Fotografía de Herr_Mueller - The Good Life #1
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1 de octubre de 2025

Eduardo Vázquez Martín - Donde se levanta censo aproximado de sirenas, y con brevedad...

 

Donde se levanta censo aproximado de sirenas, y con brevedad se prosan algunas cualidades de ellas al estilo de Francisco Delicado

                                                                                                                                        para Adriana


Las hay muchas y son variados sus hábitos. Unas sólo cantan sentadas a la puerta de su casa. Otras cuando cantan peinan larga cabellera. Se sabe, por raro que parezca, que además de sorda no falta la que es muda. Sirenas arrepentidas y cínicas. Unas santas y otras pecadoras, golosas y flacas, necias y atentas. Van de un lado a otro, de costa a costa, atropellándose en su enloquecimiento de cardumen disperso. De ahí que se diga que a río revuelto ganancia de pescador.

Altas y espigadas las que más favores reciben y mejor muerte proporcionan; son caras. Porque también es variado el precio que se paga por tanta alcahueta, ramera de buena voz —tesitura dice el que de eso sabe o le contaron—. Sirenas putas y putas sirenas, pastan yerbas dóciles cuando se manatinan y se hacen buenas. Sirenas de horario muy distinto; la que sólo ama y mata a media noche, la que a cualquier hora, por vicio y por gusto y porque nunca falta quien va resuelto a perderse en sus abrazos. Por lo mismo hay remilgosas, apretadas, siperonoahorita. Romanas y griegas, españolas mudéjares y portuguesas tristes. Sirenas meridianas y occidentales. Sirenas combatidas y sirenas vencidas. Sirenas güelfas, gibelinas, injuínas y de mentiras. Sirenas secretas y sirenas públicas. Sirenas para cantarle sólo al príncipe y al vate que al príncipe la canta. Sirenas rebeldes, feriales y famosas. ¡Ligeia y Circe! —por ejemplo—.

Sirenas trasvestidas hay. Sirenas de ambos sexos en las orillas de Reforma e Insurgentes. Sirenas para siempre. Sirenas de una noche. Al piano y con guitarra. Sirenas de acordeón —falsas sirenas—. Sirenas maquilladas y sirenas jabonadas. Sirenas de partido, de catedral y de domingo. Buenas y malas sirenas. Hay tantas y tantas y el Campo Santo es corto que para eso hay mar y mar por todos lados.

Eduardo Vázquez Martín

Selección: Eduardo Milán y Ernesto Lumbreras


(Poesía virtual)

25 de junio de 2025

Eduardo Vázquez Martín - Vate

 

VATE

Abiertas al viento las faldas,
el domingo las mujeres
se dejan tocar en sus rincones.
¡Qué barrocas por dentro,
qué prodigio el trabajo de Dios en esos huertos!

Conozco al mar en la casa deshabitada del molusco,
también aquí, si es posible que esta hembra lo permita,
se escucha la marea rota contra la cintura de la tarde.

Abiertas se dejan hacer,
rendidas a su propia obscenidad
llevan los días de tormenta
telas de urdimbre ligerísima.

(El cura propone confesión a la más turbia
para leer en sus palabras el futuro).


Eduardo Vázquez Martín


Comer sirena (1992)


En El origen del mundo. Antología recopilada por Juan Abad, poesía Hiperión, 2004