás, los otros,
a prudente distancia
para charlar con ellos, como vecina afable
acomodada en la barda.

Y recreos. Domingos enteros en la playa,
arboledas anónimas y amigas,
manantiales ocultos que cantaban,
libros que se me abrieron de par en par y bóvedas
maravillosamente despobladas.

Dioses a quienes venerar, demonios
tan hermosos que herían la mirada,
sueños para dormir asido al cuerpo ajeno
como hiedra de tactos y palabras
... y algún relámpago de medianoche
para alumbrar el orden de mi casa.

Rosario Castellanos



Ese espléndido poema de Rosario Castellanos (México, 1925- Tel Aviv, 1974), de su libro Materia memorable, forma parte de Poesía no eres tú, el volumen en el que reunió en 1972 su obra poética escrita entre 1948 y 1971. (...)

(En el blog Encuentros de lecturas)


Billie Holiday, por Dennis Stock

 



Billie Holiday (1915 - 1959), retratada en 1958 por Dennis Stock.





Gaston Schnegg - Retrato de Jeanne con vestido blanco

 


Gaston Schnegg (1866 - 1953) - Portrait de Jeanne en robe blanche, 1914



Ernst Ludwig Kirchner - Dodo con sombrero de plumas

 


Ernst Ludwig Kirchner (1880 - 1938) - Dodo mit Federhut, 1911



17 de noviembre de 2025

César Vallejo - «Se acabó el extraño, con quien, tarde…»

 

XXXIV

Se acabó el extraño, con quien, tarde
la noche, regresabas, parla y parla.
Ya no habrá más quien aguarde,
dispuesto mi lugar, bueno lo malo.

Se acabó la calurosa tarde;
tu gran bahía y tu clamor; la charla
con tu madre acabada
que nos brindaba un té lleno de tarde.

Se acabó todo al fin: las vacaciones,
tu obediencia de pechos, tu manera
de pedirme que no me vaya fuera.

Y se acabó el diminutivo, para
mi mayoría en el dolor sin fin
y nuestro haber nacido así sin causa.


César Vallejo



Trilce (1922)




Una fotografía de Martín Chambi

 


Martin Chambi - Mujer sin identificar, Cusco, c.1930



16 de noviembre de 2025

Mário Cravo Neto - Senhor da Cabeça, 1996

 


Mário Cravo Neto (1947 - 2009) - Senhor da Cabeça, 1996


Chicho Sánchez Ferlosio - El moro judío

 

EL MORO JUDÍO

Yo soy un moro judío
que vive con los cristianos,
no sé qué Dios es el mío
ni cuáles son mis hermanos.

Chicho Sánchez Ferlosio




Federico García Lorca - Gacela de la huida

 

GACELA DE LA HUIDA

Me he perdido muchas veces por el mar
con el oído lleno de flores recién cortadas,
con la lengua llena de amor y de agonía.
Muchas veces me he perdido por el mar,
como me pierdo en el corazón de algunos niños.

No hay noche que, al dar un beso,
no sienta la sonrisa de las gentes sin rostro,
ni hay nadie que, al tocar un recién nacido,
olvide las inmóviles calaveras de caballo.

Porque las rosas buscan en la frente
un duro paisaje de hueso
y las manos del hombre no tienen más sentido
que imitar a las raíces bajo tierra.

Como me pierdo en el corazón de algunos niños,
me he perdido muchas veces por el mar.
Ignorante del agua voy buscando
una suerte de luz que me consuma.

Federico García Lorca


Diván del Tamarit  (1936)



15 de noviembre de 2025

Tano D’Amico


 

I vecchi fotografi avevano un termine che non si usa più, per indicare un genere scomparso. Un genere fotografico scomparso. La fotografia di strada. La stradale, la chiamavano loro. La più difficile, quando non capita niente. Era come cercare di fotografare, fissare, il tempo che passa. Uno sguardo, un gesto, un comporsi, inconscio di persone, ombre, macchine. Cosa succede? Niente, sta solo passando la vita.

