A menudo, mentir es caridad.
L. Romano
Leído en Tempo di silencios, de Fernando Menéndez, Ediciones Trea, 2018
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Spesso, mentire è carità.
Lalla Romano (1906 - 2001)
A menudo, mentir es caridad.
L. Romano
Leído en Tempo di silencios, de Fernando Menéndez, Ediciones Trea, 2018
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Spesso, mentire è carità.
Lalla Romano (1906 - 2001)
Eduard Friedrich Leybold (Stuttgart, 1798 - Untermeidling, 1879) - Porträt einer jungen Dame in einem roten Kleid, 1824
BILITIS
De lana viste la vecina ruda;
hay mujeres que lucen sedas, oro;
otras, con hojas cubren su decoro;
otra, las flores con primor anuda.
Yo no quiero vivir sino desnuda.
Tómame, amante, como voy. Adoro
de joyas y damascos el tesoro,
mas, no a Bilitis una gasa escuda.
Son mis labios de un rojo sin ardides;
es negro mi cabello, sin tocado,
flota libre en mi frente un solo rizo.
Una noche de amor así me hizo
mi madre. Tómame cual soy, amado:
mas, si te gusto, dímelo… no olvides.
Pierre Louÿs
Versión de Enrique Uribe White
BILITIS
Une femme s'enveloppe de laine blanche. Une autre se vêt de soie et d'or. Une autre se couvre de fleurs, de feuilles vertes et de raisins.
Moi, je ne saurais vivre que nue. Mon amant, prends-moi comme je suis: sans robe ni bijoux ni sandales, voici Bilitis toute seule.
Mes cheveux sont noirs de leur noir et mes lèvres rouges de leur rouge. Mes boucles flottent autour de moi libres et rondes comme des plumes.
Prends-moi telle que ma mère m'a faite dans une nuit d'amour lointaine, et si je te plais ainsi, n'oublie pas de me le dire.
ESCRITO AL AMANECER
Y me dormí pensando en él, mientras la nieve
cae profundamente en mi pasado, y cae
sobre este mar de tinta. Por la noche y el alba
siguió la nave sola.
La esperanza perdí
de encontrarlo.
Nadie había en la nave
y en las islas del viento
nadie me dio noticias de mi padre,
ni más allá en la tierra de la pócima mágica.
Por el alba y la noche siguió sola la nave.
Ahora sé que está muerto, que es inútil la nave,
inútil es el mar y todos los conjuros
no importa donde esté, si en alguna ribera
sus huesos se deshacen en los dientes del viento:
inútil suena todo. Nunca estuvo conmigo,
ni siquiera el sueño me ha traído sus ojos.
Por el alba y la noche volvió la nave al puerto.
Miguel Arteche
O que desejo ainda não tem nome.
Clarice Lispector, Perto do coração selvagem. (1942)
EL ESPACIO Y LAS COSAS
Una casa con viejos escombros, 13 habitaciones,
8 abajo (una, oscura) y 5 arriba.
Un jardín descuidado. El seto alrededor.
Higueras. Aire.
Arriba, cuatro ventanas al sur. Cortinas verdes.
Abajo, una terraza al sur. Puertas.
Arriba, habitaciones de dormir. Un iconostasio.
Un baúl con viejos recuerdos.
En una ventana del sur, una planta trepadora.
Las puertas cierran con dificultad.
Una escalera interior.
En el descansillo, un sofá.
Un salón siempre cerrado.
Marcos con fotografías.
La distancia del río, 400 metros.
El campo.
El almacén con maderas y carbón.
En el centro del patio, el pozo.
El seto de cañas secas. El jardín.
7 higueras. El aire.
En la parte norte, una colina. El camino público.
Una fuente con cabeza y lavadero en el kilómetro 12.
Una parada de autobuses cuando pasaban autobuses.
Takis Sinópulos
Leído en Antología de la poesía griega. Desde el siglo XI hasta nuestros días. Ediciones Clásicas, Madrid, 1997, ed. de José Antonio Moreno Jurado.
Ο χώρος και τα Πράγματα
El tiempo que nos dedicamos es tiempo que nos da algo a cambio.
La forma más moderna de pobreza humana es no tener suficiente tiempo.
El tiempo es relativo: cada nuevo día es un día más y un día menos.
Ernst Ferstl
Zeit, die wir uns nehmen, ist Zeit, die uns etwas gibt.
Die modernste Form menschlicher Armut ist das Keine-Zeit-Haben.
Zeit ist relativ: Jeder neue Tag ist ein Tag mehr und ein Tag weniger.
©Ernst Ferstl (Neunkirchen, 1955) Profesor, escritor y aforista austriaco.
