Dame el mi moreno
la olla al revés
la carne primero
el caldo después.
Soy garridica
y vivo penada
por ser mal casada.
Yo soy, no repuno,
hermosa sin cuento,
amada de uno,
querida de ciento.
No tengo contento
si valgo ya nada
por ser mal casada
Con estos cabellos
de bel parecer
haría con ellos
los hombres perder.
Quien los puede haber
no los tiene en nada
por ser mal casada.
Juan de Timoneda
(Valencia, entre 1518 y 1520 - 1583)
Halcón que se atreve
con garza guerrera,
peligros espera.
Halcón que se vuela
con garza a porfía
cazarla quería
y no la recela.
Mas quien no se vela
de garza guerrera,
peligros espera.
La caza de amor
es de altanería:
trabajos de día,
de noche dolor.
Halcón cazador
con garza tan fiera,
peligros espera.
[Don Bueso y su hermana] 51 d
(Tetuán)
Una tarde de verano
pasí por la morería
y vi a una mora lavando
en una agua cristalina:
—"Apártate, mora beya,
y apártate mora linda,
deja que beba el cabayo
d'esta agua cristalina."
—"No soy mora, el cabayero,
que soy cristiana cautiva,
que me cautivaron moros
día de Pascua Florida."
—"¡Si te quisieres venir tú
así a mi cabayería!"
—"Los pañuelos que yo lavo,
¿dónde yo los dejaría?"
—"Los de seda y los de lana,
contigo tú los trairía,
y los que no valen nada
por el río abajo irían."
La echó para sus ricos brasos,
para su casa iría.
Poesía tradicional de los judíos españoles. Recopilación y prólogo de Manuel Alvar. Editorial Porrúa, 3ª edición, México, 1979
Para todo mal, mezcal;
para todo bien, también;
para la tristeza, cerveza;
para el cruel destino, vino;
para el fracaso, de ron un vaso.
Contra las muchas penas,
las copas llenas;
contra las penas pocas,
llenas las copas.
El puño de mi remo timón vibra ansioso por entrar en acción,
mi remo llamado Kuntu-ki-te-rangi.
Él nos guía hacia el horizonte sólo confusamente percibido.
Al horizonte que siempre se aleja,
al horizonte que siempre se acerca,
al horizonte que inspira dudas,
al horizonte que infunde temor,
al horizonte de poder desconocido,
al horizonte hasta ahora no traspasado.
El cielo sombrío arriba,
el mar enfurecido abajo,
se oponen a la senda nunca hollada
que nuestro barco debe seguir.
Poesía oral. Selección. Daniel Freidemberg (editor) Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1981
Tú no puedes disputarte la sabana con el búfalo.
Tú no puedes disputarte la selva con la rata.
Un niñito no puede golpear a su madre.
Un viejo no puede enojarse con su mierda.
¿Por qué tendría alguien que estar enojado conmigo?
¿Puede acaso una mujer ver un pene sin alegrarse?
¿Por qué no estás contento cuando me ves?
Los niños se divierten con los pájaros.
Niños de la casa, mayores de la casa,
hombres, mujeres, jóvenes y viejos,
cualquiera que vea un bebé recién nacido debe estar contento.
Yo soy ahora un bebé recién nacido:
vengan y bailen conmigo.
Poesía anónima africana. El perro y la
rana, Rogelio Martínez Furé (editor), Caracas, 2007
(Nigeria, Yoruba - Busto Ife)
Un ladron es como una liebre: se cuida hasta de su propia sombra.
Leído en Soñka, manos de oro, de Natalia Litvinova, La Bella Varsovia, 2022
Na cidade de Pelotas
As moças vivem fechadas:
De dia fazem biscoitos,
De noite bailam caladas.
¿Quién eres cuando nadie te ve?
(Tetuán)
Por Dió la nuestra novia
besedeismé,
con vuestra boca la dulse
yena de amorés.
(Melilla)
Y aladín que no hay nada,
dejá el amor para mañana.
Y aladín que no hay dote,
deja el amor para la noche.
(Melilla)
Sufre por el agua,
la nuestra novia.
Sufre por el agua
y bañaté.
Fuérame al bañar
y no me bañí.
Hallé el baño cerrado
y no me volví.
Sufre por el agua
y bañaté.
Ya sufrió la vida mía,
ya sufrió.
Ya sufrió la vida mía
y se bañó.
