Del poema «Cartas del poeta que duerme en una silla», del libro Obra gruesa (1969), de Nicanor Parra.
XIV
Solo con la belleza me conformo
La fealdad me produce dolor.
Del poema «Cartas del poeta que duerme en una silla», del libro Obra gruesa (1969), de Nicanor Parra.
XIV
Solo con la belleza me conformo
La fealdad me produce dolor.
CRONOS
En Santiago de Chile
Los
días
son
interminablemente
largos:
Varias eternidades en un día.
Nos desplazamos a lomo de luma
Como los vendedores de cochayuyo:
Se bosteza. Se vuelve a bostezar.
Sin embargo las semanas son cortas
Los meses pasan a toda carrera
Ylosañosparecequevolaran.
Nicanor Parra
Canciones rusas (1967)
DESCORCHO OTRA BOTELLA
y prosigo mi baile de costumbre
estiro una pierna
que perfectamente podría ser brazo
recojo un brazo
que perfectamente podría ser pierna
me encuclillo sin dejar de danzar
y me desabrocho los señores zapatos
uno lo lanzo más arriba del cielo
otro lo hundo hondo en la tierra
ahora comienzo a sacarme el sweater
en esto oigo sonar el teléfono
me llaman de la señora oficina
contesto que seguiré bailando
mientras no me suban el sueldo
Nicanor Parra
Hojas de Parra (1985), en El último apaga la luz. Obra selecta, Lumen/Penguin Random House, 2019)
AUTORRETRATO
Considerad, muchachos,
esta lengua roída por el cáncer:
soy profesor en un liceo obscuro,
he perdido la voz haciendo clases.
(Después de todo o nada
hago cuarenta horas semanales).
¿Qué os parece mi cara abofeteada?
¡Verdad que inspira lástima mirarme!
Y qué decís de esta nariz podrida
por la cal de la tiza degradante.
En materia de ojos, a tres metros
no reconozco ni a mi propia madre.
¿Qué me sucede? —Nada.
Me los he arruinado haciendo clases:
la mala luz, el sol,
la venenosa luna miserable.
Y todo para qué,
para ganar un pan imperdonable
duro como la cara del burgués
y con sabor y con olor a sangre.
¡Para qué hemos nacido como hombres
si nos dan una muerte de animales!
Por el exceso de trabajo, a veces
veo formas extrañas en el aire,
oigo carreras locas,
risas, conversaciones criminales.
Observad estas manos
y estas mejillas blancas de cadáver,
estos escasos pelos que me quedan,
¡estas negras arrugas infernales!
Sin embargo yo fui tal como ustedes,
joven, lleno de bellos ideales,
soñé fundiendo el cobre
y limando las caras del diamante:
aquí me tienen hoy
detrás de este mesón inconfortable
embrutecido por el sonsonete
de las quinientas horas semanales.
Nicanor Parra
Poemas y antipoemas (1954)
Recordamos el fallecimiento del poeta chileno (5 de septiembre de 1914 - 23 de enero de 2018)
MUJERES
La mujer imposible,
La mujer de dos metros de estatura,
La señora de mármol de Carrara
Que no fuma ni bebe,
La mujer que no quiere desnudarse
Por temor a quedar embarazada,
La vestal intocable
Que no quiere ser madre de familia,
La mujer que respira por la boca,
La mujer que camina
Virgen hacia la cámara nupcial
Pero que reacciona como hombre,
La que se desnudó por simpatía
Porque le encanta la música clásica
La pelirroja que se fue de bruces,
La que sólo se entrega por amor
La doncella que mira con un ojo,
La que sólo se deja poseer
En el diván, al borde del abismo,
La que odia los órganos sexuales,
La que se une sólo con su perro,
La mujer que se hace la dormida
(El marido la alumbra con un fósforo)
La mujer que se entrega porque sí
Porque la soledad, porque el olvido...
La que llegó doncella a la vejez,
La profesora miope,
La secretaria de gafas oscuras,
La señorita pálida de lentes
(Ella no quiere nada con el falo)
Todas estas walkirias
Todas estas matronas respetables
Con sus labios mayores y menores
Terminarán sacándome de quicio.
Nicanor Parra
Versos de salón (1962)
CARTA A UNA DESCONOCIDA
Cuando pasen los años, cuando pasen
los años y el aire haya cavado un foso
entre tu alma y la mía; cuando pasen los años
y yo sólo sea un hombre que amó,
un ser que se detuvo un instante frente a tus labios,
un pobre hombre cansado de andar por los jardines,
¿dónde estarás tú? ¡Dónde
estarás, oh hija de mis besos!
Nicanor Parra
Poemas y antipoemas (1954)