Fotografía de Herr_Mueller - The Good Life #1
Mostrando entradas con la etiqueta Gabino-Alejandro Carriedo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gabino-Alejandro Carriedo. Mostrar todas las entradas

20 de agosto de 2026

Gabino-Alejandro Carriedo - Premonición

 

PREMONICIÓN

Ayer me fui y hoy continúa
su inverosímil ritmo la ciudad
querida, la encantadora
ciudad que nos desvive.
Por sus aceras, muchedumbres
yendo y viniendo, cual si estuviera
presente yo dentro de la ciudad,
como si yo no estuviera de cuerpo presente.
Ayer me fui del todo, soy hoy pasado,
no existo ni nadie me recuerda,
y la ciudad late en su hábito,
como antaño alentaba, latirá.
Es la ciudad, la infatigable
simiente, la colmena exultante
donde parece que uno no era tan necesario
(todo va bien —o mal—, lo de costumbre).
Nada ha ocurrido cuando yo falté
a la lista. Nombrose el nombre
una vez sola (funeral), y me metían
como a un zapato viejo en una zanja.
La ciudad vive la experiencia
ininterrumpida de su continuidad.
Las gentes corriendo siguen
igual, lo mismo que antes de que yo.

Gabino-Alejandro Carriedo


De El libro de las premoniciones, Ediciones El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca, 1999.


(Leído en Poesía de El Toro de Barro) 


29 de abril de 2025

Gabino-Alejandro Carriedo - Soneto-Buey

 

SONETO-BUEY

Me hubiera muerto de dolor si no
hubiera visto un buey, si no me alzara
su noble vista un buey, su testa dura,
su testa corniforme, su fiel cara.

Si no me hablara un buey, si no tuviera
quien me mugiera: un buey, si no tocara
con su trompeta Armstrong, con su batuta
dulces gestos no hiciera o me ladrara.

Si no me arrinconara un buey, o acaso
si la cuerna de un buey no me privara
de tanta libertad cual necesito.

Me hubiera muerto de dolor o el rito
me hubiera convertido en buey o en laso
ser dulcifacilón si no me hartara.

Gabino-Alejandro Carriedo


La piña sespera (1948), en Nuevo compuesto descompuesto viejo (Poesía 1948-1979), con prólogo de Antonio Martínez Sarrión, poesía Hiperion/Ediciones Peralta, 1980.



22 de marzo de 2025

Gabino-Alejandro Carriedo - Mensaje a una mujer

 

MENSAJE A UNA MUJER

Intactos levemente como esa espuma tuya,
los gatos reverencian tu mítica laringe.
Los ciervos descarriados que van por la ribera
preguntan tu apellido con singular bonanza.
Las desplegadas manos hacia los cerros altos,
las sórdidas, sumisas enredaderas lentas,
las nieblas vagorosas, los límites precisos,
los lingotes exhaustos que de la mina salen,
igual que la ternura de tus dedos deshacen
policromadas ramas de somnolientos pinos.
Te llaman por tu nombre los desdichados pájaros,
los que en el limo pacen amarillentas luces,
los que aseguran siempre la vaguedad pequeña
que a tu oquedad se asoma, mas sin quererlo apenas.
Los que pronuncian tenues sonidos de campanas,
los que avizoran ese contacto inmaculado,
los que se fingen ramos de abril para mirarte,
todos hacen galanas, gentiles cortesías.
Y acusan tu presencia con desusados gritos,
con alarmantes plomos y alicortados énfasis:
te hace la corte el rabo que en el establo crece,
el gamo de la tarde y el pelicán risueño,
el sapo que atesora raquíticos deseos,
el chopo de la linde que empedernido canta,
el esmirriado estante y el decrecido Duero,
todos por el estilo según lo están pensando.
Pero se desconoce tu deseo continuo,
tu voluntad no usada, tus incipientes ojos
para los que ya nada podrán los labios míos
cansados de este lento discurrir que no atiendes.

Gabino-Alejandro Carriedo


Del mal, el menos (1952)




29 de enero de 2024

Gabino-Alejandro Carriedo - Teoría de la agricultura

 

TEORÍA DE LA AGRICULTURA  

El labrador viene con su carga amarilla de panes
a medio cocer.
Viene por el sendero el labrador adormecido
con la pesada carga de los años,
saluda al prójimo con su mano encallecida
y mira, qué lástima, la tierra tan bonita,
con su puesta de sol, y el silencio, y los primeros cantos de los grillos
cuando los pájaros se han puesto a dormir,
qué lástima, con lo que cuesta todo,
piensa que no compensa romperse los huesos,
hacerse viejo y sentencioso y arrugarse
mientras se escucha, idéntica, la campana,
mientras el hijo salta del terrón al cuartel,
y viceversa.

El labrador acostumbrado a rascarse los bolsillos
mira la tierra que no es suya,
vuelve la vista atrás y contempla el panorama,
qué lástima, tan bonito que parece una tarjeta
postal, con los surcos, con la noria, con la remolacha,
con los sarmientos, con las gavillas, con los garbanzos
fidelísimamente retratados al atardecer,
cuando las amapolas tienen un brillo póstumo
y el labrador se acuerda de su padre
por el sendero si venía con la carga
de panes amarillos ya mirar se ponía
la serena amplitud de este paisaje
que había de comérsele.

Viene por el sendero adormecido
el labrador mirando a las hormigas, qué lástima, tan diminutas,
tan olvidadas, que cualquiera las pisa
sin que nadie por ello sienta atropellados
los derechos humanos.

Viene para cederle al hijo la herramienta.


Gabino-Alejandro Carriedo



Política agraria (1963), en Nuevo compuesto descompuesto viejo (Poesía 1948-1979), con prólogo de Antonio Martínez Sarrión, poesía Hiperion/Ediciones Peralta, 1980.



15 de mayo de 2022

Gabino-Alejandro Carriedo - Hombre bueno yo soy


HOMBRE BUENO YO SOY

Hombre bueno yo soy para el sombrío
mirar las cosas del revés y alego
que nada quiero creer y nada niego
cuando se trata del contorno mío.

Exactamente como el mar bravío
que se muere de sed estoy y llego
donde nadie llegar pensaba y luego
me quedo así en un yerto escalofrío.

Así convierto en ocio mis pesares
y el eco de mi barba en aguanieve
y el pálpito purísimo en certeza.

Que estoy como las aguas de los mares :
blancas para el pudor de amar si llueve
lluvia de amor el dios de la tristeza.

Gabino-Alejandro Carriedo



De La flor del humo (1949), en Nuevo compuesto descompuesto viejo (Poesía 1948-1979), con prólogo de Antonio Martínez Sarrión, poesía Hiperion/Ediciones Peralta, 1980.



25 de agosto de 2021

Gabino-Alejandro Carriedo - No urdas palabras

 

NO URDAS PALABRAS

No urdas palabras Genoveva y dime
por qué el amor triunfó en escorrentía
primaveral cantando de alegría
por qué treme mi voz y tiembla tu hymen.

Dime que me destimide y me arrime
que la lava me encienda y la bravía
breva te lave con la boca impía
¿Por qué ha de ser esto que digo un crimen?

¿Por qué sudar mirándote lanuda
tibia la piel del torso y el ombligo
y algo que callo y más abajo estaba?

¿Por qué no estar con la estatura muda?
¿Por qué mano no ser para contigo
y morirse pelándote la baba?

Gabino-Alejandro Carriedo


De La flor del humo (1949), en Nuevo compuesto descompuesto viejo (Poesía 1948-1979), con prólogo de Antonio Martínez Sarrión, poesía Hiperion/Ediciones Peralta, 1980.