Poesía tradicional de los judíos españoles. Recopilación y prólogo de Manuel Alvar. Editorial Porrúa, 3ª edición, México, 1979
La medida de españa
He cambiado de ciudad algunas veces
y mi pasado es todo olvido
La noche llega precedida por la sombra
y siempre que repudio la noche es en vano
Cualquier día me muero y poco sé de la vida
Es peligrosa la vida la simple vida
la vida la simple vida es violenta
Pero cuando la primavera en cabello llega
me siento invulnerable y empiezo
Es formidable marzo cuando se acerca
prometiendo en sus pasos un verano completo
Soy todo de este tiempo y son míos estos días
Yo nada soy pero el verano existe
Canta corazón mío
Esta es la medida de españa
oh vida vida mía extraña
Ruy Belo
A medida de espanha
Tenho mudado de cidade algumas vezes
e o meu passado é todo esquecimento
A noite chega precedida pela sombra
e é sempre em vão que repudio a noite
Eu morro qualquer dia e pouco sei da vida
É perigosa a vida a simples vida
a vida a simples vida é violenta
Mas quando a primavera em cabelo chega
sinto-me invulnerável e começo
É formidável março quando se aproxima
a prometer no passo um integral verão
Sou todo deste tempo e são meus estes dias
Eu nada sou mas o verão existe
Canta meu coração
Esta é a medida de espanha
ó vida minha vida estranha
Ruy Belo
De su libro Homem de Palavra(s), 1970
Y esa “primavera em cabelo” recuerda un poemilla de la lírica tradicional castellana al que puso música Juan Vázquez (ca. 1500, Badajoz - 1563, Sevilla), que dice:
Vos me matastes,
niña en cabello,
vos me habéis muerto.
Ribera de un río
vi moza virgo.
Niña en cabello,
vos me habéis muerto.
(Traducción de PLC)
Se dizia daquela terra que era sonâmbula. Porque enquanto os homens dormiam, a terra se movia espaços e tempos afora. Quando despertavam, os habitantes olhavam o novo rosto da paisagem e sabiam que, naquela noite, eles tinham sido visitados pela fantasia do sonho.
(Crença dos habitantes de Matimati)
O que faz andar a estrada? É o sonho. Enquanto a gente sonhar a estrada permanecerá viva. É para isso que servem os caminhos, para nos fazerem parentes do futuro.
(Fala de Tuahir)
Leído en Terra Sonâmbula, de Mia Couto. Caminho, Lisboa, 8ª edição, 2004 (1ª edição, 1992)
Ex nihilo in nihilum
Nihil sumís et fuimus mortales. Réspice, lector,
in nihil ab nichilo Quim cito recidimus.
De la nada a la nada
Nacido hace dieciocho años, he vivido tan bien como he podido, querido por mi padre y por todos mis amigos. Te animo a bromear y a divertirte; aquí la severidad es extrema.
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Florus bigarius
Floráis ego hic iaceo quondam bigarius infans,.
qui cito dum cupio currus, cito decidi ad umbras.
El auriga Floro
Yo, Floro, yazco aquí, en otro tiempo niño auriga, que, al desear pronto conducir el carro, pronto caí en las sombras.
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Tempus fugit 46
Quid sumas aut loquimur; uita est quid deniq[ue nostra?
Vel modo nobiscum dixit homo, nunc homo no[n est.
Stat lapis et nomen tantum, vestigia nulla.
Quid quasi iam uita est? Non est quod quarere cu[res.
Preguntas
¿Por qué existimos? ¿Por qué hablamos? ¿Qué es, en definitiva, nuestra vida? Hasta hace poco ha vivido con nosotros un hombre, ahora ese hombre no existe. Se levanta una piedra y un nombre, nada más, ningún otro vestigio. ¿Qué es ya, por así decirlo, la vida? No tiene sentido que te esfuerces por saberlo.
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Absentia dolet
Mater monumentum fecit maerens filio,
ex quo nihil unquam doluit ni se cum is non fuit.
El dolor de la ausencia
Una madre, abatida, hizo este monumento para su hijo, de quien nunca nada la afligió excepto cuando él dejó de ser.
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Siste, uiator
Heus tu, uiator lasse qu[i] me praetereis,
cum diu ambulareis, tamen hoy ueniundum est tibi.
Imprecación al caminante
Eh, tú, caminante cansado, que me pasas de largo. Por mucho que camines, también esto a ti ha de llegar.
Perennia Poesía epigráfica latina, de Mònica Miró Vinaixa. [edición bilingüe] Godall Ediciones, 2016.
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Estando yo en la mi choza
pintando la mi cayada,
las cabrillas altas iban
y la luna rebajada;
mal barruntan las ovejas,
no paran en la majada.
Vide venir siete lobos
por una oscura cañada,
venían echando suertes
cuál entrará a la majada;
le tocó a una loba vieja,
patituerta, cana y parda,
que tenía los colmillos
como punta de navaja.
Dio tres vueltas al redil
y no pudo sacar nada;
a la otra vuelta que dio,
sacó la borrega blanca,
hija de la oveja churra,
nieta de la orejisana,
la que tenían mis amos
para el domingo de Pascua.
Los perros tras de la loba
las uñas se esmigajaban;
siete leguas la corrieron
por unas sierras muy agrias.
Al subir un cotarrito
la loba ya va cansada.
-¡Tomad, perros, la borrega,
sana y buena, como estaba!
-¡No queremos la borrega,
de tu boca alobadada,
que queremos tu pelleja
pa' el pastor una zamarra;
el rabo para correas,
para atacarse las bragas;
de la cabeza un zurrón,
para meter las cucharas;
las tripas, para vihuelas
para que bailen las damas!
Sem que tenhas atravessado todo o rio, não te rias das mandíbulas do jacaré.
Provérbio africano
Leído en Mangas Verdes com Sal (1969), de Rui Knopfli. Memória Consentida 20 años de poesia 1959/1979, Imprensa Nacional ~ Casa da Moeda, 1982