QUE LA VIDA IBA EN SERIO...
Fue lo único
que me enseñó
mi padre
—una tarde
de invierno,
allí, de pie,
junto a su féretro—;
no hubo tiempo
para más.
Karmelo C. Irigoyen
Seguro que esta historia te suena. Poesia completa (1985 - 2015), pg. 231