Tano D'Amico

(Filicudi, 1942)



’77 una storia di quarant’anni fa nei lavori di Tano D’Amico e Pablo Echaurren. Al museo di Roma in Trastevere dal 22 settembre al 14 gennaio 2018

(Fotografía: csfadams)


José Antonio Gabriel y Galán - Cambiaré de nombre

 

CAMBIARÉ DE NOMBRE

Me aconsejarán sustituirte por una rueda de molino,
me aconsejarán cambiar tus senos
por agotadoras jornadas de trabajo,
me incitarán a poner en juego
los mecanismos precisos de los supermercados,
criticarán los años perdidos
en contener tu imagen con arena de playa,
postularán ahorro, viajes, disciplina,
picos, palas, azadas
para tapar tu hueco pantanoso.
Mas
¿he de cambiar mi nombre en esta diáspora?
¿Qué haré si, reencarnado,
cuando tu ausencia solo malvas decline,
aparece una noche la inocencia?

José Antonio Gabriel y Galán



14 de noviembre de 2025

Emilio Adolfo Westphalen - Andando el tiempo

 

ANDANDO EL TIEMPO

Andando el tiempo
Los pies crecen y maduran
Andando el tiempo
Los hombres se miran en los espejos
Y no se ven
Andando el tiempo
Zapatos de cabritilla
Corriendo el tiempo
Zapatos de atleta
Cojeando el tiempo
Con errar de cada instante y no regresar
Alzando el dedo
Señalando
Apresurado
Es el tiempo y no tiene tiempo
No tengo tiempo
Mostrar la libreta
Todo en orden
Por aquí a la aventura silencio cerrado
Por allá a la descompuesta inmóvil móvil
Ya llega y tarda
Y se olvida
Por acá con boca falsa y palabras de otra hora
El pañuelo nuevo y pronto
Para el adiós
Adiós y no ha llegado Ésta es la señal
El tiempo
Casi no es niño
Pero flor no es
Casi
Cuando está sobre un árbol
Se divisa el paisaje la estrella
Los zapatos
Osamentas de pescado
Y el ojo llena el horizonte
El tiempo
Aunque cojee y se hiera y se lamente
Prohibido
No te hagas tan silencio
La nube sabe de otro lugar
Son las escaleras que bajan
Porque nadie sube
Porque nadie muerde la nuca
Sino las flores
O los pies llagados
Andando y sangre de tiempo
Gotas de lluvia el torrente
La mano llega
Éste es su destino
Llegar el tiempo
Se devuelve y usted sabe más
Estaba junto al silencio
Estaba con ojos pequeños
La mano a lo desierto
El pie a lo ignorado
Indudable
Los huesos prestados podían ser míos
Si un leve signo no dijera
Y no decía
Alzada levantada
Me doy a tu más leve giro
Al amor de las pestañas
A lo no dicho
Vértigo
Te temía sin noche y sin día
Aunque no regreses
Por la marcha de mis huesos a otra noche
Por el silencio que se cae
O tu sexo


Emilio Alonso Westphalen



Vladimír Holan - ¿Dónde estás?

 

¿DÓNDE ESTÁS?     

No hace mucho me encontré por la calle con una muchacha desconocida.
Venía de la procesión del Corpus
y llevaba en la cabeza como una coronita de flores.
La contemplé con admiración y se la elogié,
y le solté todo lo que se me pasó por la cabeza,
y aún no había terminado cuando me dijo:
«Eso no es nada, pero ¡cómo huele!».
Y al acercarme a olerla
comprendí de golpe que a causa de un olor preciso moriré pronto
sin haber terminado de elogiar aquellas cosas
que lo emanan...

Vladimír Holan


Avanzando [1943 - 1948], en Profundidad de la noche. Selección de poesía y prosa. Traducción e introducción de Clara Janés. Galaxia Gutenberg, 2018.



