Fotografía de Herr_Mueller - The Good Life #1

31 de octubre de 2025

Carlos Drummond de Andrade - «Infância»



INFÂNCIA

Meu pai montava a cavalo, ia para o campo.
Minha mãe ficava sentada cosendo.
Meu irmão pequeno dormia.
Eu sozinho menino entre mangueiras
lia a história de Robinson Crusoé,
comprida história que não acaba mais.

No meio-dia branco de luz uma voz que aprendeu
a ninar nos longes da senzala – e nunca se esqueceu
chamava para o café.
Café preto que nem a preta velha
cafe gostoso
café bom.

Minha mãe ficava sentada cosendo
olhando para mim:
– Psiu... Não acorde o menino.
Para o berço onde pousou um mosquito.
E dava um suspiro... que fundo!

Lá longe meu pai campeava
no mato sem fim da fazenda.

E eu não sabia que minha história
era mais bonita que a de Robinson Crusoé.


Carlos Drummond de Andrade








Dia D, de Drummond

 



Kleber Sales - Dia D, 2011




30 de octubre de 2025

Una fotografía de peace-on-earth.org

 



peace-on-earth.org - The Landscape of Bamyan, 2025 (Sumā Qōlī, Wilāyat-e Bāmyān, Afganistán) 







«Dame la mano, amor mío...»

 

Dame la mano, amor mío, y partamos a los campos
para amarnos o caer juntos bajo las cuchilladas.

¡Que el almuédano lance su llamada a la oración del alba,
no me levantaré mientras no quiera mi amante!

¡Rápido, amor mío, quiero ofrecerte mi boca!,
la muerte ronda por la aldea y podría llevárseme.



El suicidio y el canto. Poesía popular de las mujeres pastún de Afganistán. Sayd Bahodín Majryh. Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, Madrid, 2002.





Miguel Hernández - Vecino de la muerte

 

VECINO DE LA MUERTE

Patio de vecindad que nadie alquila
igual que un pueblo de panales secos;
pintadas con recuerdos y leche las paredes
a mi ventana emiten silencios y anteojos.

Aquí dentro: aquí anduvo la muerte mi vecina
sesteando a la sombra de los sepultureros,
lamida por la lengua de un perro guarda-lápidas;
aquí, muy preservados del relente y las penas,
porfiaron los muertos con los muertos
rivalizando en huesos como en mármoles.

Oigo una voz de rostro desmayado,
unos cuervos que informan mi corazón de luto
haciéndome tragar húmedas ranas,
echándome a la cara los tornasoles trémulos
que devuelve en su espejo la inquietud.

¿Qué queda en este campo secuestrado,
en estas minas de carbón y plomo,
de tantos encerrados por riguroso orden?
No hay nada sin un monte de riqueza explotado.
Los enterrados con bastón y mitra,
los altos personajes de la muerte,
las niñas que expiraron de sed por la entrepierna
donde jamás tuvieron un arado y dos bueyes,
los duros picadores pródigos de sus músculos,
muertos con las heridas rodeadas de cuernos:
todos los destetados del aire y del amor
de un polvo huésped ahora se amamantan.

¿Y para quién están los tiernos epitafios,
las alabanzas más sañudas,
formuladas a fuerza de cincel y mentiras,
atacando el silencio natural de las piedras,
todas con menoscabos y agujeros
de ser ramoneadas con hambre y con constancia
por una amante oveja de dos labios?
¿Y este espolón constituido en gallo
irá a una sombra malgastada en mármol y ladrillo?
¿No cumplirá mi sangre su misión: ser estiércol?
¿Oiré cómo murmuran de mis huesos,
me mirarán con esa mirada de tinaja vacía
que da la muerte a todo el que la trata?
¿Me asaltarán espectros en forma de coronas,
funerarios nacidos del pecado
de un cirio y una caja boquiabierta?

Yo no quiero agregar pechuga al polvo:
me niego a su destino: ser echado a un rincón.
Prefiero que me coman los lobos y los perros,
que mis huesos actúen como estacas
para atar cerdos o picar espartos.

El polvo es paz que llega con su bandera blanca
sobre los ataúdes y las casas caídas,
pero bajo los pliegues un colmillo
de rabioso marfil contaminado
nos sigue a todas partes, nos vigila,
y apenas nos paramos nos inciensa de siglos,
nos reduce a cornisas y a santos arrumbados.

Y es que el polvo no es tierra.
La tierra es un amor dispuesto a ser un hoyo,
dispuesto a ser un árbol, un volcán y una fuente.

Mi cuerpo pide el hoyo que promete la tierra,
el hoyo desde el cual daré mis privilegios de león y nitrato
a todas las raíces que me tiendan sus trenzas.

Guárdate de que el polvo coloque dulcemente
su secular paloma en tu cabeza,
de que incube sus huevos en tus labios,
de que anide cayéndose en tus ojos,
de que habite tranquilo en tu vestido,
de aceptar sus herencias de notarios y templos.

Úsate en contra suya,
defiéndete de su callado ataque,
asústalo con besos y caricias,
ahuyéntalo con saltos y canciones,
mátalo rociándolo de vino, amor y sangre.

En esta gran bodega donde fermenta el polvo,
donde es inútil injerir sonrisas,
pido ser cuando quieto lo que no soy movido:
un vegetal, sin ojos ni problemas;
cuajar, cuajar en algo más que en polvo,
como el sueño en estatua derribada;
que mis zapatos últimos demuestren ser cortezas,
que se produzcan cuarzos en mi encantada boca,
que se apoyen en mí sembrados y viñedos,
que me dediquen mosto las cepas por su origen.

Aquel barbecho lleno de inagotables besos,
aquella cesta de uvas quiero tener encima
cuando descanse al fin de esta faena
de dar conversaciones, abrazos y pesares,
de cultivar cabellos, arrugas y esperanzas,
y de sentir un beso sobre cada deseo.

No quiero que me entierren donde me han de enterrar.
Haré un hoyo en el campo y esperaré a que venga
la muerte en dirección a mi garganta
con un cuerno, un tintero, un monaguillo
y un collar de cencerros castrados en la lengua,
para echarme puñados de mi especie.