¿POR QUÉ ESCRIBE USTED?
Porque el fantasma porque ayer porque hoy:
porque mañana porque sí porque no
Porque el principio porque la bestia porque el fin:
porque la bomba porque el medio porque el jardín
Porque Góngora porque la tierra porque el sol:
porque San Juan porque la luna porque Rimbaud
Porque el claro porque la sangre porque el papel:
porque la carne porque la tinta porque la piel
Porque la noche porque me odio porque la luz:
porque el infierno porque el cielo porque tú
Porque casi porque nada porque la sed
porque el amor porque el grito porque no sé
Porque la muerte porque apenas porque más
porque algún día porque todos porque quizás
Óscar Hahn
(Iquique, Chile, 1938)
Sem que tenhas atravessado todo o rio, não te rias das mandíbulas do jacaré.
Provérbio africano
Leído en Mangas Verdes com Sal (1969), de Rui Knopfli. Memória Consentida 20 años de poesia 1959/1979, Imprensa Nacional ~ Casa da Moeda, 1982
CLARO QUE
Claro que se puede ser feliz y estar muy triste.
Como se puede ser el primero y llegar tarde.
Hablar al silencio y esperar una respuesta.
No dormir porque en el pecho hay pájaros con frío.
Alfredo Buxán
(Corcubión, La Coruña, 1950)
A forma como olhámos para as nossas mãos na infância, e a forma como olhamos para elas, agora; estou a olhar para as minhas mãos agora, não muda. As mesmas mãos. Como puderam envelhecer e ser ainda as mesmas? As unhas iguais. Os nós dos dedos. Os mesmos olhos. O mesmo pensamento, quando olhamos, com os mesmos olhos, as mesmas mãos.
A partir de certa idade, muito cedo na infância, já somos nós, o que há-de perseguir-nos sempre.
Isabela Figueiredo
Caderno de Memórias Coloniais, Caminho, 2015, 7ª edição (1ª ed., Angelus Novus, 2009)
El principio del fin es el dominio. Vuelvo
una vez más a casa, derrotado. Atardece
sin dignidad, acaso sin amor, como un lento
desplome. He de ser vulnerable para
que pueda ser. El viento, la luz de octubre
en la higuera. También es débil la belleza
y se oculta, se debe ocultar, también es
caediza. Entregarse del todo, no mandar
ni pedir. Al trasluz las ramas, el cielo. Lo libre.
Si se quema el ribazo con más fuerza
brota en abril el ricio, con más verdor. Lo saben
los vaqueros, lo saben quienes echan a la lumbre
sus escritos, su porvenir. No hay sacrificio
sin recuperación ni humo sin rescoldo, porque la flor
no miente. Su belleza quedó, si estuvo
volverá, renacida, alguien habrá de rescatarla
librándose de sí mismo. La simiente se da
y por eso se perpetúa, germina, para cubrir
los andrajos del tiempo, como dijera Donne.
Fermín Herrero
La gratitud, XIV premio «Jaime Gil de Biedma» y
XIII Premio de la Crítica de Castilla y León
MEDITACIÓN
Un alba como el toque de trompetas.
El gato de camino a la oficina,
la palmera en oración,
susurro de almas
en el periódico de la capital.
Nombres más vacíos que nunca,
vuelan contra los cristales
piando muy alto.
Miro la manecilla,
ese guardian de los días, mi sombra.
A mis pies una clara sospecha,
en mi regazo dos calendarios.
¡Estoy dispuesto a todo!
Lenguaje secreto, dichos ajenos.
Contar es también controlar las cosas,
alas de mariposa, cemento, lagartija,
la suciedad, la repeticion,
y luego más, y aún más,
una suma de tiempo que ya no está.
Cees Nooteboom
Así pudo ser (1999), recogido en Luz por todas partes Antología. Traducción de Fernando García de la Banda. Visor, 2013
HOMERO EN ÍTACA
El día está claro, el gavilán se cierne sobre su presa.
Alguien abre
una gran caja con silencio.
Sobre la reluciente bandeja del mar
flota la otra isla.
La luz toda es de porcelana
una frágil ánfora a nuestro alrededor.
Ayer sucede de nuevo.
Hoy marcha el héroe a la guerra.
Mañana regresará.
No, aquí nunca ha cambiado nada.
Bajo el olivo duerme invisible el ciego
y esconde en su ojo el secreto del poeta.
¡Canta, musa!
