Retrato del fotógrafo francés Jean Reutlinger y de la encuadernadora Germaine Schroeder, 1913
John-Léo „Jean“ Reutlinger (1891 - 1914)
Germaine Schroeder (1889 - 1983)
Retrato del fotógrafo francés Jean Reutlinger y de la encuadernadora Germaine Schroeder, 1913
John-Léo „Jean“ Reutlinger (1891 - 1914)
Germaine Schroeder (1889 - 1983)
Έχω την ελευθερία της πτώσεως
Αυτή η πτώσις
Είναι δική μου
Και μου ανήκει
Τασος Δενέγρης
Tengo la libertad de caer
Esta caída
es mía
y me pertenece
Tasos Denegris
ESCRITO DESPUES DEL ENCUENTRO
En mi hora
(Hoy viernes por la tarde
Cuando ya entraba la noche
Y no se distingue ni la cara
Ni el cuerpo de las muchachas
Que transitan por la calle,
Y cuando apenas nos es dado aprovechar
Cierta facultad de adivinación.)
En mi hora violeta, yo doblaba una esquina,
Y de pronto tu figura cortante y sumamente amada,
Después –ya sabes– caminando hablamos un poco
De mis versos e ibas con frío (recuerdo la chaqueta
Guardando tu tierno pecho).
Hablamos también de tu viaje,
De tu corto viaje pero viaje al fin,
Y según la mirada todo parecía indicar
Que decías
«Porque no espero volver otra vez
Porque no espero
Porque no espero regresar».
¿Y si, efectivamente, no volvieras?
Y si, aún cuando volvieras, no volvieras a mí
–Que es tu único y real volver–.
¿Quién atisbará entonces con el mismo cariño el movimiento
De tus dedos desde la ventana de tu casa que da al algo?
¿Quién amará más el movimiento de tus pestañas y el movimiento
De tu cuerpo cuando vas a la escuela de mecanografía?
Y quién – en última instancia- te escribirá estos versos
y te dirá que hoy viernes por la tarde
Cuando ya no se distingue ni la cara
Ni el cuerpo de las muchachas,
Yo –al doblar una esquina– te adiviné
Y luego sin cenar ni leer
Escribí esto
Para ti.
Beltrán Morales
(Nicaragua, 1945 - 1986)
La vida es corta, la ciencia extensa, la ocasión fugaz, la experiencia insegura, el juicio difícil. No solo es preciso hacer lo debido, sino que colaboren el enfermo, los presentes y las circunstancias.
Hipócrates
COSAS QUE SE ESCUCHAN
Qué extraño es sentir el sonido de la lluvia
cuando no está lloviendo
mirar por la ventana las calles secas
y sentir el sonido incesante de la lluvia
Ahora escucho el crujido de una silla mecedora
Alguien teje alguien se para
alguien entra con unas tazas de té
alguien hace ruido con la vajilla
Qué extraño es sentir el quejido
de una silla mecedora
cuando nadie se está meciendo
el tintinear de la vajilla
cuando nadie está poniendo la mesa
la algarabía de los invitados
cuando las sillas están vacías
y el sonido de la lluvia
el persistente sonido de la lluvia
cuando no está lloviendo
Óscar Hahn
HACKENSACK
Você compreende Thelonious Monk?
Não. Você não o entende.
Até lhe desagrada e o inquieta
aquela forma esquisita
de ter o passo oblíquo e trôpego
e de deixar tombar a nota
não quando você a espera,
mas um momento antes ou depois,
sempre depois se a espera antes,
sempre antes se a espera depois.
Não finja. Eu sei que o incomoda
e o irrita o modo impertinente
com que faz rilhar o dente
ao piano, com que pulveriza
as semibreves. De Dinah
a Bolivar blues não se vai
nas cordas doces de um violino;
tem de se ir pisando duro
mas com cautela e precaução
doseando silêncio e som
opondo ao vazio mensuração.
Rui Knopfli
Mangas Verdes com Sal (1969)
(Thelonious Monk, fotografia de Francis Wolff)
REPRIMENDA
Mírame a los ojos. ¿Qué has hecho?
Por subir a la colina que ve
más allá del viento, has llegado tarde.
¿Lloras?
¿Por qué no hablas?
¿Qué te estaba diciendo el sol?
Nikiforos Vretakos
ΜΑΛΩΜΑ
Κοίταξέ με στα μάτια. Τί έκανες;
Ανεβαίνοντας πάνω στο λόφο που βλέπει
πέρα απ΄ τον άνεμο, άργησες.