Miguel Hernández


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29 de octubre de 2025

Carlos Pellicer

 

...mudo espío
mientras alguien voraz a mí me observa.

Carlos Pellicer



Leído en Confabulario antológico, de Juan José Arreola, Círculo de Lectores, 1972


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(IA) «La frase "mudo espío mientras alguien voraz a mí me observa" es una adaptación del verso del poeta mexicano Carlos Pellicer, que en su obra original dice "mudo espío/ mientras alguien inmóvil y voraz me observa". La versión que usó Juan José Arreola en el pórtico de su libro Confabulario y a la que hacen referencia diversos escritores y críticos literarios, como Proceso y luvina.com.mx, es una modificación del verso de Pellicer.»


Carlos Pellicer (San Juan Bautista, hoy Villahermosa, Tabasco, 1897 - Ciudad de México, 1977) fue un escritor, poeta, museógrafo y político mexicano.


Una fotografía de Oleg

 


Oleg - Mexico, 2012



Eduardo Langagne - Aquel tren

 

AQUEL TREN

Yo era un niño
En el tren a Chihuahua el paisaje era un frágil futuro arenoso y sin gente
La paciencia rodaba en el alma con ruido de hierro
Un túnel oscuro veía mis temores
marcaba las líneas ocultas del agrio destino
En una estación de madera
una niña desértica puso sus ojos brillantes en mí
Yo supe al momento que nunca podría encontrarlos de nuevo
Yo era un niño
Miraba las vías corriendo ligeras
hasta un sitio llamado horizonte
donde interrumpían su destino
Cuando niño la tierra era plana
había trenes y sueños
y yo nunca había perdido un amor
por no descender en aquella estación oportuno y puntual

Eduardo Langagne


No todas las cosas. Antología personal 1980-2015


(Palabra Virtual)


Una fotografía de Vassilis Rouvalis


Vassilis Rouvalis / Βασίλης Ρούβαλης - Ελαία : Ulivo, 2020 




28 de octubre de 2025

Unos aforismos de Edgar Kraus

 

Me estoy dejando crecer la mirada.


Hay gente que malinterpreta hasta sus propias palabras.


Las comparaciones son lamentables. Como cuando te miras en el espejo y te desconoces.


Edgar Kraus



Edgar Krauss (Ciudad de México, 1971) es escritor, editor, historiador y traductor


(La otra. Revista de poesía)

Melissa Shook

 



Melissa Shook - The Teen Years (Chrissy, May 26th, 1981)




Una fotografía de Serge S.

 



Serge S. - (2007)



Francisco Ruiz Noguera - Instrucciones para posar

 

INSTRUCCIONES PARA POSAR

No dejes al azar la contingencia
de un recuerdo dorado en el futuro.
Dispón la dignidad de la figura
con un gesto adecuado.

Cuida lo conveniente de estudiar
el detalle de un fondo que desmienta,
con su muda elegancia, la evidente
simpleza de los días.

Desecha el patetismo de lo humano
y traga la saliva inoportuna
de un delirio perpetuo por la vida

brillando en cada cuerpo. Prepara la mirada y la sonrisa
para el flash que recoja ese momento
en que quede grabada la memoria
de lo que no será cuando la luz se vaya.

Aférrate a ejemplo de las cosas,
con su lección constante de silencio.
Al fin, será lo muerto de la imagen,
luz grabada de un tiempo en agonía,
lo que logre cruzar el cerco de las horas.

Francisco Ruiz Noguera

(Frigiliana, Málaga, 1951)



27 de octubre de 2025

Ava Gardner, c. 1960

 




Anna Q. Nilsson

 



Anna Q. Nilsson, Photoplay Magazine, June 1916


Anna Quirentia Nilsson (Ystad, Suecia, 1888 - 1974)​ fue una actriz cinematográfica sueca que consiguió el éxito trabajando en el cine mudo estadounidense.

(Wikipedia)



Antonio Cabrera - Ante el otoño

 

ANTE EL OTOÑO

De la luz del otoño
extraigo alguna consecuencia,
un cimiento menor para estas convicciones:
que la vida es más lenta de lo que suponemos,
que su afamado brillo
nos impone la espera de lo bello inmutable
(y es acaso un error, quizá una burla),
que las tardes contienen una fracción de hiel,
que donde haya renuncia habrá milagro…
Cosas que ya sabía.
En la luz del otoño me ha parecido verlas.

Antonio Cabrera

(1958 - 2019)


Con el aire, Visor, 2004


(Leído aquí)




26 de octubre de 2025

Unas fotografías de Frank Grießhammer

 







Frank Grießhammer - ΘΕΣΣΑΛΟΝΙΚΗ y ΑΘΙΗΑ – ΘΕΣΣΑΛΟΝΙΚΗ, 2006

[Tesalónica y Atenas - Tesalónica]





Epitafio de Nikos Kazantzakis


(*)


Δεν ελπίζω τίποτα
Δε φοβούμαι τίποτα
Είμαι λέφτερος


(No espero nada / No temo nada / Soy libre)


Nikos Kazantzakis (18.02.1883 - 26.10.1957) falleció en Friburgo y fue enterrado sobre una de las murallas que rodean Heraklion, la capital de Creta, ya que la Iglesia ortodoxa no permitió que fuera enterrado en un cementerio. 


Theodor Kallifatides - «Quiero recordar sin recordar...»

 

Quiero recordar sin recordar. Quiero ser mis recuerdos.

Theodor Kallifatides



Θέλω να θυμάμαι χωρίς να θυμάμαι. Θέλω να είμαι οι μνήμες μου.

Θοδωρής Καλλιφατίδης



25 de octubre de 2025

Karmelo C. Iribarren - Pasos

 

PASOS

El segundero:
                          pasos
de centinela
                        en la garita
del tiempo.