Libro de las horas, recogido en Luz por todas partes Antología. Traducción de Fernando García de la Banda. Visor, 2013
Cornelis Johannes Jacobus Maria «Cees» Nooteboom (La Haya, 31 de julio de 1933-Menorca, España, 11 de febrero de 2026) fue un poeta, novelista, ensayista, traductor e hispanista holandés. (Wikipedia)
La muerte del niño herido
Otra vez en la noche... Es el martillo
de la fiebre en las sienes bien vendadas
del niño. —Madre, ¡el pájaro amarillo!
¡Las mariposas negras y moradas!
—Duerme, hijo mío. —Y la manita oprime
la madre, junto al lecho. —¡Oh, flor de fuego!
¿quién ha de helarte, flor de sangre, dime?
Hay en la pobre alcoba olor de espliego;
fuera, la oronda luna que blanquea
cúpula y torre a la ciudad sombría.
Invisible avión moscardonea.
—¿Duermes, oh dulce flor de sangre mía?
El cristal del balcón repiquetea.
—¡Oh, fría, fría, fría, fría, fría!
Antonio Machado
HOMENAJE EN COLLIOURE
Antonio Machado, retratado en 1918 por Joaquín Sorolla. Hispanic Society of America (Nueva York). Sorolla se lo regaló a Machado «como un poema personal».
(Wikipedia)
La barbarie, la segunda patria de la bestia humana.
R. Sabatier
Leído en Tempo di silencios, de Fernando Menéndez, Ediciones Trea, 2018
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Barbarie, seconde patrie de la bête humaine.
Aquí, tranquilamente,
voy a decirte una palabra,
la última palabra
donde quedó tu corazón antiguo…
Aquí, tranquilamente:
Dios era carne entonces
y tú lo recreabas en tu espíritu.
¡Arrodíllate, porque
no volverás dos veces a ser niño!
Jesús Hilario Tundidor
Rima VII
Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueño tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo,
veíase el arpa.
¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas,
como el pájaro duerme en las ramas,
esperando la mano de nieve,
que sabe arrancarlas!
¡Ay, —pensé—, cuántas veces el genio
así duerme en el fondo del alma
y una voz, como Lázaro, espera
que le diga: "Levántate y anda"!
Gustavo Adolfo Bécquer
Algunos aforismos contienen in nuce la sabiduría de un tratado. Así el de Lichtenberg que reza: “Un libro es como un espejo: si un mono se asoma a él no puede ver reflejado a un apóstol”.
Tal vez no sea ocioso señalar que el primero en asomarse a este espejo es el propio autor.
Manuel Neila
El silencio roto, Llibros del Pexe, 1998
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Ein Buch ist ein Spiegel, wenn ein Affe hineinsieht, so kann kein Apostel heraus gucken.
VENDIMIA
Un gran viento se ha levantado entre tu espalda y tú
un gran viento armonioso de sorpresas y pámpanos
en el que voy raptado por un celo sin máscara
hacia ese último extravío que un racimo de olvido asombra
La estatua corporal del éxtasis es sacudida
sin embargo porque el sol al cabo de fatigas
no se acuerda de haber quemado tu sonrisa
sólo la niebla que cae despliega sus alas de helecho
El proceder ilimitado de la otoñada desfallece
en los brazos transparentes de un bello curso de mentiras
y el amor reflejado al filo de los adioses se derrumba
labios abandonados concluidos como dos remos
(La única manera de ser dos es creer en tu dolor
dándole un sentido a la tarde que tiembla y se deshoja
como un ramo de azares escogido aprisa en, el destino
de un ser llamado a producir un tierno despojo mortal)
Este mundo reconstruye el crimen de haberte visto
enteramente desnuda
antorcha
no domesticada
Juan Larrea
(Bilbao, 1895 - Córdoba, Argentina, 1980)
Version celeste (1969)
El fatalista es el que lava su alma en su orina.
*
Cuanto más largo es el río, más hermosa es la otra orilla.
*
La soledad es un plato que se come solo.
Achille Chavée
Le fataliste est celui qui lave son âme dans son urine.
*
Plus le fleuve est large, plus l'autre rive est belle.
*
La solitude est un plat qui se mange seul.
Roberto Fernández Balbuena - Planchadora, 1930
Roberto Fernández Balbuena (Madrid, 1890 - México D. F., 1966) fue un arquitecto y pintor español, que desarrolló su actividad entre Madrid y Ciudad de México.
LETRA DE CANCIÓN PARA UNA MELODÍA VIEJA
Me escuece y arde esta vieja areola.
Se me enrojece y descama
cuando me tocan tu vida
o cuando yo mismo la rozo
yendo hacia atrás con mis dedos.
Como temo me la alivie
la pomada del tiempo,
te rasco y me hiero
y hago saltar la costra y la sangre
para aceptar la cicatriz
de que no tienes olvido.