Κλαίς;
Γιατί δε μιλάς;
Τι σούλεγε ο ήλιος;
Νικηφόρος Βρεττάκος
(Versión de PLC)
A escribir yo aprendí de mis amigos,
pero sin ellos. Tú me has enseñado
a amar, pero sin ti. La vida
con su dolor me enseña a vivir,
pero casi sin vida, y a trabajar,
pero siempre sin trabajo. Entonces,
entonces he aprendido a llorar,
pero sin lágrimas, a soñar, pero
no veo en sueños más que figuras inhumanas.
No tiene ya límites mi paciencia.
No me queda paciencia para nada, nada
queda ya de nuestra fortuna.
También a odiar he acabado aprendiendo
de los amigos, de ti, de la vida entera.
Beppe Salvia
(Potenza, 1954 - Roma, 1985)
(Traducción de Doriana Bonora)
Leído en Antología de poetas suicidas [1770 - 1985]. Selección, coordinación y notas de José Luis Gallero. Árdora, 2005 [edición no bilingüe]
A scrivere ho imparato dagli amici,
ma senza di loro. Tu m’hai insegnato
a amare, ma senza di te. La vita
con il suo dolore m’insegna a vivere,
ma quasi senza vita, e a lavorare,
ma sempre senza lavoro. Allora,
allora io ho imparato a piangere,
ma senza lacrime, a sognare, ma
non vedo in sogno che figure inumane.
Non ha più limite la mia pazienza.
Non ho pazienza più per niente, niente
più rimane della nostra fortuna.
Anche a odiare ho dovuto imparare
e dagli amici e da te e dalla vita intera.
Un solitario amore, Fandango Libri, 2006
CARPE DIEM
A menudo ha irrumpido en tu memoria
ese campo al que escapabais los domingos,
ese campo
con un altivo eucalipto como guarda,
un caserón que jugaba con el eco
y unos perros que siempre tenían hambre.
Allí tu padre os mostraba con orgullo
la última variedad de algun naranjo
que habían incorporado aquellas tierras.
Recuerdas con qué emoción pelaba aquella fruta
y os daba a probar su carne dulce,
recuerdas
que aunque pusierais cuidado en el empeño
el zumo os cubría la mandíbula.
A menudo te viene aquella imagen
y te preguntas
si tu padre, que no pudo jubilarse,
que renunció a sus sueños por vosotros,
sabía que esa naranja, esa simple naranja,
era en su pequeñez la plenitud,
era toda la verdad que escondía el mundo.
Quizá
esa sea la lección que te trae el viento:
que en vez de fantasear con el futuro
hay que tomar la carne dulce, el jugo,
del momento en que vives.
Braulio Ortiz Poole
(Sevilla, 1974)
POIS
O respeitoso membro de azevedo e silva
nunca perpenetrou nas intenções de elisa
que eram as melhores. Assim tudo ficou
em balbúrdias de língua cabriolas de mão.
Assim tudo ficou até que não.
Azevedo e silva ao volante do mini
vê a elisa a ultrapassá-lo alguns anos depois
e pensa pensa com os seus travões
Ah cabra eram tão puras as minhas intenções
E a elisa passa rindo dentadura aos clarões.
POIS POIS
Sobre o tampo da mesa
Rabo de Cavalo cotovelo-groselha
defronta Patilhas Grisalhas cerveja-cotovelo
Falam de dominguins versus ordoñez
de hemingways na brecha na querela
do assassino mano a mano
Falam a ouro e a sangue no ruedo de mármore
Sob o tampo da mesa
três joelhos conversam roçagantes:
o dele (sarja) entre os dela (nylon).
Rabo de Cavalo está quadrada.
Patilhas Grisalhas então entra a matar.
O sobre e o sob logo se confundem.
Que prometia (olé) o cartaz dele?
Alexandre O’Neill
Entre a Cortina e a Vidraça (1972)
Kakhi Kavsadze, el actor que interpreta a Don Quijote, da indicaciones a un conductor en 1986.
(Исполнитель роли Дон Кихота - Кахи Кавсадзе объясняет дорогу водителю автомобиля, 1986)
«Kakhi Kavsadze (Georgian: კახი კავსაძე K’akhi K’avsadze, 1935 – 2021) was a Georgian and Soviet film, television and stage actor.»
https://www.flickr.com/photos/91234165@N03/53198566449/
Elizabeth Taylor and Montgomery Clift walk together on Paramount Studios lot during break in filming "A Place in the Sun", photo by Peter Stackpole, Hollywood, February 1950
En la fina penumbra, resplandece
tu cuerpo apenas, arrogante casi
y casi arrepentido de sus dones.
