Fotografía de Herr_Mueller - The Good Life #1
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18 de octubre de 2026

Jesús Hilario Tundidor - Mutabilidad


MUTABILIDAD

Todo lo que ves, que va y que viene,
todo se queda en el silencio,
todas las altas torres duran
lo que sus anclas de cemento,
los largos ríos se adelantan
y retroceden los pequeños,
cantan los árboles, sus pájaros,
silencia el frío los inviernos,
las faldas vivas de los montes
son anchas playas y areneros,
se recogen los grandes mares
y se adormecen los isleños.
Todo se suma y se destruye:
la paz, el hombre, los senderos,
la tarde muere en los caminos
y la mañana entre los dedos.

Jesus Hilario Tundidor


Junto a mi silencio, Premio Adonais, 1963 




18 de mayo de 2026

Jesús Hilario Tundidor - Visión del sueño

 

VISIÓN DEL SUEÑO
-Sanabria, 1995-


Dibujada la tarde envuelve al lago
y en él te miras. Es ayer y estás solo.
Brisas ni halcón planean. Suena el agua
en el agua, en el olvido el tiempo.

Bajo el color azul de esta mañana
mirándote perplejo continúas.
Sigues solo y callado y nadie llega
y la niebla es difusa sobre el valle.

Escuchas el espacio, hueles la tierra,
a ti mismo te hueles, y te buscas
y al volver la mirada hacia tu orilla
tú no estás. Y no hay verte. Ni paisaje.

Un trémulo temblor de ser suceso,
dibujo de la tarde sobre el agua:
es cuanto sé de ti, hondo, en ti mismo.
Nunca te explicarás lo que acontece.

Jesús Hilario Tundidor 


Elegía en el Alto de Palomares (2015)


23 de marzo de 2026

Jesús Hilario Tundidor - Epitafio en primavera

 

EPITAFIO EN PRIMAVERA

EL corazón sabía…
Lo sabe. Lo está viendo.
Mínima
y breve era su voz.
Toda su alegre vida
se deslizaba, dulce
y honda; el corazón
lo sabía.

Como en abril la rosa
se abre, se desgañita
en pétalos al cielo,
ella era igual. Se le veía
el alma, fresca como
los guijos en el río
y cantarina.
El corazón lo sabe.

Fue una muerte sencilla.
Acaso pidió el sol
de primavera. Iba
siempre de mayo. A nadie
se le olvida
el mar bajo sus ojos
y la esperanza aquella sin medida.

Ella
vivía 
dieciséis años. Hoy
está la tierra encinta.
Es primavera, huele
toda la tierra a su limpia alegría

Jesús Hilario Tundidor


Junto a mi silencio. Premio Adonais 1962. Ediciones Rialp, 1963


21 de febrero de 2026

Jesús Hilario Tundidor - «Aquí, tranquilamente...»

 

Aquí, tranquilamente,
voy a decirte una palabra,
la última palabra
donde quedó tu corazón antiguo…

Aquí, tranquilamente:
Dios era carne entonces
y tú lo recreabas en tu espíritu.

¡Arrodíllate, porque
no volverás dos veces a ser niño!

Jesús Hilario Tundidor



9 de febrero de 2026

Jesús Hilario Tundidor - Turbio río del alma

 

TURBIO RÍO DEL ALMA

El río que me aprieta y me destruye
nació de un hontanal junto a la nieve
de un día recogido, solo y breve,
allá, por la memoria que me instruye.

El río que mi muerte reconstruye
de largas aguas es y cuando llueve
me llena el corazón y me conmueve
la tierra donde canta y donde huye.

No sé qué va a ocurrir, no sé qué pueda
pasar si se me inunda el pensamiento
y lo desborda en plenitud la vida.

Yo espero, por si acaso se me queda
el cántico y la mar a contraviento,
en las orillas de la luz perdida.

Jesús Hilario Tundidor



23 de agosto de 2025

Jesús Hilario Tundidor - Epístola a Rafael Alberti

 

EPÍSTOLA A RAFAEL ALBERTI

Desde una tierra donde
España yace como
en siglos arropada injustamente y dormida.
Bajo mi juventud
de potro y hombre
triste, Alberti, amigo, compañero en la orilla
de la esperanza, oh, bajo
mi corazón te nombro
este silencio y esta durísima ceniza
de la patria:
¿Quién puso
la palabra comercio, o sangre, o muerte, unida
a la niñez? ¿Quién hizo
el miedo por las calles,
quién despojo la limpia
ternura de los niños? Porque recuerdo ahora
de qué color la vida
se ponía en la tarde,
cómo calzaba a nuestros sueños, cómo
los crecimientos iban
sin luz. Era terrible.
De repente y sin más, igual que un agua fría
nos cayó la tristeza,
para siempre, varones
acosados sin lágrimas, perdida
la fe, perdida
nuestra generación de larga espera.

Acuso hoy como un hombre que tiene
el pecho en alto y un viento verde atiza
sus espaldas. ¿Qué rasa
atardecida
nos abrirá los puentes del silencio, querrá darnos
la voz, la juventud, el aire
claro y la alegría
humilde? Alberti, Alberti,
si vieras las espigas
de la patria, su cielo
azul, el alcotán, el alma
mísera de Castilla, aún tan hermosa,
pero tan apagada y tan vencida…

Tomando la amistad por tu hombro izquierdo
si estuvieses aquí, te llevaría
una mañana al campo
para que vieras las palomas blancas
y grises y zuritas.
Y te hablaría como a un viejo padre
de las cosas sencillas,
a ver si con hablarte y con oírte
lleno de amor, de sueño y metal puro
en el alfar de España amanecía.

Jesús Hilario Tundidor


Pasiono. Colección de poesía Provincia, León, 1972    



7 de noviembre de 2021

Unos versos de Jesús Hilario Tundidor

 

Estos son los cuatro primeros versos de "Tesos de Villalazán", poema del libro Junto a mi silencio (Premio Adonais, 1962), del poeta zamorano Jesús Hilario Tundidor (1935 - 2021):


Montañas:
sólo mi corazón en ruta oye vuestro silbo
y como si fuese su lamento escucha
vuestra sombra callada, vuestro tenaz poderío.



Luicabe - Amanecer en el maizal, Villalazán, Zamora, 2010



17 de octubre de 2021

Jesús Hilario Tundidor - Pasiono

 

PASIONO

Vine a nacer con olas y tornado
de sangre-españa fraternal y mía.
Crecí en el miedo. Ahora, todavía
recuerdo el mar aquél que yo he heredado.

Toda mi suerte ha sido mi pecado
mayor y noble: la melancolía,
junto a una profesión, que no quería
y cien poemas que os he entregado.

Tuve a la tierra así de compañera,
la hembra por varón, y porque sueño
tengo la humilde sencillez del leño

en llamas, que da todo y nada espera.
Y amo la paz, y el viento, y la quimera
de los hombres iguales, y es mi empeño

la luz, la luz hermosa y perseguida
y amo, tal como es, la puta vida.

Jesús Hilario Tundidor
(Zamora, 1935 - 2021)


Pasiono. Colección de poesía Provincia, León, 1972