Una fotografía de Barry

 



BarryTreat me like a stranger and I feel so low, Roma, 2017



13 de noviembre de 2025

Isabel Bono - La madurez de repente

 

LA MADUREZ DE REPENTE

La madurez de repente
un día cualquiera.
Con el tiempo justo
para huir de los espejos.
Te atrapa la mirada fija,
el gesto breve,
la cabeza alta;
no queda más remedio que rendirse.
La madurez de repente
un día cualquiera,
y ya somos intrusos
en nuestros propios cuerpos.

Isabel Bono



El intruso (1987)



Europe fits in Brazil

 





Una fotografía de Bruce Davidson

 


Bruce Davidson (Oak Park, Illinois, 1933) - Girl with stray kitten, London, 1960



Claribel Alegría - Prisionera

 

PRISIONERA

Cuatro muros me encierran
y animales domésticos
y niños.
No importas tú.
Vivo un mundo
que tampoco me importa.
Otra vez interrumpes.
Voy a estallar. ¡Cuidado!
La sombra entre mis sueños,
la bestia que me alcanza,
las pezuñas ruidosas:
todo eso soy yo.

Claribel Alegría


(Estelí, 1924 - Managua, 2018)




12 de noviembre de 2025

Rogi André - Retrato, 1935

 



Rózsa Klein (Budapest, 1900 - París, 1970), más conocida como Rogi André, es una fotógrafa de retratos y pintora francesa de origen húngaro.

Fue la primera esposa de André Kertész.



José María Parreño - Querer llegar a ser...

 

Querer llegar a ser
y para eso
lecturas viajes cuerpos
conseguir lo que no se posee
deshacerse de lo que nos estorba

pero al final
¿cantaremos mejor?
¿estaremos más cerca
de nuestro propio centro?

¿no sería mejor dejarse ir
como los días
tomar aquello a que alcanza la mano
abandonar lo que nos abandona?
¿saber que somos ya
sin mácula
sin falta
quienes somos?

José María Parreño



Una fotografía de Eirini Kouvaki

 



Eirini Kouvaki / Ειρήνη Κουβάκη - Mαργαρίτα, 2011




Miltos Sajturis - La estación

 

LA ESTACIÓN

               In memoriam Guillaume Apollinaire


En mi sueño llueve sin cesar
mis sueños se llenan de fango
en un paisaje oscuro
y espero un tren
el jefe de estación coge margaritas
que germinaron en las parras
pues tiene mucho tiempo para llegar
el tren a esta estación
y de nuevo pasaron los años
estoy sentado detrás de un cristal
me ha crecido el pelo la barba
como si estuviera muy enfermo
y a medida que me vuelve a coger el sueño
ella llega muy despacio
en la mano lleva un cuchillo
se me acerca con cuidado
lo hunde en mi ojo derecho.

Miltos Sajturis



Ocho poetas [griegos] del siglo XX. Selección y traducción de Ramón Irigoyen. Mondadori, 1989 [edición no bilingüe]



Ο ΣΤΑΘΜΟΣ

              μνήμη Guillaume Apollinaire


Μέσα στὸν ὕπνο μου ὅλο βρέχει,
γεμίζει λάσπη τ᾿ ὀνειρό μου
εἶναι ἕνα σκοτεινὸ τοπίο
καὶ περιμένω ἕνα τραῖνο.
Ὁ σταθμάρχης μαζεύει μαργαρίτες
ποὺ φύτρωσαν πάνω στὶς ράγιες
γιατὶ ἔχει πολὺν καιρὸ νἄρθῃ
τραῖνο σ᾿ ἐτοῦτον τὸ σταθμὸ
καὶ ξάφνου πέρασαν τὰ χρόνια
κάθομαι πίσω ἀπ᾿ ἕνα τζάμι
μάκρυναν τὰ μαλλιά,
τὰ γένεια σὰ νἆμαι ἄρρωστος πολὺ
κι ὅμως μὲ παίρνει πάλι ὁ ὕπνος
σιγὰ-σιγὰ ἔρχεται ἐκείνη
κρατάει στὸ χέρι ἕνα μαχαίρι
μὲ προσοχὴ μὲ πλησιάζει
τὸ μπήγει στὸ δεξί μου μάτι!