Tu desnudez es como un poco de agua
que reposa en el cauce de lo obscuro,
gravedad transparente, ausencia casi.
Vagos volúmenes se empapan, flotan
en el fondo continuo del espacio;
el silencio respira, el aire late
y es desnuda la carne un pensamiento,
materia que arde en expresión, respuesta.
Oh desnudez, belleza desarmada,
sumisión al espacio, soledad
que transparenta la hermosura eterna
como blancos guijarros
en el fondo del agua.
Tomás Segovia
LOS ÁRBOLES
Hablan poco los árboles, se sabe.
Pasan la vida entera meditando
y moviendo sus ramas.
Basta mirarlos en otoño
cuando se juntan en los parques:
sólo conversan los más viejos,
los que reparten las nubes y los pájaros,
pero su voz se pierde entre las hojas
y muy poco nos llega, casi nada.
Es difícil llenar un breve libro
con pensamientos de árboles.
Todo en ellos es vago, fragmentario.
Hoy, por ejemplo, al escuchar el grito
de un tordo negro, ya en camino a casa,
grito final de quien no aguarda otro verano,
comprendí que en su voz hablaba un árbol,
uno de tantos,
pero no sé qué hacer con ese grito,
no sé cómo anotarlo.
Eugenio Montejo
POSESIÓN DEL AYER
Sé que he perdido tantas cosas que no podría contarlas y que esas perdiciones, ahora, son lo que es mío. Sé que he perdido el amarillo y el negro y pienso en esos imposibles colores como no piensan los que ven. Mi padre ha muerto y está siempre a mi lado. Cuando quiero escandir versos de Swinburne, lo hago, me dicen, con su voz. Sólo el que ha muerto es nuestro, sólo es nuestro lo que perdimos. llión fue, pero llión perdura en el hexámetro que la plañe. Israel fue cuando era una antigua nostalgia. Todo poema, con el tiempo, es una elegía. Nuestras son las mujeres que nos dejaron, ya no sujetos a la víspera, que es zozobra, y a las alarmas y terrores de la esperanza. No hay otros paraísos que los paraísos perdidos.
Jorge Luis Borges
Los conjurados, Alianza, Madrid, 1985
Ese de la fotografía
ese chiquillo de dieciséis años
ése no soy yo
Ese que camina con dificultad por la calle
ése no soy yo
Y sin embargo
ese de la fotografía
y ese de la calle
ése soy yo
Y éste que ahora duda de ello
éste precisamente éste no soy yo
Ryszard Kapuściński
Poesía completa. Traducción y prólogo de Abel A. Murcia Soriano. Edición bilingüe. Bartleby Editores. Enero 2008 (dos ediciones)
CUMPLEAÑOS
Lo mismo que un sonido no se conduce
con idéntica velocidad en el agua y en el aire,
está probado que los años no discurren
de igual modo en el corazón y en la cabeza.
¿Alguna vez tu cabeza pensó que tenías cuarenta
mientras tu corazón sentía varios menos?
Por mucho que sumen y repasen sus cuentas
acaban siempre discutiendo sin ponerse de acuerdo.
Lo dijo Émile Chartier de otra forma:
El tiempo es corto para el que piensa,
e interminable para el que desea.
Corazón y cabeza, extraños vecinos que se encuentran
y se saludan recelosos: ciego uno, sordo el otro.
Enemigos íntimos que, invariablemente,
sigo invitando en mis días de cumpleaños.
Sólo un instante coinciden en la escalera:
mientras el primero sube de comprar las velas,
el segundo baja con la digestión ya hecha.
Diego Jesús Jiménez
(Madrid, 1942 - 2009)
Kate Steinitz - Rückenschwimmen, 1930
«Kate Steinitz (1889 - 1975), informally known as “the Mama of Dada,” was a German-American artist, preserver and collector of Bauhaus and Dadaist art, promoter, and, librarian. From 1945 until her death, she served as the librarian of the Elmer Belt Library of Vinciana, first when the library was based in the collector's medical offices, and later as honorary curator when the collection was given to UCLA in 1961.
Steinitz is remembered for collaborative work with the Kurt Schwitters, and, in later life, her scholarship on Leonardo da Vinci.»