Karmelo C. Iribarren





Manuel Vicent - Una hora más

 

UNA HORA MÁS

“Dijo un día un panadero: Dios creó el tiempo, pero dejó que nosotros fabricáramos las horas. Y el panadero durante una hora hizo un pan gallego, crujiente y perfumado en su horno de leña. Dijo un día una maestra: Dios creó el tiempo, pero dejó que durante una hora de clase ella abriera la mente de sus alumnos y les trazara en la pizarra la ruta hacia la isla del tesoro. Dios creó el tiempo, pero un cirujano solo necesitó una hora para extirpar un cáncer al paciente y salvarle la vida. Dios creó el tiempo, pero el artista aprovechó una hora de inspiración para culminar una obra de arte. En una hora pintó Leonardo da Vinci la inquietante y ambigua sonrisa de la Gioconda y Velázquez inició el impresionismo desde el pañuelo de la infanta Margarita. Dios creó el tiempo, dijo el fontanero, quien llegó a casa y en una hora arregló el grifo, el calentador y la cisterna. Dios creó el tiempo, dijo el poeta, pero quiso que escribiera que no había que afligirse por aquellas horas felices de esplendor en la hierba porque su belleza permanece siempre en el recuerdo. Dios creó el tiempo, pero Otis Redding sentado en el muelle de la bahía dejó que transcurrieran las horas viendo entrar y salir los barcos. Dios creó el tiempo, pero Hamlet en solo una hora pudo decidir entre ser o no ser. Dios creó el tiempo, pero Gary Cooper esperó esa hora fatídica en el reloj de la estación para enfrentarse solo ante el peligro. En algunos relojes medievales de sol se halla grabada esta inscripción: todas las horas hieren, la última mata. Ciertamente la última hora nos va a matar, pero hoy habrá una hora más en todos los relojes. Einstein ha demostrado que la eternidad está incluida en una sola hora, esa que a uno lo puede hacer inmortal. El tiempo no existe. El tiempo son solo las cosas que nos pasan, por eso pasa tan deprisa cuando a uno no le pasa nada.”

Manuel Vicent

(El País, 27 de octubre de 2019)



Ángel González - Me he quedado sin pulso y sin aliento

 

Me he quedado sin pulso y sin aliento
separado de ti. Cuando respiro,
el aire se me vuelve en un suspiro
y en polvo el corazón de desaliento.

No es que sienta tu ausencia el sentimiento.
Es que la siente el cuerpo. No te miro.
No te puedo tocar por más que estiro
los brazos como un ciego contra el viento.

Todo estaba detrás de tu figura.
Ausente tú, detrás todo de nada,
borroso yermo en el que desespero.

Ya no tiene paisaje mi amargura.
Prendida de tu ausencia mi mirada,
contra todo me doy, ciego me hiero.

Ángel González




24 de octubre de 2025

Una fotografía de Lothar/jr

 



Lothar/jr - it`s tango, 2022



Juan Gelman - La poesía como «oficio ardiente»

 

La poesía es un oficio ardiente en el cual uno trabaja mientras espera que se produzca el milagro del maridaje feliz de la vivencia, la imaginación y la palabra.

Juan Gelman



Eugenio Montejo - Pájaros

 

PÁJAROS 

Oigo los pájaros afuera,
otros, no los de ayer que ya perdimos,
los nuevos silbos inocentes.
Y no sé si son pájaros,
si alguien que ya no soy los sigue oyendo
a media vida bajo el sol de la tierra.
Quizás es el deseo de retener su voz salvaje
en la mitad de la estación
antes que de los árboles se alejen.

Alguien que he sido o soy, no sé,
oye o recuerda,
si hay algo real dentro de mí son ellos,
más que yo mismo, más que el sol afuera,
si es musical la fuerza que hace girar el mundo,
no ha habido nunca sino pájaros,
el canto de los pájaros
que nos trae y nos lleva.

Eugenio Montejo


23 de octubre de 2025

Paul Bowles

 


En un artículo de 1953, titulado «El bautismo de la soledad», Bowles dice que en el desierto a uno le embarga una sensación única en la que incluso desaparece la memoria. Solo quedan la respiración y el sonido de los latidos del corazón. «Quizá la pregunta lógica que hay que hacer a estas alturas es ¿para qué ir al desierto? La respuesta es que cuando uno ha estado allí y ha recibido el bautismo de la soledad, no lo puede evitar. Una vez que ha sido hechizado por el paisaje extenso, luminoso y callado, ningún otro lugar tiene la fuerza suficiente, ningún otro entorno puede aportar la sensación, supremamente satisfactoria, de existir en medio de algo absoluto. Regresará, por mucho que le cueste en comodidad y dinero, porque lo absoluto no tiene precio.» Solo en un lugar así Bowles podía entender el infinito, quiza eso que otros llaman Dios.


Leído en La ciudad líquida.  Derivas, interiores y exilios, de Marta Rebón, Caballo de Troya, 2ª ed., 2021; 1ª ed., 2017, pág. 224



La Afrodita de Satala

 


The Satala Aphrodite

Bronze head from a cult statue of Anahita in the guise of Aphrodite or Artemis. The eyes were originally inlaid with either precious stones or a glass paste, and the lips perhaps coated with a copper veneer. The top of the head was damaged during excavation. The thin-walled casting of the bronze head suggests a late Hellenistic date.

Hellenistic, Roman Imperial (?), 1st century BCE, from Satala, Black Sea region, Turkey.

British Museum, London (1873,0820.1)



(Fotografía y texto de Stephen Chapell)

(Wikipedia)


Dos sonetos de Guillermo Valencia

 

Judith y Holofernes
(Tesis)

Blancos senos, redondos y desnudos, que al paso
de la hebrea se mueven bajo el ritmo sonoro
de las ajorcas rubias y los cintillos de oro,
vivaces como estrellas sobre la tez de raso.

Su boca, dos jacintos en indecible vaso,
da la sutil esencia de la voz. Un tesoro
de miel hincha la pulpa de sus carnes. El lloro
no dio nunca a esa faz languideces de ocaso.

Yacente sobre un lecho de sándalo, el Asirio
reposa fatigado, melancólico cirio
los objetos alarga y proyecta en la alfombra...

Y ella, mientras reposa la bélica falange
muda, impasible, sola, y escondido el alfanje,
para el trágico golpe se recata en la sombra.



Salomé y Joakanann
(Antítesis)

Con un aire maligno de mujer y serpiente,
cruza en rápidos giros Salomé la gitana
al compás de los crótalos. De su carne lozana
vuela equívoco aroma que satura el ambiente.

Danza todas las danzas que ha tejido el Oriente:
las que prenden hogueras en la sangre liviana
y a las plantas deshojan de la déspota humana
o la flor de la vida, o la flor de la mente.