Gonzalo Millán
(Santiago de Chile, 1947 - 2006)
14 poemas de Gonzalo Millán (Zenda)
CINERES VIDENTUR
¿Son ceniza estos versos?
Me lo parecen, y, si ceniza fueran,
que el viento los disperse,
y quedemos
con las manos vacías
y tan libres,
un poco oscurecidas solamente.
José Jiménez Lozano
A UNA MUJER DORMIDA
A la orilla de tu cuerpo, te miro simular en la
de la engañosa modestia de la santa, y olvidar
la madeja de tu sangre, que te bulle en el sueño, que te
traiciona, como yo te traiciono nombrando tu silencio,
precisando los límites de tu calma, bahía que sueña un
mar informe. Sé que no deseas el día, recelosa de
clamor y pujanza, que recibes el fin de la jornada no
como un declinar, sino como el abrirse a una ancha patria, que turbada contemplas al estío erguir
sus claros pabellones y enardecer a los hombres con joviales
arengas, para luego recostarlos en renovada noche.
¿Qué guirnalda buscar para ornar tu cabeza, que no te
inquiete en su cerco de dicha?
Miguel Ángel Velasco
El sermón del fresno (1995)
¿Cómo es que si te has muerto
obedeces a tu nombre
y vienes si te llamo?
¿Cómo puedes tú saber
quién eres
ni a mí reconocerme ?
Aquí en el camposanto
ya el tiempo y la lluvia
de las cintas las letras
han borrado,
y estos crisantemos
no son ya para tu tumba.
que el viento ha enmarañado.
La araña que se mece
en ese hilo de oro
no llega a la gota de rocío:
se mira y no sabe
y se asusta y retrocede...
y yo no acierto a dar contigo
entre tanta mayoría!
Agustín García Calvo
AUTORRETRATO
Cuando al mirarme en el espejo
Veo en mi cara la de mi padre
Absurdamente tengo miedo.
José Coronel Urtecho
(Granada, Nicaragua, 1906 - Costa Rica, 1994)
AMOR
Para escapar de ti
no bastan ya peldaños,
túneles, aviones,
teléfonos o barcos.
Todo lo que se va
con el hombre que escapa:
el silencio, la voz,
los trenes y los años,
no sirve para huir
de este recinto exacto
-sin horas ni reloj,
sin ventanas ni cuadros-
que a todas partes va
conmigo, cuando viajo.
Para escapar de ti
necesito un cansancio
nacido de ti misma:
una duda, un rencor,
la vergüenza de un llanto;
el miedo que me dio
-por ejemplo- poner
sobre tu frágil nombre
la forma impropia y dura
y brusca de mis labios...
Jaime Torres Bodet
(aquí)
Laxeiro - Carnavalada, 1931
lo que queda
La inflación avanza a toda velocidad,
los militares dan un golpe de Estado,
el gobierno desaparece,
pero las montañas permanecen.
Periodistas asesinados,
periódicos prohibidos,
libros desaparecidos,
pero las montañas permanecen.
Casas en llamas, cárceles,
fuentes de información desaparecen,
pero las montañas permanecen
Nevfel Cumart
was bleibt
die inflation galoppiert
das militär putscht
die regierung verschwindet
die berge aber bleiben
journalisten werden ermordet
zeitungen werden verboten
bücher verschwinden
die berge aber bleiben
häuser stehen in flammen
gefängnisse quellen über
menschen verschwinden
die berge aber bleiben
CANCIÓN PARA CANTAR UNA CANCIÓN
Esa música…
Insiste, hace daño
en el alma.
Viene tal vez de un tiempo
remoto, de una época imposible
perdida para siempre.
Sobrepasa los límites
de la música. Tiene materia,
aroma, es como polvo de algo
indefinible, de un recuerdo
que nunca se ha vivido,
de una vaga esperanza irrealizable.
Se llama simplemente:
canción.
Pero no es sólo eso.
Es también la tristeza.
Angel Gonzalez
Tratado de urbanismo (1967)
"Casi todos los libros son notas a pie de página infladas hasta convertirse en gruesos volúmenes. Yo me limito a escribir notas a pie de página" (Roberto Bazlen, Scritti).
Leído en El silencio roto, de Manuel Neila, Llibros del Pexe, 1998
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[Credo che non si possa più scrivere libri.] Quasi tutti i libri sono note a piè di pagina gonfiate in volumi. Io scrivo solo note a piè di pagina.
(Roberto Bazlen)
—¿No duerme usted? —me preguntó ella.
—No tengo sueño. He dormido todo el día. ¿Dónde está su hermano?
