El poema no es corto ni largo. No se mide en el plano de la extensión, sino en el plano de la duración.
José Ángel Valente
Diario anónimo (1959-2000), Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2011
Leído en el blog Palabras mal dichas
El poema no es corto ni largo. No se mide en el plano de la extensión, sino en el plano de la duración.
José Ángel Valente
Diario anónimo (1959-2000), Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2011
Leído en el blog Palabras mal dichas
EL ESPEJO
Hoy he visto mi rostro tan ajeno,
tan caído y sin par
en este espejo.
Está duro y tan otro con sus años,
su palidez, sus pómulos agudos,
su nariz afilada entre los dientes,
sus cristales domésticos cansados,
sus costumbres sin fe, sólo costumbre.
He tocado sus sienes, aún latía
un ser allí. Latía. ¡Oh vida, vida!
Me he puesto a caminar. También fue niño
este rostro, otra vez, con madre al fondo.
De frágiles juguetes fue tan niño,
en la casa lluviosa y trajinada,
en el parque infantil
─ángeles tontos─
niño municipal con aro y árboles.
Pero ahora me mira ─mudo asombro,
glacial asombro en este espejo solo─
y ¿dónde estoy ─me digo─
y quién me mira
desde este rostro, máscara de nadie?
José Ángel Valente
(1929 - 2000)
A modo de esperanza, Adonais, 1955 (Premio Adonais 1954).
... O por toda memoria
una ventana abierta.
J. Á. V.
En un poema dedicado a José Ángel Valente por Alfonso Alegre Heitzmann, "Ventana", en su libro El camino del alba, Tusquets Editores, 2017
Lentas siguen las lunas a las lunas, como cede a la luz la luz, los días a los días, el párpado tenaz al mismo sueño. Vivir es fácil. Arduo sobrevivir a lo vivido.
José Ángel Valente
Procede sola de la noche la noche
como de la duración lo interminable,
como de la palabra el laberinto
que en ella encuentra su entrada y su salida.
José Ángel Valente
En el poema "Reconstrucción del laberinto", de Aníbal Núñez, de su libro Alzado de la ruina, 1983.