Inyectados los ojos, con la faz amarilla,
el caduco Tetrarca se lanzó de su silla
tras la hermosa, gimiendo con febril arrebato:

"Por la miel de tus besos te daré Tiberiades,"
y ella dícele: "En cambio de tus muertas ciudades,
dame a ver la cabeza del Esenio en un plato."

Guillermo Valencia

(Popayán, Colombia, 1873 - 1943)


22 de octubre de 2025

Nazim Hikmet - Autobiografía

 

AUTOBIOGRAFÍA

Nací en 1902
no he vuelto nunca a mi ciudad natal
no me gustan los retornos
a los tres años en Alepo era nieto de bajá
a los diecinueve estudiante en la universidad comunista de Moscú
a los cuarenta y nueve otra vez en Moscú invitado por el Comité Central
y desde los catorce años soy poeta

hay hombres que conocen las diferentes clases de hierbas; otros, de peces;
yo, de separaciones
hay hombres que se saben de memoria el nombre de cada estrella;
yo, de nostalgias

he dormido en las cárceles y en los grandes hoteles
he conocido el hambre y también la huelga de hambre y no hay plato
que no haya probado
a los treinta años quisieron ahorcarme
a los cuarenta y ocho quisieron concederme el Premio mundial de la Paz
y me lo concedieron
a los treinta y seis durante medio año sólo pude recorrer cuatro metros
cuadrados de hormigón
a los cincuenta y nueve volé desde Praga a La Habana
en dieciocho horas

no conocí a Lenin pero hice la guardia de honor junto a su féretro en 1924

en 1961 el mausoleo que visito son sus libros
han intentado alejarme de mi partido
pero han fracasado
tampoco he sido aplastado por los ídolos caídos
en 1951 viajé por mar hacia la muerte con un joven camarada
en 1952 con el corazón cascado esperé la muerte durante cuatro meses

estuve locamente celoso de las mujeres a las que amé
no envidié a nadie ni siquiera a Charlot
engañé a mis mujeres
pero nunca hablé mal de mis amigos a sus espaldas

he bebido pero no soy un borracho
tuve la suerte de ganarme siempre el pan con el sudor de mi frente

si mentí fue porque sentí vergüenza ajena
por piedad
pero también he mentido porque sí

he montado en tren en avión y en coche
la mayoría no puede hacerlo
he ido a la ópera
la mayoría no puede ir y ni siquiera sabe que existe
sin embargo desde 1921 no voya muchos de los sitios
donde va la mayoría la mezquita la iglesia la sinagoga
el templo el curandero
pero a veces me gusta que me lean los posos de café

se me ha publicado en treinta o cuarenta lenguas
pero estoy prohibido en Turquía en mi propia lengua

hasta ahora no he tenido cáncer
tampoco es obligatorio
nunca seré primer ministro o algo parecido
tampoco me gustaría serlo
nunca he ido a la guerra
no he descendido a los refugios en medio de la noche
no he recorrido los caminos del exilio bajo el vuelo rasante de los avi0nes

pero me he enamorado ya cerca de los sesenta
camaradas en pocas palabras
hoy en Berlín aunque muerto de nostalgia
puedo decir que he vivido como un hombre
pero los años que me quedan por vivir
y las cosas que puedan sucederme
¿quién lo sabe?


Nazim Hikmet


Esta autobiografía fue escrita en Berlín Oriental el 11 de setiembre de 1961


(Últimos poemas 1959-1960-1961. Versión de Fernando García Burillo. Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, Madrid, 2000) - Festival de Poesía de Medellín)



21 de octubre de 2025

Un fotograma de Zorba el griego

 


Tal vez algo así…. «Ήταν ο χορός, μόνο ο χορός που σταματούσε τον πόνο.»




Un aforismo de Giuseppe Pontiggia

 

El terror de la pagina en blanco. ¿Y de la escrita?

Giuseppe Pontiggia



Leído en Tempo di silencios, de Fernando Menéndez, Ediciones Trea, 2018


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Il terrore della pagina bianca. E di quella scritta?






Mercedes Roffé - Situación con teléfonos

 

SITUACIÓN CON TELÉFONOS 

Alguien habla por teléfono. Otra persona lo/la mira con admiración, embobamiento. La persona habla por teléfono para quien la mira. En el otro lado de la línea no hay nadie.

Mercedes Roffé

(Buenos Aires, 1954) es poeta, traductora y editora


La ópera fantasma, Vaso Roto, 2012



(Leído en el blog Nueva Provenza)

Oona O'Neill y Chaplin (1943)

 


Oona O'Neill y Chaplin en el Mocambo en Hollywood en 1943. © Cordon Press




20 de octubre de 2025

Miguel Sánchez-Ostiz - Ubi sunt

 

UBI SUNT

Dónde están, en qué oscuridad,
en qué país, en qué refugio,
qué camino torcido tomaron,
pero no las damas de antaño,
famosas, ni los galanes y los guerreros,
con sus armas abisinias,
sino los cuadrilleros, camaradas de un tiro,
compinches dicharacheros
de ahora mismo, de hace un rato,
y que estaban aquí, lo juro,
en el recuento de las rondas
tumultuosas de noche.
Ni siquiera soplaron las velas,
aterrados por sí mismos en sus noches,
esfumados por arte de birlibirloque.
Ubi sunt?
No, no preguntes, mejor no sepas
ni mañana ni nunca a dónde fueron.


Miguel Sánchez-Ostiz



(Leído en Rua das Pretas)




María Mercedes Carranza - La fiesta a que convida tu sonrisa

 

La fiesta a que convida tu sonrisa

El comienzo es como una sed infinita.
El corazón llega a todo el cuerpo,
ciega, la sangre crece y golpea;
la carne duele allí en su centro.
Hay un aliento aleteante
y un espejo que se desbordan,
algo como un sollozo viene de muy adentro.
Impudicia y esplendor y miedo
sobre la cama de sábanas destendidas.

María Mercedes Carranza


(Bogotá, 1945 - 2003)

19 de octubre de 2025

Atahualpa Yupanki - El arriero

 

EL ARRIERO

En las arenas bailan los remolinos,
el sol juega en el brillo del pedregal,
y prendido a la magia de los caminos,
el arriero va, el arriero va.