—Se fue por esos rumbos. Ya usted oyó adonde tenía que ir. Quizá no venga esta noche.
Juan Rulfo, Pedro Páramo (1955)
QUIERO IR CON AQUÉL A QUIEN AMO
Quiero ir con aquél a quien amo.
No quiero calcular lo que cuesta.
No quiero averiguar si es bueno.
No quiero saber si me ama.
Quiero ir con aquél a quien amo.
Bertolt Becht
Poemas de amor (Bertolt Brecht) Traducción de Vicente Forés, Jesús Munárriz y Jenaro Talens, Hiperión, 4ª ed. 2010; 1ª ed. 1998. Edición bilingüe
ICH WILL MIT DEM GEHEN, DEN ICH LIEBE
Ich will mit dem gehen, den ich liebe.
Ich will nicht ausrechnen, was es kostet.
Ich will nicht nachdenken, ob es gut ist.
Ich will nicht wissen, ob er mich liebt.
Ich will mit ihm gehen, den ich liebe.
AÚN
Las noches ya son largas y cede la memoria
para traer de atrás el jugoso delirio,
que fue flamante acopio de un tiempo lento y claro,
precisa referencia que al recordar nos dice
del anticipo fiel del pensamiento.
Levantarse no duele, es caer en la cuenta
de que estar y no estar ya viene a ser lo mismo.
Importan los susurros, las voces que te amaron
y acuden sin cesar en el silencio.
Todo se mueve y cesa al descender la tarde.
Le sonrío a la urgencia del ansiado crepúsculo
y celebro el aún, mientras mis manos palpan,
y me llevo a la boca, con sosiego,
el crujiente espesor de una manzana.
Dionisia García
DICEN QUE EL AMOR EMBELLECE
Y es cierto:
yo la vi embellecer contra mi vida
y no logré nunca volverla menos joven
ni menos bella en mi favor.
El amor embellece
y nadie lo detiene en esos casos.
Yo la vi embellecer,
con mala envidia,
sin pizca de literatura:
la vi afinar el texto marfilino
de su fisonomía,
vi andar la primavera por su piel
en dos semanas – y era enero -;
vi sus senos medianos florecer,
los troncos de sus muslos redondear,
su pelo en sedas de ceñida flama
desplegarse;
vi la vida crecer en torno suyo
como en invernadero de carnes opulentas
y florales,
y vi de cerca, junto a sus mejillas,
que el velo como trigo pequeñísimo
se doraba
al sol y al viento de otros dedos.
En algo han de tener razón los religiosos:
¿Cómo
tanta belleza en esos montes
y cascadas?
¿quién ama el mundo
cuando logra ser bello?
Eduardo Lizalde
(Ciudad de México, 1929 - 2022)
Elena Toumazi Rembelina nació en Chipre y vivió sus primeros años en Famagusta, al este de la isla. Tras la invasión turca, Toumazi, como otros grecochipriotas, fue obligada a abandonar Famagusta, adonde no ha podido regresar nunca.
Yiannis Ioannou, de la Universidad de Chipre, apunta en su estudio The Poets of Dissent: The 1974 Generationn In Cyprus que Toumazi fue la primera mujer poeta de su generación en articular un modo de expresión feminista, antipatriarcal y en femenino. El cuerpo femenino en sus escritos no es solo el cuerpo hedonista, sino también un símbolo de individualidad y opresión.
(…)
EL PAÍS DEL ALMA
Echaba agua de mar en tu pelo ondulado
y untaba de aceite tu cuerpo
te hice un nido de ramas
con hojas aromáticas del paraíso
Yo sola te tomé en los brazos
y te llevé por los mares –recuerda
cuando te quemaba la vieja herida
con mi laúd te susurraba “duerme”
Pero vinieron tiempos tristes, años duros
y en ti se quedó el polvo
Los enemigos tomaron las rosas tiernas
de nuestro pequeño y perfumado balcón
Y la cabeza diste vuelta en seguida
cuando la lanza entró en la ciudad
olvidaste el país del alma
y dejaste que nos llevara la ola.