(Wikipedia)
NOCHE DE INSOMNIO
Estaba solo, completamente solo,
incluso el sueño nocturno me había abandonado…
De pronto me pareció oír no unas palabras sino unos sonidos,
unos sonidos siempre en tres suspiros
Como viento y harina…
“¿Qué puede ser eso? ¡No hay tiempo que perder!”,
mascullé, y enderezándome el cabello con un trago de vino
me puse en pie y, desnudo, palpé en la oscuridad
y un momento después la negra fiebre de mi mano
abría el armario… En su interior las polillas agitaban los trajes…
Soy más mortal que mi cuerpo…
Vladimír Holan
Hoje eu sei, África rouba-nos o ser, e nos vaza sempre de maneira inversa, enchendo-nos de alma.
Mia Couto
Words And Photograph By Duane Michals
«I had been to Mexico with my new girlfriend. This is the postcard my old girlfriend sent me. She was, I think, the love of my life, and yet I couldn't stay with her. The card fills me with sadness and joy. The couple even looks like us.»
(Galería de John Van Noate)
Christopher Köller - Janet Beckhouse, ceramic artist, 2008
Christopher Köller (1943–) was born in the United Kingdom and arrived in Australia in 1952.
Salmo 1
Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del Partido
ni asiste a sus mítines
ni se sienta en la mesa con los gangsters
ni con los generales en el consejo de guerra
Bienaventurado el hombre que no espía a su hermano
ni delata a su compañero de colegio
Bienaventurado el hombre que no lee los anuncios comerciales
ni escucha sus radios
ni cree en sus slogans
Será como un árbol plantado junto a una fuente
Ernesto Cardenal
(1925 - 2020)
Si alguien llama a tu puerta, amiga mía,
y algo en tu sangre late y no reposa
y en su tallo de agua, temblorosa,
la fuente es una líquida armonía.
Si alguien llama a tu puerta y todavía
te sobra tiempo para ser hermosa
y cabe todo abril en una rosa
y por la rosa se desangra el día.
Si alguien llama a tu puerta una mañana
sonora de palomas y campanas
y aún crees en el dolor y en la poesía.
Si aún la vida es verdad y el verso existe.
Si alguien llama a tu puerta y estás triste,
abre, que es el amor, amiga mía.
(1954)
Gabriel García Márquez
(Con el seudónimo de Javier Garcés)
«mehrsprachige zeitschrift des italienischen fremdenverkehrsamtes 1936
typo PIZZI&PIZIO» (Apfelauge)
[Revista multilingüe de la Oficina de Turismo italiana, 1936.]
Unos van por un sendero recto,
Otros caminan en círculo,
Añoran el regreso a la casa paterna
Y esperan a la amiga de otros tiempos.
Mi camino, en cambio, no es ni recto, ni curvo,
Llevo conmigo el infortunio,
Voy hacia nunca, hacia ninguna parte,
Como un tren sobre el abismo.
Anna Ajmátova
Traducción de Jorge Bustamante García en El instante maravilloso - Poesía rusa del siglo XX. Universidad Nacional Autónoma de México, 2014, primera reimpresión de la primera edición, 2004.
MIENTRAS TÚ DUERMES
Cuando tú duermes
pones los pies muy juntos,
alta la cara y ladeada, y cruzas
y alzas las rodillas, no astutas todavía;
la mano silenciosa en la mejilla izquierda
y la mano derecha en el hombro que es puerta
y oración no maldita.
Qué cuerpo tan querido,
junto al dolor lascivo de su sueño,
con su inocencia y su libertad,
como recién llovido.
Ahora que estás durmiendo
y la mañana de la almohada,
el oleaje de las sábanas,
me dan camino a la contemplación,
no al sueño, pon, pon tus dedos
en los labios,
y el pulgar en la sien,
como ahora. Y déjame que ande
lo que estoy viendo y amo: tu manera
de dormir, casi niña,
y tu respiración tan limpia que es suspiro
y llega casi al beso.
Te estoy acompañando. Despiértate. Es de día.
Claudio Rodríguez
El vuelo de la celebración, Visor, 1976
Uno de los varios retratos realizados al poeta zamorano Claudio Rodríguez (1934-1999) por el fotógrafo Nicolás Muller en noviembre de 1965. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid.