Es bandera de niebla su poncho al viento,
lo saludan las flautas del pajonal,
y animando la tropa por esos cerros,
el arriero va, el arriero va.

Las penas y las vaquitas
se van por la misma senda.
Las penas son de nosotros,
las vaquitas son ajenas.

Un degüello de soles muestra la tarde,
se han dormido las luces del pedregal,
y animando la tropa, dale que dale,
el arriero va, el arriero va.

Amalaya la noche traiga un recuerdo
que haga menos peso mi soledad.
Como sombra en la sombra por esos cerros,
el arriero va, el arriero va.

Atahualpa Yupanki



amalaya: en Argentina y Colombia, ojalá.



Una fotografía de Edward Steichen




Edward Steichen (1879 - 1973) - Vanity Fair, September 22nd, 1927



Una fotografía de Brassaï

 




Brassaï (1899 - 1984)



Una fotografía de Anton Corbijn

 



 Anton Corbijn (Strijen, 1955)



Sotirios Pastakas - «Últimamente estoy contento, dicen...»

 

Últimamente estoy contento, dicen. Dicen
de mí que esto que aquello que lo demás.
Escucho en mi interior voces que este año quizás
estallan risas. Aclamaciones. Hice
mucho y olvidé más. Algunas mujeres
me gritan Detente, pero no me vuelvo
a mirarlas. Engañosos recuerdos
me construyen el humor. Despertaré
con un buen presentimiento el día en que muera.

Sotirios Pastakas

(Lárissa, 1954)


(Traducción de José Antonio Moreno Jurado)



Τελευταία είμαι χαρούμενος λένε. Λένε
για μένα πως αυτό εκείνο και το άλλο.
Ακούω μέσα μου φωνές πως το τάδε έτος
και ξεσπούν γέλια. Ζητοκραυγές. Έκανα
πολλά και ξέχασα περισσότερα. Κάποιες γυναίκες
με φωνάζουν Σταμάτη αλλά δεν γυρίζω
να τις κοιτάξω. Ψευδείς αναμνήσεις
μου φτιάχνουν το κέφι. Θα ξυπνήσω
με ένα καλό προαίσθημα τη μέρα που θα πεθάνω.



(Texto castellano en Festival Internacional de Poesía de Medellín

(Texto griego en poets.gr






Una fotografía de Adoulianos

 


Adoulianos  - Thaleia 1 Lefkogia North Crete, 2007



18 de octubre de 2025

Vicente Huidobro - Noche

 

NOCHE

Sobre la nieve se oye resbalar la noche.

La canción caía de los árboles
Y tras la niebla daban voces

De una mirada encendí mi cigarro
Cada vez que abro los labios
Inundo de nubes el vacío

En el puerto
Los mástiles están llenos de nidos

Y el viento
gime entre las alas de los pájaros.

Las olas mecen el navío muerto

Yo en la orilla silbando
Miro la estrella que humea entre mis dedos


Vicente Huidobro



Trude Fleischmann - Ida Roland, 1928

 



Trude Fleischmann (Viena, 1895 - Nueva York, 1990) - Ida Roland, 1928


Ida Roland (1881 - 1951) born Ida Klausner, was a Jewish Austrian and German actress.



17 de octubre de 2025

Una fotografía de Otto Stupakoff

 


Otto Stupakoff (1935 - 2009) -  Sem título, 1969 (Reprodução)




Tazio Secchiaroli - Claudia Cardinale, 1961

 





Maria João Freitas - «A namorada de Nozolino»


Numa das suas raras entrevistas (ao Expresso, a Clara Ferreira Alves), o fotógrafo Paulo Nozolino conta que aos 17 anos tinha uma namorada que adorava e que terminou tudo com ele de repente. Não podia ser. Ele nem sequer tinha uma fotografia dela. Foi a correr a casa buscar a Kodak Instamatic do seu pai e tirou-lhe várias fotografias. Nunca mais a viu, mas decidiu tornar-se fotógrafo nesse dia.

Maria João Freitas



Entrada publicada el 21-5-2011 en el blog a namorada de wittgenstein


Nikias Skapinakis - Encuentro de Natália Correia con Fernanda Botelho y Maria João Pires, 1974

 


Nikias Skapinakis (Lisboa, 1931 - 2020) - Encontro de Natália Correia com Fernanda Botelho e Maria João Pires, 1974


Encontro de Natália Correia com Fernanda Botelho e Maria João Pires, 1974 (Museu Calouste Gulbenkian. Fotografía de Jaime Silva)



Luis Javier Moreno - Contra la realidad

 

CONTRA LA REALIDAD

Debería pensar para darme sosiego
que todo se termina, que así es todo,
que tras de la cosecha de la fruta
el otoño despoja y anticipa
la desnudez perfecta del invierno,
que no es en sí un final, sino un principio,
el bello invierno de la luz exacta,
del frío que devuelve su contorno a las cosas.

Luis Javier Moreno

(Segovia, 1945 - 2015)

16 de octubre de 2025

Un aforismo de Achille Chavée

 

No siempre es necesario pasar página, a veces hay que rasgarla.  

Achille Levée



Leído en Tempo di silencios, de Fernando Menéndez, Ediciones Trea, 2018


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Il ne faut pas toujours tourner la page, il faut parfois la déchirer.



Marguerite Yourcenar - Firme propósito

 

FIRME PROPÓSITO

Ni ampararse del día bajo el árbol de nieblas,
Ni morder el verano en las frutas dormido,
Ni besar en los labios lentos de tinieblas
Al muerto evaporado y vano de haber sido.

Ni penetrar el centro del álgebra frío,
Ni en el vacío clavar la máscara infinita.
Ni sembrar el olvido en el glorioso río
Y derramar la nada en la tumba bendita.

Ni rozar, Amor mío, tu boca entregada,
Ni su deseo quemar sin la llama esperada,
Ni arrastrar en el cuerpo rendido la herida.

Ni rezar con las manos juntas de la pena,
Pero traer consigo en la noche serena
El hondo corazón donde sangró la vida.

