Fotografía de Herr_Mueller - The Good Life #1
Mostrando entradas con la etiqueta Gabriel Zaid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gabriel Zaid. Mostrar todas las entradas

17 de junio de 2026

Gabriel Zaid - Pero... ¡Qué gente!

 

PERO... ¡QUÉ GENTE!

Hubo una vez un presidente
que quiso investigar rápidamente
una cuestión espantosa y urgente,
según decía toda la gente.

Y para desafiar solemnemente
su celo inmenso de cumplir con la gente,
se puso un plazo audaz, breve, inminente.
Y hubo un rugido público imponente.

Mas sucedió que, desgraciadamente,
cuando ya meritito el presidente
iba a encontrar detectivescamente
la clave del asunto, de repente,
se dio la vuelta y encontró la gente
con un tema de moda diferente.

Entonces, tristemente,
dijo: Pero... ¡Qué gente!


Gabriel Zaid

 


27 de marzo de 2026

Gabriel Zaid - Canción de seguimiento

 

CANCIÓN DE SEGUIMIENTO

No soy el viento ni la vela
sino el timón que vela.

No soy el agua ni el timón
sino el que canta esta canción.

No soy la voz ni la garganta
sino lo que se canta.

No sé quién soy ni lo que digo
pero voy y te sigo.


Gabriel Zaid






11 de noviembre de 2025

Gabriel Zaid - Agua rizada

 

AGUA RIZADA 

En los manantiales del tiempo,
no hay prisa ni presión. El espacio
crece de espacio
como un álamo.

En el espejo está la eternidad
que se queda mirada.
Cuando, por fin, dichosa parpadea,
el tiempo nace como interrupción.

El tiempo, la costilla de Narciso,
es una astilla de la eternidad,
espejo roto de Eco en Eco.

El tiempo irrumpe cuando ya no hay tiempo.
Te amo, eternidad
fugitiva. Dichosa interrupción: detente.

Gabriel Zaid



17 de septiembre de 2025

Gabriel Zaid - Lectura de Shakespeare (Soneto 66)

 

Lectura de Shakespeare
(SONETO 66)

Asqueado de todo esto, me resisto a vivir.
Ver la Conciencia forzada a mendigar
y la Esperanza acribillada por el Cinismo
y la Pureza temida como una pesadilla
y la Inquietud ganancia de pescadores
y la Fe derrochada en sueños de café
y nuestro Salvajismo alentado como Virtud
y el Diálogo entre la carne y las bayonetas
y la Verdad tapada con un Dedo
y la Estabilidad oliendo a establo
y la Corrupción, ciega de furia, a dos puños: con espada
y balanza

Asqueado de todo esto, preferiría morir,
de no ser por tus ojos, María,
y por la patria que me piden.

Gabriel Zaid

_____________________________________



Harto de todo, pido la paz de la muerte:
De mirar al mérito mendigar desde siempre
y ver crecer la nada indigente,
y a la más pura fe infeliz traicionada,

y al honor ver humillado y mal puesto,
y a la temprana doncella violada,
y a la recta perfección torcida,
y a la fortaleza por influjos, sin aliento,

y a la maestría susurrar ante la autoridad,
y a la docta locura controlar al talento,
y a la simple verdad por simple descartada,
y al bien complacer al mal, de este preso.

Harto de todo esto, de esto quisiera ser alejado,
salvo que, muerto, dejo a mi amor desolado.


(Traducción de Armando Aponte)



Tired with all these, for restful death I cry,
As, to behold desert a beggar born,
And needy nothing trimm'd in jollity,
And purest faith unhappily forsworn,

And guilded honour shamefully misplaced,
And maiden virtue rudely strumpeted,
And right perfection wrongfully disgraced,
And strength by limping sway disabled,

And art made tongue-tied by authority,
And folly doctor-like controlling skill,
And simple truth miscall'd simplicity,
And captive good attending captain ill:

Tired with all these, from these would I be gone,
Save that, to die, I leave my love alone




8 de agosto de 2024

De un verso de Gabriel Zaid al poema

 

En "De Enrique", un poema de su libro Tiempo sin claves (Tusquets, 2021), Ida Vitale usaba como epígrafe este verso del mexicano Gabriel Zaid

El tiempo irrumpe cuando ya no hay tiempo. 


Éste es el poema de donde salió el verso:


El origen de la presión

En los manantiales del tiempo
no hay prisa ni presión. El espacio
crece despacio como un álamo
con rumores de tiempo en el espejo.

En el espacio está la eternidad
que se queda mirada.
Cuando, por fin, dichosa, parpadea,
el tiempo nace como interrupción.

El tiempo, la costilla de Narciso,
es una astilla de la Eternidad,
espejo roto de Eco en Eco.

El tiempo irrumpe cuando ya no hay tiempo.
Te amo, eternidad fugitiva.
Dichosa interrupción: detente.

Gabriel Zaid


"El origen de la presión ", Revista diagonales, número 3, México, 1987, p. 40.



3 de junio de 2022

Gabriel Zaid - La ofrenda

 

LA OFRENDA

Mi amada es una tierra agradecida.
Jamás se pierde lo que en ella se siembra.
Toda fe puesta en ella fructifica.
Aun la menor palabra en ella da su fruto.
Todo en ella se cumple, todo llega al verano.
Cargada está de dádivas, pródiga y en sazón.
En sus labios la gracia se siente agradecida.
En sus ojos, su pecho, sus actos, su silencio.
Le he dado lo que es suyo, por eso me lo entrega.
Es el altar, la diosa y el cuerpo de la ofrenda.

Gabriel Zaíd


Seguimiento (1964)



(Leído en Rua das Pretas)