Μίλτος Σαχτούρης,



11 de noviembre de 2025

Tres aforismos de Marco Eduardo Vargas Rodgers

 

Son pocos los que andan y muchos los que van a trompicones.


Soy un fragmento. Ese es mi estilo.


Busco pasar una temporada conmigo mismo


Marco Eduardo Vargas Rodgers



Fingimientos. Selección y notas de Fernando Menéndez y José Ramón González. Ediciones Trea, 2022


(Vargas Rodgers es uno de los ocho autores incluidos en esta antología)



Una fotografía de Soledad Burgos

 


Desde Chile, una fotografía de Soledad Burgos (2010)




Isabel Muñoz - Danza cubana

 





Dos fotografías de la serie Danza cubana (1995), de Isabel Muñoz.



Gabriel Zaid - Agua rizada

 

AGUA RIZADA 

En los manantiales del tiempo,
no hay prisa ni presión. El espacio
crece de espacio
como un álamo.

En el espejo está la eternidad
que se queda mirada.
Cuando, por fin, dichosa parpadea,
el tiempo nace como interrupción.

El tiempo, la costilla de Narciso,
es una astilla de la eternidad,
espejo roto de Eco en Eco.

El tiempo irrumpe cuando ya no hay tiempo.
Te amo, eternidad
fugitiva. Dichosa interrupción: detente.

Gabriel Zaid



María Victoria Atencia - Cuarenta años más tarde

 

CUARENTA AÑOS MÁS TARDE
                                           
                                                  Antonio


En el recinto sepia de tu fotografía,
cuarenta años más tarde, una tarde entre amigos
han venido a dolerme tu muerte y tu belleza
mientras tengo tan leve cartón entre las manos
y en la umbría de un patio de aspidistras y helechos
sigues quieto en tu grata mecedora de mimbre.

Giraba junto al puente su rueda la albolafia
cuando sobre el pretil del río te nombraron
y el arcángel tus manos vació de repente.
Tras el fulgor de julio, la tierra sigue siendo
tremendamente dura y hermosamente cierta.

María Victoria Atencia


El mundo de M.V. (1978)


10 de noviembre de 2025

Un aforismo de Ramón Andrés

 

Beber algo muy amargo y que te evoque a quien has amado.

Ramón Andrés


Caminos de intemperie, Galaxia Gutenberg, 2022


Una cita de Epicuro

 

Todos dejamos la vida como si recién hubiésemos llegado.

Epicuro


En griego moderno: Ο καθένας φεύγει απ’ τη ζωή, σαν να ‘ρθε τώρα μόλις.

Επίκουρος




Elvira Gascón - Homenaje a Grecia II

 



Elvira Gascón - Homenaje a Grecia II, 1977  (Foto: Cortesía Museo Kaluz)


Elvira Gascón (Almenar de Soria, 17 de mayo de 1911 - Ciudad de México, 10 de febrero de 2000) fue una pintora, ilustradora, muralista y profesora del exilio republicano español.



Safo

 


Cabeza colosal de Safo hallada en Esmirna. Copia romana de un original helenístico del s. II a. e. (Fotografia de Ana Belén Cantero Paz)



9 de noviembre de 2025

Kurt Schwitters - Pintura Merz con arco iris

 


Kurt Schwitters (1887–1948) - Merzbild mit Regenbogen (Merz Picture with Rainbow), c. 1939 


«Kurt Schwitters / Merz paintings / Merzbau»



Virginia Fernández Collado - El sentir bosquimano

 

EL SENTIR BOSQUIMANO

En las mañanas claras del verano,
los pájaros siempre vuelan alto por los caminos del cielo
que los lleva a las aguas del mundo,
buscan los ríos,
danzan las alas
y siento en mi espalda el batir de mundos y picos,
como aquel bosquimano,
siento fluir por las venas la libertad del estornino.
Canto el canto del riachuelo,
siento el frescor bajando por la espalda,
ya llega y baila,
resbala y cae como fluyen las lenguas.
Silente llega la noche y duermo en la rama,
vivo en el aire y solo escucho el viento
que viaja a mis tobillos como una serpiente
y sube, sube, sube.
Así la vida va.