Marguerite Yourcenar



(En el blog Noctambulario)



15 de octubre de 2025

Un aforismo de Tirso Priscilo Vallecillos

 

A veces no hay más remedio que comprobar con la lengua

si el cuchillo está afilado para saber a qué saben nuestras

palabras.


Tirso Priscilo Vallecillos


(Zenda)


Christian Schad - El dinero (Pecunia non olet sed homo)

 


Christian Schad (1894 - 1982) - Das Geld (Pecunia non olet sed homo) (Geld stinkt nicht, aber der Mensch) (101 x 92 cm.) Executed circa 1973. 


(artnet)


Luis Felipe Vivanco - Pensamiento de otoño


PENSAMIENTO DE OTOÑO

Aún quedan viejas tapias en el mundo.
(Sabemos que morir no es estar muertos.)
Aún quedan en el alto acantilado
flores de brezo.

Sabemos al morir que nuestros pasos
cansados no querían ir tan lejos.
(Aún queda esa colina bronceada
de helechos secos.)

La entraña del pinar es sombra pura.
Rayos de un sol de otoño velan, trémulos,
su orilla de vivientes florecillas
y húmedo suelo.

Rayos de un sol de otoño, nuestros pasos
no nos quieren llevar fuera del tiempo.
Morir –o huido barco entre las olas-
no es estar muertos.

Luis Felipe Vivanco



14 de octubre de 2025

Thelonious Monk, por Herb Snitzer

 


Thelonious S. Monk on his Piano, NYC, 1959, fotografía de Herb Snitzer 



José Eduardo Agualusa - «O ciclista»

 

O CICLISTA

O passado é como o mar: nunca sossega. As casas en- colhem, como os velhos, ao passo que as árvores crescem sem parar. Quando regressamos, decorridos muitos anos, aos lugares da nossa infância encontramos árvores gigantescas e sufocando de terror à sombra delas as casas minúsculas que um dia foram nossas. Mal reco- nhecemos a cama de bonecas em que dormimos quando éramos crianças, ou o quintal, que sempre julgá- mos ser imenso, e que tem, afinal, apenas dois palmos de fundo.

O meu pai dizia-me: «A vida é uma corrida, meu filho. Quem olha para trás enquanto corre arrisca-se a tropeçar.»

Eu não olho para trás. Avanço por vezes de olhos fechados, e tropeço, como os outros, e eventualmente caio, mas não olho para trás. Nunca fui pessoa de cultivar saudades. Não colecciono álbuns de fotografias, e jamais guardei pétalas secas entre as páginas de velhos livros. Sigo sempre em frente. Quando me perguntam para onde vou encolho os ombros. Rio-me: «Adiante.»

O mundo é infinito para quem viaja a pé. Eu viajo a pé, à boleia de algum camião, ou de bicicleta. Andando de camião, ou de bicicleta, o mundo parece um pouquinho menor, mas ainda assim, digo-lhe, meu bom amigo, é uma imensidão. Não tenho muitos estudos. Aprendi a ler e a contar, pouco mais. Raramente leio o que quer que seja. Quando encontro algum jornal lanço uma vista de olhos à página da necrologia. Como não conheço ninguém, como ninguém espera por mim em parte alguma, choro pelos desconhecidos, aqueles que me parecem mais simpáticos, vou pelo semblante, entende?, isto se a fotografia do defunto estiver bem impressa, ou então pelo nome. Há sempre algum José por quem chorar. Não choro de pena. Choro apenas para praticar. Enquanto viajo conto os quilómetros para eludir o tédio. Desconheço o que me espera quando cruzo uma fronteira. Impus a mim mesmo uma condição: não passar duas vezes pela mesma estrada. Cheguei há uma semana do Huambo. O senhor conhece?... Nasceu lá?! Extraordinária coincidência, sim, extraordinária coincidência, é que eu também nasci numa cidade chamada Huambo, mas muito longe deste país, nas montanhas do Peru. Tinha uma leprosaria que o Che Guevara visitou. Não há lugares repetidos. Só os nomes se repetem. Quer saber como faço para sobreviver? Estou atento. Há poucos dias um camponês disse-me apontando em redor: «Tudo o que não é mato engorda.»

Concordo. Veja bem: as mangas. Durante um mês, enquanto atravessei o Congo, comi apenas mangas. Só o perfume das mangas, se forem doces, já alimenta. Isso, ou um canavial a arder. Goiabas maduras. Também se pode sobreviver muito tempo comendo unicamente milho ou feijão. Um homem em andamento não morre de fome. Entrei em Angola, pedalando esta bicicleta. Não sabia que o país estava em guerra. É como lhe disse, acredite em mim, não leio os jornais, e quando leio passo por alto a política. A política não me interessa. Vim descendo uma estrada imensa. Estranhei não haver um carro. Ninguém naquela estrada. Quando cheguei a Luanda disseram-me que a estrada estava minada, que há anos não passava ninguém por ali, e quiseram saber como é que eu conseguira evitar as minas. Encheram-me de perguntas. Respondi-lhes: sobrevivi porque não sabia que havia minas. Se soubesse não teria consegui- do. A sorte protege os arganazes. É um provérbio lá da minha terra. Ou podia ser. Em determinada altura, numa longa descida, vi que havia soldados agachados em ambas as margens da estrada. Quando dei por eles já era demasiado tarde para parar. Não parei. Cumprimentei-os, «bons dias, bons dias», e continuei. Ficaram ali, de olhos muito abertos, a verem-me passar. Fui depois de Luanda até Benguela e de Benguela ao Lubango. A seguir desci a serra e entrei no deserto. Na primeira noite dei com um acampamento de pastores. Ofereceram-me leite azedo. Na tarde seguinte parou um jipe à minha frente. Um branco e um preto. Ficaram muito admirados por verem um tipo assim como eu, meio índio, tão longe de tudo. Também eles me deram água. Trouxeram-me no jipe até aqui, a esta cidade do Namibe. Acontece chegar a uma cidade e achar que é agradável e então deixo-me estar um mês ou dois, procuro trabalho, engordo, e sempre ganho algum dinheiro para gastar no caminho. Lavo pratos, esfrego o chão, e além disso sou um bom cozinheiro. Quando sinto que me começo a afeiçoar a um lugar despeço-me e vou-me embora. Quem não ama não sofre. Quem nada tem, não tem nada a perder. É o que penso. Um dia adormeci no topo de um enorme despenhadeiro. Acordei com a primeira luz. A manhã pousou-me no ombro, como um pássaro, e ali ficou. Diante de mim havia o mar. Atrás de mim o céu profundo, altas montanhas. Era um lugar sem exemplo, arredado do mundo, como um elefante velho que se perdeu da manada. Até àquele instante eu viajava sem saber por- quê. E então, sentado sobre o abismo, ocorreu-me pela primeira vez essa questão. «O que faço aqui?» Pensei em voltar para trás. Porém, tinha caminhado de mais, e já tanto fazia recuar como avançar. Continuei em frente. Hoje viajo para saber porquê. Desaponta-o, talvez, este final – esperava outro? Se tivesse ficado lá atrás, nas montanhas do Peru, onde nasci, venderia botões, como o meu pai. Teria algo a perder, família e dinheiro, por certo sofreria mais. Quanto ao resto não sei se seria, em substância, muito diverso do que sou. Ignoraria certas coisas, sim, o senhor tem razão, mas não me prejudicaria tal ignorância, pois nem sequer daria por ela. Talvez um dia eu pare. Talvez não
.

