DINO CAMPANA SUEÑA CON MONTEVIDEO
En el despunte morado de la noche,
se escucha una marejada de palabras esféricas,
suspendidas en el gas hilarante de los corredores.
Cierro los ojos:
«Andábamos, andábamos, durante días y días: las naves
imponentes, de velas empapadas de cálidos soplos,
venían a nuestro encuentro».
En el sur amanece un continente ignoto.
Crece una palmera en las márgenes del río,
huele a sal, huele a niña, el viento sabe a presagio;
una capital nace en los ojos del viajante.
Yo vi una novia sin novio, aprisionaba
un ramo de rosas sangrándose el tacto,
desposeída, intoxicada de amor.
Novia descalza, flotaba en círculos,
con la cola de tul arrastró la llanura
y ahogó la alianza en las aguas del puerto.
Montevideo, inasible en la fiebre y el delirio,
esta noche eres el sueño de un sueño.
Enzia Verduchi
(Roma,1967) Desde los cinco años vive en México.