Fotografía de Herr_Mueller - The Good Life #1

1 de octubre de 2026

Tasos Denegris - Los espías

 

Los espías

No temo a la corriente de los ríos, a la vigilancia ni a la espada
Solo a los ujieres
Y a las damas que espían
tu camino desde detrás de los cochecitos de bebé.

En cuanto a las arañas, me aterra su caminar silencioso
Y esa habilidad metafísica de permanecer en el techo
Observando con ojo oscuro tus pensamientos
Sin emitir el más mínimo sonido.

Tasos Denegris 


Flora brutal  Selección de poemas. Traducción de Pedro Mateo. Servicio de Publicaciones, Centro de Ediciones de la Universidad de Málaga, 2000



Οι κατασκοποι

Δεν φοβάμαι το ρεύμα των ποταμών την αγρύπνια και το λεπίδι
Μόνον τους κλητήρες
Και τις κυρίες που πίσω από καρότσια νηπίων κατασκοπεύουν
στο διάβα σου.

Όσο για τις αράχνες τρομάζω το σιωπηλό τους περπάτημα
Κι εκείνη τη μεταφυσική ικανότητα να στέκονται στο ταβάνι
Παρακολουθώντας με σκοτεινό μάτι τη σκέψη σου
Δίχως να βγάζουν τον παραμικρό ήχο φωνής.

Τάσος Δενέγρης



Dos cabezas

 


The head of Akhenaten - Neues Museum Berlin


(Enciclopedia Bonàs, en Flickr, sin indicación de autor ni fecha)



30 de septiembre de 2026

Más de Javier Marías sobre el traductor

 

El texto original, como la partitura musical, está ahí y es inamovible, aunque tanto el traductor como el pianista tengan amplio margen de elección. La dicción, la preferencia por un vocablo o su descarte, el tempo, el ritmo, las pausas, son responsabilidad de ellos. Y pueden destrozar una obra maestra, eso también.

Javier Marías




Una fotografía de Tony Ray-Jones

 



Tony Ray-Jones (1941 - 1972) - Ballroom in Morecambe, Lancaster, 1968



Marie Laforet (1971)

 





Dos fotografías de Keith Carter

 

Black and White, 1997


Goodbye to a Horse, 1993



Keith Carter (Madison, Wisconsin, 1948)



José Luis Vega - Muchacha que se despinta las uñas al borde de la cama

 

Muchacha que se despinta las uñas al borde de la cama

Sentada al borde de la cama, la muchacha
se despinta las uñas que se vuelven
color de la acetona, brillantes, inocentes,
color de que nada ha sucedido.
Está sola en un cuarto sin lámpara
y pende la bombilla con halo de manzana original.
Se ha frotado los labios que se vuelven
color de espejo roto.
Con un poco de crema y de nostalgia
se despinta los párpados, la voz
que se le espesa color del otro día.
Doblada como un cisne en el exilio
se despinta los senos, las pestañas,
las cejas que le inventan un arco de ilusión.
Está sola en un cuarto rodeada
por motas de algodón multicolores.
Triste como un cuadro de Renoir.
Cuando hala el cordón de la bombilla,
el mundo se despinta por completo.

José Luis Vega 


(Santurce, Puerto Rico, 1948 )