José Eduardo Agualusa


Passageiros em trânsito  Novos contos para viajar. Obras de José Eduardo Agualusa. 1ª edição Quetzal, 2017. 1ª edição, 2006


Octavio Robleto - La mañanita

 

LA MAÑANITA

La mañanita es una fiesta:
Cenzontles, urracas, güises, chachalacas, oropéndolas,
loras, chocoyos, perrerreques, carpinteros, tucanes,
pataconas, alasblancas, sargentos, gorriones, pijules,
lapas, gallos, gallinas, chompipes, patos, pollitos
y además
berridos, ladridos, relinchos mugidos, gritos, rebuznos,
balidos y además
canciones en el potrero,
machetes en los mollejones,
la piedra de moler raca-raca-raca,
baldes de leche en la canoa, chorr chorr
y mi alma fresquecita
ebria de entusiasmo.

Octavio Robleto



(Blog Poetas famosos nicaragüenses)





13 de octubre de 2025

Werner Bischof - Leyendo a la luz de una vela. Rovaniemi, Finlandia, 1948

 



Werner Bischof - Leyendo a la luz de una vela. Rovaniemi, Finlandia, 1948


(Werner Bischoff, Zürich, 1916 - Trujillo, Perú, 1954)


Un aforismo de Nikos Dimou

 

Cuanto más nos enorgullecemos de nuestros antepasados (sin conocerlos), mayor desasosiego sentimos por nosotros.

Nikos Dimou

La desgracia de ser griego. Traducción y notas de Vicente Fernández González. Anagrama, 2012


Όσο περισσότερο υπερηφανευόμαστε για τους προγόνους (χωρίς να τους ξέρουμε), τόσο περισσότερο ανησυχούμε για μας.

Νίκος Δήμου, Η δυστυχία του να είσαι Έλληνας, 1975, Εκδ. Πατάκη 


The Temple of Apollo, Korinthos ca. 550BCE. The monolithic columns of the temple that still stand are anything but vertical after over 2500 years in an area where earthquakes occur. (Fotografía y texto de Ed Fulton, 2019)




Alda Merini - Carta de amor

 

CARTA DE AMOR

Escribe una carta de amor solamente
que tenga la semilla de un gran suspiro
y después olvídala en la memoria
para que yo la pueda escuchar.
De noche, cuando duermes,
aunque tú no lo sabes, vengo a buscarte:
mi límite frío de sueño
se compagina con el tuyo,
vivimos sobre dos desiertos
que al atardecer se transforman en colinas
y desnudo mis senos en la noche
ansiosa de que tú los mires.

Alda Merini



LETTERA D'AMORE

Scrivi una lettera d’amore soltanto
che abbia il seme di un gran sospiro
e poi dimenticala nella memoria
perché io la possa ascoltare.
Di notte, quando dormi,
tu non sai ma vengo a cercarti:
il mio limite freddo di sogno
combacia con il tuo,
viviamo su due deserti
che a sera diventano colline
e denudo i miei seni nella notte
ansiosa che tu li guardi.



Titano. Amori intorno (1997)


11 de octubre de 2025

10 de octubre de 2025

Jane Birkin, por Jean Kirby

 



Jane Birkin, por Jean Kirby (1969)




Elizabeth Taylor, por Sid Avery

 


Elizabeth Taylor takes a break during the filming of George Stevens’s 'Giant', Marfa, Texas by Sid Avery 1955



Nicanor Parra - Cronos

 

CRONOS

En Santiago de Chile
Los
        días
                son
                        interminablemente
                                                             largos:
Varias eternidades en un día.

Nos desplazamos a lomo de luma
Como los vendedores de cochayuyo:
Se bosteza. Se vuelve a bostezar.

Sin embargo las semanas son cortas
Los meses pasan a toda carrera
Ylosañosparecequevolaran.

Nicanor Parra



Canciones rusas (1967)



9 de octubre de 2025

Natalie Portman, por Inez van Lamsweerde y Vinoodh Matadin

 


Natalie Portman for the New York Times by Inez van Lamsweerde and Vinoodh Matadin



José Emilio Pacheco - Otredad, otra edad

 

OTREDAD, OTRA EDAD

¿Qué pensaría de mí si entrara en este momento
y me encontrara en donde estoy, como soy,
aquel que fui a los veinte años?

José Emilio Pacheco



Siglo pasado (Desenlace) [1999-2000], en Tarde o temprano [Poemas 1958-2009], Tusquets, 2010



Quevedo - «En los claustros del alma la herida...»

 

PERSEVERA EN LA EXAGERACIÓN DE SU AFECTO AMOROSO
Y EN EL EXCESO DE SU PADECER


En los claustros del alma la herida
yace callada; mas consume hambrienta
la vida, que en mis venas alimenta
llama por las medulas extendida.

Bebe el ardor hidrópica mi vida,
que ya, ceniza amante y macilenta,
cadáver del incendio hermoso, ostenta
su luz en humo y noche fallecida.