Virginia Fernández Collado


(Bédar, Almería, 1977)


(La Otra. Revista de poesía)



8 de noviembre de 2025

Un autorretrato de Sofonisba Anguissola (1586)

 



Sofonisba Anguissola (1532 - 1625) - Autoritratto, 1586 (Mussé Condé - Chantilly)



Eliseo Diego - No es más

 

NO ES MÁS

por selva oscura...


Un poema no es más
que una conversación en la penumbra
del horno viejo, cuando ya
todos se han ido, y cruje
afuera el hondo bosque; un poema

no es más que unas palabras
que uno ha querido, y cambian
de sitio con el tiempo, y ya
no son más que una mancha,
una esperanza indecible;

un poema no es más
que la felicidad, que una conversación
en la penumbra, que todo
cuanto se ha ido, y ya
es silencio.

Eliseo Diego




Una fotografía de Spiros Zervoudakis

 


Spiros Zervoudakis - Eva, 2014



Yves Montand, por Jeanloup Sieff

 


 Yves Montand, retratado en Italia por Jeanloup Sieff en 1958.



Abbott Handerson Thayer - Margaret MacKittrick, c. 1903

 


Abbott Handerson Thayer (1849 - 1921) - Margaret MacKittrick, c. 1903




7 de noviembre de 2025

Hermanos de la Pureza de Basora

 

El hombre perfecto e ideal debería ser de origen persa oriental, de fe arábiga, de educación iraquí (es decir, babilonia), hebreo por su astucia, discípulo de Cristo en su conducta, tan piadoso como un monje sirio, griego en las ciencias particulares, indio para interpretar todos los misterios, pero, en definitiva y especialmente, sufí en toda su vida espiritual.

Hermanos de la Pureza de Basora, siglo X



Leído en Historia íntima de la humanidad, de Theodore Zeldin, Plataforma Editorial, 4ª edición, mayo de 2015; 1ª ed., 2014 (1ª edición original, 1994)


Dos flores de Durero








Yorgos Seferis - Epigrama

 

EPIGRAMA

Un borrón en el verde secante
un verso apagado sin final,
una pala de ventilador estival
que ha cortado el denso calor;
el ceñidor que se quedó en mis manos
cuando el deseo cruzó a la otra orilla
-esto es lo que puedo ofrecerte, Perséfone,
apiádate de mí y concédeme el sueño de una hora.

Yorgos Seferis

Octubre 1939


De Poesía completa. Alianza Editorial, Madrid, 1986. Versión de Pedro Bádenas de la Peña


ΕΠΙΓΡΑΜΜΑ

Μιὰ μελανιὰ στὸ πράσινο στουπόχαρτο,
ἕνα σβησμένο στίχο χωρὶς κατάληξη,
ἕνα φτερὸ ἀπὸ τὸν ἀνεμιστήρα τοῦ καλοκαιριοῦ
ποὺ ἔσπασε κόβοντας τὴν πηχτὴ ζέστη·
τὴ ζώνη ποὺ ἔμεινε στὰ χέρια μου
καθὼς ὁ πόθος πέρασε στ’ ἄλλο ἀκρογιάλι —
αὐτὸ μπορῶ νὰ σοῦ χαρίσω, Περσεφόνη,
κι ἐσὺ λυπήσου με καὶ δῶσε μου μιᾶς ὥρας ὕπνο.