Elena Toumazí
(Traducción de la poeta chilena Natalia Figueroa para lacallepassy061)
(Fuente: Pikara magazine, salvo el texto griego)
Η ΧΩΡΑ ΤΗΣ ΨΥΧΗΣ
Πότιζα αρμύρα τα σγουρά σου τα μαλλιά
Και άλειφα μέ λάδι το κορμί σου
Σου έφτιαξα φωλιά από κλαριά
Με φύλλα ευωδιαστά του παραδείσου
Μονάχη μου σε πήρα αγκαλιά
Και σε ταξίδεψα σε θάλασσες – θυμήσου
Κι όταν σε έκαιγε πληγή παλιά
Με το λαγούτο μου ψιθύριζα «κοιμήσου»
Μα ήρθαν καιροί λυπητεροί χρόνια σκληρά
Και μέσα σου κατοίκησεν η σκόνη
Οι εχθροί αρπάξαν ρόδα τρυφερά
Απ’ το μικρό μας μοσχομύριστο μπαλκόνι
Και το κεφάλι απόστρεψες ευθύς
Ως χώθηκε στην πόλη το κοντάρι
Λησμόνησες τη χώρα της ψυχής
Και άφησες το κύμα να μας πάρει
Έλενα Τουμαζή
No hay castigo más severo que este: ¡responder al mal con bondad!
Nikos Kazantzakis
Δέν υπάρχει βαρύτερη τιμωρία από τούτη: ν' απαντάς στήν κακία μέ καλωσύνη!
Νίκος Καζαντζάκης
Aquél es avisado, que usa de sus caricias y no se fía dellas.
Quevedo
Leído en Anacrónica y Fidel, de Luis Martínez de Mingo, Anthropos, 1985
BAJO LA LLUVIA MIRA…
Dulce cortina tibia, decolorados vidrios,
vano telar de seda húmeda que no acaba,
hilos que tejen grises invariables nubes
con las que el cielo nutre nuestra melancolía.
Nuestra rota tristeza febrero la conduce
a través de sus aguas y sus vientos cambiantes.
Domingo de provincias, las largas avenidas
nos encharcan los ojos sus embarradas hojas.
Más allá de las nubes habrá tal vez desiertos
donde la arena sangre con el sol al crepúsculo;
altas blancas montañas, platas de amanecidas,
doradas como bronces cuando la noche acecha.
El sordo galopar de los lobos del viento
cuando la madrugada agoniza sin ruido
y surgen las primeras gotas, sobre la tierra,
de lluvia, como un crimen revelado de arriba.
Pero las nubes siguen su centinela en alto.
No puedes escapar alma, no hay horizonte.
Vuelve al agua y al loto podrido de tu estanque,
cadáver que cadáver refleja en terso espejo.
Vuelve a la hermosa tierra profanada a diario
que el cielo quiere en lluvia lavar de su miseria,
tierra de la mentira sin amor y sin fruto,
sin otra ley que oro y su amarilla risa.
Si recortas tus alas tendrás respeto eterno,
-si no alzares la vista más allá de los muros-.
Si te conmueve un grito déjalo sin respuesta,
pues a nada conduce interrogar al aire.
Mas si hay un fuego arriba, ellos lo tendrán todo,
los que con un suspiro liberan la pobreza,
aquellos que envenenan el paisaje si miran
y su presencia seca la sonrisa y los pájaros.
Vuélvete a tu retiro alma que entre cristales
y oxidados barrotes tu tristeza consumes.
Bajo la lluvia fina, bajo la lluvia, mira
pasar la arena rápida de tus contados días.
Julio Aumente
Por la pendiente oscura, 1982
Federico Barocci (1535 - 1612) - Testa di donna, 1583-84. Gessetti colorati (rosso, bianco e rosa) su carta vergata blu. National Gallery of Art, Washington
Vittore Carpaccio (c. 1465 - c. 1525) - Cabeza de mujer vista de perfil (c. 1505-1510)
Se necesitan voluntarios para adorar la belleza. Oh personas candentes, oh individuos primeros, oh vivientes sin límites, este asunto es nuestro.
Antidio Cabal
Campo Nublo, Antología,1956
Putty Nose (Murray Kinnell), pianista, a Tom Powers (James Cagney) cuando éste se dispone a matarlo, en The Public Enemy, 1931
Diccionario del cine negro, de Javier Coma. Plaza Janés, 1990
POR ALGUNA RAZÓN
Compré café, cigarrillos, fósforos.
Fumé, bebí
y fiel a mi retórica particular
puse los pies sobre la mesa.
Cincuenta años y una certeza de condenado.
Como casi todo el mundo fracasé sin hacer ruido;
Bostezando al caer la noche murmuré mis decepciones,
escupí sobre mi sombra antes de ir a la cama.
Esta fue toda la respuesta que pude ofrecer a un mundo
que reclamaba de mí un estilo que posiblemente no me
correspondía.
O puede ser que se trate de otra cosa. Quizás
hubo un proyecto distinto para mí
en alguna probable lotería
y mi número no salió.
Quizá nadie resuelva un destino estrictamente privado.
Quizás la marea histórica lo resuelva por uno y por todos.
