TESEO REGRESA A ATENAS
Vaya donde vaya, Grecia me hiere
Yorgos Seferis
Regresaba a mi patria,
olvidé la ceniza de cada laberinto
como olvidé a Ariadna junto al sueño.
Solo existía el mar,
su negrura tan honda no me enturbió
lo que veía: las lejanas luces
de Atenas esperándome.
Pero miré las aves cercanas a la costa,
algo me dijo que eran hijas
del presagio y la muerte.
Y navegamos noches infinitas
para no llegar nunca.
Atenas ya no existe
—herida fría, abierta pobreza—.
Otros reyes ocuparon el trono de mi padre
que se lanzó al vacío
y murió mil veces en los cuerpos de otros.
Así me lo anunciaron las aves de la costa.
Solo me queda el viaje,
esperar que el tiempo borre este horizonte
y saber que otros reyes guardan para mí
las ruinas de una Atenas que no existe.
Marta López Vilar
(Madrid, 1978)
En la antología En legítima defensa. Poetas en tiempos de crisis, Prólogo de Antonio Gamoneda. Bartleby Editores, 2014