Γιώργος Σεφέρης



6 de noviembre de 2025

Shakespeare - Soneto CIX

 

CIX

No digas que fue falso mi corazón firme,
aunque ausencia mi fuego atemperar mostrara:
tan fácil de mí mismo fuera despartirme
como del alma mía, que en tu pecho para.

Ése es mi hogar de amor: si por ahí he andado,
como el que fue de viaje, aquí de nuevo caigo,
sólo mudado el tiempo, no con él mudado;
conque el agua a la par para mi mancha traigo.

No creas nunca que, aunque en mi naturaleza
reine todo el error que a toda sangre daña,
dañado pueda estar de lacra tan extraña
que abandone por nada toda tu riqueza;

pues todo el vasto mundo llamo nada y lodo,
fuera de ti, mi rosa: en él tú eres mi todo.

William Shakespeare


Shakespeare The Sonnets / Sonetos de amor. Texto crítico y traducción en verso de Agustín García Calvo. Anagrama, 2ª ed. 1983; 1ª ed. 1974


O! never say that I was false of heart,
Though absence seemed my flame to qualify.
As easy might I from myself depart
As from my soul, which in thy breast doth lie:
That is my home of love; if I have ranged,
Like him that travels, I return again,
Just to the time, not with the time exchanged,
So that myself bring water for my stain.
Never believe, though in my nature reigned
All frailties that besiege all kinds of blood,
That it could so preposterously be stained,
To leave for nothing all thy sum of good;
For nothing this wide universe I call,
Save thou, my rose; in it thou art my all.





Ana Montojo - Desaliento

 

DESALIENTO

Qué te voy a decir que tú no sepas,
si ya está todo dicho,
cómo voy a inventar otras palabras
para nombrar de nuevo lo de siempre,
cómo voy a escribir siquiera un verso
que te hable de amor sin repetir
esas cosas tan dulces que dicen los amantes,
cómo te voy a hablar del frío de mi piel,
que te invoca aterida entre las sábanas,
sin que me salga un pésimo poema.
Compréndeme, no tengo
ya nada original que pueda enamorarte.
Quizá solo podría ofrecerte un cigarro
y relatarte algunos despropósitos
y una vida cansada
que me ha traído a este desaliento.
Sin embargo yo sé que podría quererte
solo con que escucharas
todas las penas que te cuento a solas
sin que tú te imagines
que duermes a mi lado algunas noches.
Sin embargo yo sé que podrías quererme
solo con que miraras más dentro de mis ojos,
más dentro de la risa, más dentro del abrazo
y vieras la ternura que a veces se me escapa
como se escapa el agua de una cesta.
Sin embargo yo sé que nunca lo sabremos.

Ana Montojo

(Madrid, 199)




(Leído en el blog Rua das Pretas)




5 de noviembre de 2025

Alfred Tennyson

 

El mundo es carne y sombra.

Alfred Tennyson



Leído en Coluros (1932), de Vladimir Holan, en Profundidad de la noche. Selección de poesía y prosa. Traducción e introducción de Clara Janés. Galaxia Gutenberg, 2018.


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Del poema The Last Tournament:

Swine? I have wallowed, I have washed — the world
Is flesh and shadow — I have had my day. 



Una fotografía de Walter Valentini

 



Walter Valentini - Impassibile, 2014




Alda Merini - «No necesito dinero…»

 

No necesito dinero.
Necesito sentimientos

Palabras, palabras elegidas sabiamente,
flores, llamadas pensamientos,
rosas, llamadas presencias,
sueños, que vivan en los árboles,
canciones que hagan bailar a las estatuas,
estrellas que susurren al oído de los amantes...

Necesito poesía,
esta magia que quema el peso de las palabras,
que despierta las emociones y da colores nuevos.

Alda Merini



Non ho bisogno di denaro.
Ho bisogno di sentimenti

Di parole, di parole scelte sapientemente,
di fiori, detti pensieri,
di rose, dette presenze,
di sogni, che abitino gli alberi,
di canzoni che faccian danzar le statue,
di stelle che mormorino all'orecchio degli amanti...