Me queda esto.
Una porción de vida que me cansó de antemano,
Un poema paralizado en mitad de camino
hacia una conclusión desconocida;
un resto de café en la taza
que por alguna razón
nunca me atreví a apurar hasta el fondo.
Joaquín Giannuzzi
(Buenos Aires, 1924 - Campo Quijano, 2004)
PRODIGIO
¡Hoy he encontrado a un hombre caminando!
Sin apoyarse en nadie, caminando.
Sin que hubiese camino, caminando,
Como si no quisiese llegar tarde,
caminando.
Su mirada tenía forma de corazón
y adentro de sus ojos se veía
un mundo caminando.
Aunque parezca absurdo e increíble
hoy he encontrado a un hombre caminando.
Sin mirar la distancia, caminando.
Sin pedir compañero, caminando.
Sin apoyarse en nadie, caminando.
Sin que hubiese camino, caminando.
Jorge Debravo
Canciones cotidianas (1967)
Jorge Delio Bravo Brenes, conocido como Jorge Debravo (Santa Cruz, Turrialba, 1938 - San José, 1967)
Urizen Freaza - Lifting Nina (Polaroid week 2015 last day...)
«Urizen Freaza is a self-taught photographer and filmmaker of Spanish origin who currently resides in Berlin, Germany.» (Lens/Cratch)
Soy el último poeta del campo,
el puente es sobrio en canciones.
El incienso entre las hojas de abedul
en el adiós impregna el aire.
Se apaga la vela de llama áurea
entre una montaña de cera,
el reloj impasible de la luna
anunciará mi última hora.
Por el sendero del campo azul
pasea un visitante de hierro.
Su puño negro recoge
el grano que el alba ha traído.
Manos ajenas, moribundas,
¡que no viven sin mis cantos!
Sólo las espigas y el corcel
han de extrañar a las manos.
El viento borrará los suspiros
celebrando un baile triste.
Pronto el reloj impasible de la luna
anunciará mi última hora.
1920
Serguéi Esenin
(Konstantínovo, Imperio ruso, 1895 - Leningrado, Unión Soviética, 1925)
(Traducción de Jorge Bustamante, en la revista Palimpsesto)
TURBIO RÍO DEL ALMA
El río que me aprieta y me destruye
nació de un hontanal junto a la nieve
de un día recogido, solo y breve,
allá, por la memoria que me instruye.
El río que mi muerte reconstruye
de largas aguas es y cuando llueve
me llena el corazón y me conmueve
la tierra donde canta y donde huye.
No sé qué va a ocurrir, no sé qué pueda
pasar si se me inunda el pensamiento
y lo desborda en plenitud la vida.
Yo espero, por si acaso se me queda
el cántico y la mar a contraviento,
en las orillas de la luz perdida.
Jesús Hilario Tundidor
SAVOIR FAIRE
Mi gato negro ignora
que va a morir un día
no se aferra a la vida
como yo
salta desde el tejado
ligero como el aire
se sube al tamarindo
arañándolo apenas
no lo amedrenta el paso de los puentes
ni el callejón oscuro
ni el pérfido alacrán
mi gato negro ama
a cuanta gata encuentra
no se deja atrapar
por un único amor
como lo hice yo.
Claribel Alegría
(Leído en el blog Rua das Pretas)
LOPE. LA NOCHE. MARTA
He abierto la ventana. Entra sin hacer ruido
(afuera deja sus constelaciones).
«Buenas noches, Noche».
Pasa las páginas de sombra
en las que todo está ya escrito.
Viene a pedirme cuentas.
«Salí al rayar el alba ―digo―.
Lamía el sol las paredes leprosas.
Olía a vino, a miel, a jara».
(Deslumbrada por tanta claridad
ha entornado los ojos).
La llevan mis palabras por calles, ascuas, no lo sé:
oye la plata de las campanadas.
Ante la puerta de la iglesia
me callo, me detengo ―entraría conmigo
si yo no me callase, si no me detuviera―;
yo sé bien lo que quiere la Noche;
lo de todas las noches;
si no, por qué habría venido.
Ya mi memoria no es lo que era. En la misa del alba
no dije Agnus Dei qui tollis pecata mundi,
sino que dije Marta Dei (ella también es cordero de Dios
que quita mis pecados del mundo).
La noche no podría comprenderlo,
y qué decirle, y cómo, para que lo entendiese.
No me pregunta nada la Noche,
no me pregunta nada. Ella lo sabe todo
antes que yo lo diga, antes que yo lo sepa.