BRUJAS A MEDIODÍA
(Hacia el conocimiento)
I
NO son cosas de viejas
ni de agujas sin ojo o alfileres
sin cabeza. No salta,
como sal en la lumbre, este sencillo
sortilegio, este viejo
maleficio. Ni hisopo
para rociar ni vela
de cera virgen necesita. Cada
forma de vida tiene
un punto de cocción, un meteoro
de burbujas. Allí, donde el sorteo
de los sentidos busca
propiedad, allí, donde
se cuaja el ser, en ese
vivo estambre, se aloja
la hechicería. No tan sólo el cuerpo,
con su leyenda de torpeza, lo que
nos engaña: en la misma
constitución de la materia, en tanta
claridad que es estafa,
guiños, mejunjes, trémulo
carmín, nos trastornan. Y huele
a toca negra y aceitosa, a pura
bruja este mediodía de septiembre
y en los pliegues del aire,
en los altares del espacio hay vicios
enterrados, lugares
donde se compra juventud, siniestras
recetas para amores. Y en la tensa
maduración del día, no unos labios
sino secas encías,
nos chupan de la sangre
el rezo y la blasfemia,
el recuerdo, el olvido,
todo aquello que fue sosiego o fiebre.
Como quien lee en un renglón tachado
el arrepentimiento de una vida,
con tesón, con piedad, con fe, aun con odio,
ahora a mediodía, cuando hace
calor y está apagado
el sabor, contemplamos
el hondo estrago y el tenaz progreso
de las cosas, su eterno
delirio, mientras chillan
las golondrinas de la huida.
II
La flor del monte, la manteca añeja,
el ombligo de niño, la verbena
de la mañana de San Juan, el manco
muñeco, la resina,
buena para caderas de mujer,
el azafrán, el cardo bajo, la olla
de Talavera con pimienta y vino,
todo lo que es cosa de brujas, cosa
natural, hoy no es nada
junto a este aquelarre
de imágenes que, ahora,
cuando los seres dejan poca sombra,
da un reflejo: la vida.
La vida no es reflejo
pero, ¿cuál es su imagen?
Un cuerpo encima de otro
¿siente resurrección o muerte? ¿Cómo
envenenar, lavar
este aire que no es nuestro pulmón?
¿Por qué quien ama nunca
busca verdad, sino que busca dicha?
¿Cómo sin la verdad
puede existir la dicha? He aquí todo.
Pero nosotros nunca
tocamos la sutura,
esa costura (a veces un remiendo,
a veces un bordado),
entre nuestros sentidos y las cosas,
esa fina arenilla
que ya no huele dulce sino a sal,
donde el río y el mar se desembocan,
un eco en otro eco, los escombros
de un sueño en la cal viva
del sueño aquel por el que yo di un mundo
y lo seguiré dando. Entre las ruinas
del sol tiembla
un nido con calor nocturno. Entre
la ignominia de nuestras leyes se alza
el retablo con viejo
oro y vieja doctrina
de la nueva justicia. ¿En qué mercados
de altas sisas el agua
es vino, el vino sangre, sed la sangre?
¿Por qué aduanas pasa
de contrabando harina
como carne, la carne
como polvo y el polvo
como carne futura?
Esto es cosa de bobos. Un delito
común este andar entre pellizcos
de brujas. Porque ellas
no estudian sino bailan
y mean, son amigas
de bodegas. Y ahora,
a mediodía,
si ellas nos besan desde tantas cosas,
¿dónde estará su noche,
dónde sus labios, dónde nuestra boca
para aceptar tanta mentira y tanto
amor?
Claudio Rodríguez
Primer poema de Alianza y condena (1965)
El puño de mi remo timón vibra ansioso por entrar en acción,
mi remo llamado Kuntu-ki-te-rangi.
Él nos guía hacia el horizonte sólo confusamente percibido.
Al horizonte que siempre se aleja,
al horizonte que siempre se acerca,
al horizonte que inspira dudas,
al horizonte que infunde temor,
al horizonte de poder desconocido,
al horizonte hasta ahora no traspasado.
El cielo sombrío arriba,
el mar enfurecido abajo,
se oponen a la senda nunca hollada
que nuestro barco debe seguir.
Poesía oral. Selección. Daniel Freidemberg (editor) Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1981
Amo a ese hombre misógino.
Deseo su sexo descarado que pasea de aquí para allá
que entra dónde cómo y cuando él lo desea
vomita su odio en mí y se va.
Yo, maravillosa artesana,
hago de su asco mi mejor creación:
una réplica suya mejorada.
Del vómito inacabado en el más repugnante de los seres
nacerá la criatura que lo iguale en fuerza
y sea capaz de destruirlo por envidia
como yo no pude hacerlo por amor.
Miriam Reyes
Leído en Feroces Radicales, marginales y heterodoxos en la última poesía española. Selección de Isla Correyero, DVD Poesía, 1998.
Los poemas de Miriam Reyes publicados en esta antología eran entonces inéditos.
τώρα στα γεράματα μάθε γέρο γράμματα
aprender até morrer