Ho bisogno di poesia,
questa magia che brucia le pesantezza delle parole,
che risveglia le emozioni e dà colori nuovi.




(Traducción de PLC)



4 de noviembre de 2025

Una fotografía de Valentín Vega

 


Valentín Vega (1912 - 1997) - Llangréu, Asturias, 1949.



Dámaso Alonso - Oración por la belleza de una muchacha

 

ORACIÓN POR LA BELLEZA DE UNA MUCHACHA

Tú le diste esa ardiente simetría
de los labios, con brasa de tu hondura,
y en dos enormes cauces de negrura,
simas de infinitud, luz de tu día;

esos bultos de nieve, que bullía
al soliviar del lino la tersura
y, prodigios de exacta arquitectura,
dos columnas que cantan tu armonía.

¡Ay, tú, Señor, le diste esa ladera
que en un álabe dulce se derrama
miel secreta en el humo entredorado!

¿A qué tu poderosa mano espera?
Mortal belleza eternidad reclama.
¡Dale la eternidad que le has negado!


Damaso Alonso


Oscura noticia (1943)



Tasos Livaditis - Deserción

 

Deserción

Desde que tengo memoria, no tuve nada propio, salvo el miedo y un rifle con el que, por la noche, me apuntaban. Silencio. Que los muertos nos perdonen.

Tasos Livaditis




Ἐρήμωση

Ὅσο θυμᾶμαι τή ζωή μου, δέν εἶχα τίποτα δικό μου, ἔξω ἀπ᾿ τό φόβο, κι ἕνα τουφέκι, πού, νύχτα, μέ σημάδεψαν μ᾿ αὐτό.
Σιωπή. Οἱ νεκροί ἂς μᾶς συχωρέσουν.

Τάσος Λειβαδίτης


[τό ποίημα Κανείς δέν εἶναι μόνος ανήκει στή συλλογή Ἀνακάλυψη (1977), ενώ η Ἐρήμωση στη συλλογή Νυχτερινός ἐπισκέπτης (1972), εκδ. Κέδρος]

(«Deserción» pertenece a la colección «Visitante nocturno» (1972), publicada por Kedros)


Romance del infante vengador

 

Romance del infante vengador

¡Helo, helo por do viene
el infante vengador,
caballero a la jineta
en un caballo corredor,
su manto revuelto al braço,
demudada la color,
y en la su mano derecha
un venablo cortador!
Con la punta del venablo
sacarían un arador,
siete veces fue templado
con la sangre de un dragón
y otras tantas afilado
porque cortasse mejor;
el hierro fue hecho en Francia
y el asta en Aragón;
perfilándoselo yba
en las alas de su halcón.
Yba buscar a don Cuadros,
a don Cuadros el traydor:
allí le fuera a hallar
junto el emperador.
La vara tiene en la mano,
que era justicia mayor.
Siete veces le pensaba
si lo tiraría o no,
y al cabo de las ocho
el venablo le arrojó.
Por dar al dicho don Quadros,
dado ha al emperador,
passado le ha manto y sayo,
que era de un tornasol;
por el suelo ladrillado
más de un palmo lo metió.
Allí le habló el rey,
bien oyréys lo que le habló:
¿Por qué me tiraste, infante?
¿Por qué me tiras, traydor?
Perdóneme tu alteza,
que no tiraba a ti, no;
tiraba al traydor de Quadros,
esse falso engañador,
que siete hermanos tenía
no ha dexado sino a mí, no;
por esso delante de ti,
buen rey, lo desafío yo.
Todos fían a don Cuadros,
y al infante no fían, no,
si no fuera una doncella,
hija es del emperador,
que los tomó por la mano
y en el campo los metió.
A los primeros encuentros,
Quadros en tierra cayó.
Apeárase el infante,
la cabeça le cortó,
y tomárala en su lança
y al buen rey la presentó.
De que aquesto vido el rey,
con su hija le casó.