Ella ha oído esos versos
que se escupen de boca en boca, versos
de un malaleche del Andalucía
―al que otro malaleche de solar montañés
llamara «capellán del rey de bastos»―
en los que se hace mofa de mí y de Marta,
amor mío, resumen de todos mis amores:
Dicho me han por una carta
que es tu cómica persona
sobre los manteles, mona
y entre las sábanas, Marta.
Qué sabrá ese tahúr, ese amargado
lo que es amor.
La Noche trae entre los pliegues de su toga
un polvillo de música, como el del ala de la mariposa.
Una música hilada en la vihuela
del maestro del danzar, nuestro vecino.
En la cocina estará escuchando Marta;
danzará, mientras barre el suelo que no ve,
manchado de ceniza, de aroma, de trigo candeal,
de jazmines, de estrellas, de papeles rompidos.
Danza y barre Marta.
Pido a la Noche que se vaya. Hasta mañana, Noche.
Déjame que descanse. Cuando amanezca regaré el jardín,
saldré después a decir misa
―Deus meus, Deus meus, quare tristis est anima mea―,
luego volveré a casa, terminaré una epístola en tercetos,
escribiré unas hojas
de la comedia que encargaron unos representantes.
Que las cosas no marchan bien en el teatro,
y uno no puede dormirse en los laureles.
Hasta mañana, Noche.
Tengo que dar la cena a Marta,
asearla, peinarla (ella no vive ya en el mundo nuestro),
cuidar que no alborote mis papeles,
que no apuñale las paredes con mis plumas
―mis bien cortadas plumas―,
tengo que confesarla. «Padre, vivo en pecado»
(no sabe que el pecado es de los dos),
y dirá luego: «Lope, quiero morirme»
(y qué sucedería si yo muriese antes que ella).
Ego te absolvo.
Y luego, sosegada, le contaré, para dormirla,
aventuras de olas, de galeones, de arcabuces, de
rumbos marinos,
de lugares vividos y soñados: de lo que fue
y que no fue y que pudo ser mi vida.
Abre tus ojos verdes, Marta, que quiero oír el mar.
José Hierro
De Agenda (1991)
«Marlene Dietrich and Maria Dietrich Riva oversize portrait by Horst P. Horst. From the Estate of Marlene Dietrich.
December 4, 1947»
(Galería de Alice Japan, en Flickr)
(Horst P. Horst, 1906 - 1999)
El lector ideal es el traductor. Es capaz de desmenuzar un texto, retirarle la piel, cortarlo hasta la médula, seguir cada arteria y cada vena y, luego, poner en pie a un nuevo ser viviente.
Alberto Manguel
AFINA LA PUNTERÍA
Lo importante no es llegar,
espera, no te anticipes
a lo desconocido. Eso me dijo.
El silencio perfecto de los detalles,
del papel en tus manos,
el olor áspero de los días negros,
el temor del cielo, una carga
de leños sobre el hombro.
Y luego tampoco
sabrás si es posible acercarse
a la verdad. Ni siquiera en otra parte.
David Mayor
31 poemas, Pre-Textos, 2013
ROMANCE DEL CAUTIVO
Mi padre era de Ronda
y mi madre de Antequera;
cautiváronme los moros
entre la paz y la guerra,
y lleváronme a vender
a Vélez de la Gomera.
Siete días con sus noches
anduve en el almoneda,
no hubo moro ni mora
que por mí una blanca diera,
sino fuera un perro moro
que cien doblas ofreciera,
y llevárame a su casa,
echárame una cadena.
Dábame la vida mala,
dábame la vida negra:
de día majaba esparto,
de noche molía cibera,
echóme un freno a la boca
porque no comiese della,
Pero plugo a Dios del cielo
que tenía el ama buena;
cuando el moro se iba a caza
quitábame la cadena;
echábame en su regazo,
mis regalos me hiciera,
espulgábame y limpiaba
mejor que yo mereciera;
por un placer que le hice
otro muy mayor me hiciera:
diérame casi cien doblones
en libertad me pusiera,
por temor que el moro perro
quizá la muerte nos diera.
Así plugo a Dios del cielo
de quien mercedes se espera
que me ha vuelto a vuestros brazos
como de primero era.
Acabó en prisión porque gritaba que no era libre.
*
Si giras en redondo mirándote la cola, es inútil ofrecerte horizontes.
*
No hay nadie más odioso que quien se obstina en tener razón y encima la tiene.
Maria Luisa Spaziani
(Turín, 1922 - Roma, 2014)
E' finito in prigione perché urlava di non essere libero
*
Se giri in tondo fissandoti la coda, inutile offrirti orizzonti.
*
Nessuno è più odioso di chi si ostina a voler avere ragione e poi in effetti ce l'ha.