La gente esquivo, y me es horror el día;
dilato en largas voces negro llanto,
que a sordo mar mi ardiente pena envía.

A los suspiros di la voz del canto,
la confusión inunda l’alma mía:
mi corazón es reino del espanto.

Francisco de Quevedo


8 de octubre de 2025

João Guimarães Rosa - «Cantada»

 

CANTADA

Caso contigo, Carmela,
caso cumpras condição.
Cobrarei casa, comida,
cama, cavalo, canção,
carinho, cobres, cachaça,
carnaval camaradão,
casino (com conta certa)
cerveja, coleira e cão,
chevrolé cinco cilindros,
canja e consideração,
calista, cabeleireiro,
cinema, calefação,
chá, café, confeitaria,
chocolate, chimarrão,
casemira - cinco cortes,
cada compra - comissão,
conforto, comodidades,
cachimbo, calma… caixão.
Convém-te, cara Carmela?
Cherubim!… Consolação!…
(Caso contrário, cabaças!,
casarei com Conceição.)

Caso contigo, Carmela,
correndo, com coração!…

—————————–

Chega. Caceteei? Consola-te:
Concluí.
Com cordial, comovido:
Colega, constante camarada,
a) J. Guimarães Rosa
(Cônsul, Capitão, Clínico conceituado.)



João Guimarães Rosa




Dos obras de Jiří Kolář



Birne (1969)

Mademoiselle Riviere, 1982, crumblage (muchlaz)



Jiří Kolář (1914 - 2002), poeta, escritor, pintor y traductor checo.


Un poema de Dioscórides

 

A Dorís, de nalgas sonrosadas, reclinada en el lecho la tuve
y fui inmortal entre sus tallos frescos,
pues a horcajadas con sus muslos sublimes
me llevó sin desliz por la larga carrera de Cipris,
mirándome con ojos lánguidos, mientras, como hoja al viento,
temblaba enrojecida al galopar,
hasta que el blanco ímpetu surtió de los dos
y ella se derramó con el cuerpo rendido.


Dioscórides (Διοσκορίδης) fue un poeta de epigramas de la Antigua Grecia perteneciente a la segunda mitad del siglo iii a. C. que imitó el estilo de Calímaco y de Asclepíades.

Anthologia Graeca, en especial, V, 55. Fraser, P.M., Ptolomaic Alexandria, Oxford, Clarendon Press, 1972

Pedro Olaya, Historia menor de Grecia,  Acantilado, 2012



7 de octubre de 2025

Juan Gustavo Cobo Borda - Salón de té

 

SALÓN DE TÉ 

Leo a los viejos poetas de mi país
y ninguna palabra suya te hace justicia.
Ni nube, ni rosa, ni el nácar de tu frente.
El pianista estropeará aún más
la destartalada melodía
pero mientras te aguardo,
temeroso de que no vengas,
Bogotá desaparece.
Ya no es este bazar menesteroso.
Ni la palabra estrella, ni la palabra trigo,
logran serte fieles.
Tu imagen,
en medio de aceras desportilladas
y el nauseabundo olor de la comida
que fritan en la calle,
trae consigo un olor de reseda.

Juan Gustavo Cobo Borda




Maria Luisa Spaziani y la poesía (1993)

 

Hoy la poesía es un movimiento clandestino de resistencia.

Maria Luisa Spaziani


Leído en Tempo di silencios, de Fernando Menéndez, Ediciones Trea, 2018


______________________________________________


Oggi la poesia è un movimento clandestino di resistenza. 
 
Revista Poesia (maggio 1993)



Jeanne Mammen - Ante el espejo

 


Jeanne Mammen (Berlín, 1890 - 1976) - Vor dem Spiegel, revista Jugend, 1927



Blas de Otero - Caminos

 

CAMINOS

Después de tanto andar, paré en el centro
de la vida: miraba los caminos
largos, atrás; los soles diamantinos,
las lunas plateadas, la luz dentro.

Paré y miré. Saliéronme al encuentro
los días y los años: cien destinos
unidos por mis pasos peregrinos,
embridados y ahondados desde adentro.

Cobré más libertad en la llanura,
más libertad sobre la nieve pura,
más libertad bajo el otoño grave.

Y me eché a caminar, ahondando el paso
hacia la luz dorada del ocaso,
mientras cantaba, levemente, un ave.

                                            (1969)


Blas de Otero


Hojas de Madrid con La galerna (1968-1977). Edicion de Sabina de la Cruz. Prólogo de Mario Hernández. Galaxia Gutenberg, 2010


6 de octubre de 2025

Georgia O’Keefe - Untitled, 1958

 





John Everett Millais - Retrato de Lady Campbell (1884)

 



John Everett Millais (1829 - 1896) - Portrait of Lady Campbell, née Nina Lehmann (1884). Colección privada. 




Tres aforismos de Luis Felipe Comendador

 

Cuando sientes que ya es tarde para escapar... entiendes que siempre fue tarde.


Siéntete siempre culpable de tu inocencia


A veces es mejor no saber contestar que no querer contestar.



Luis Felipe Comendador


No pasa nada si a mí no me pasa nada. Editorial Delirio, 2ª ed. 2009



Alfonso Reyes - La llama funesta

 

LA LLAMA FUNESTA

I

Si te dicen que voy envejeciendo
porque me da fatiga la lectura
o me cansa la pluma, o tengo hartura
de las filosofías que no entiendo;

si otro juzga que cobro el dividendo
del tesoro invertido, y asegura
que vivo de mi propia sinecura
y sólo de mis hábitos dependo,

cítalos a la nueva primavera
que ha de traer retoños, de manera
que a los frutos de ayer pongan olvido;

pero si sabes que cerré los ojos
al desafío de unos labios rojos,
entonces puedes darme por perdido


II

Sin olvidar un punto la paciencia
y la resignación del hortelano,
a cada hora doy la diligencia
que pide mi comercio cotidiano.

Como nunca sentí la diferencia
de lo que pierdo ni de lo que gano,
siembro sin flojedad ni vehemencia
en el surco trazado por mi mano.

Mientras llega la hora señalada,
el brote guardo, cuido del injerto,
el tallo alzo de la flor amada,

arranco la cizaña de mi huerto,
y cuando suelte el puño del azada
sin preguntarlo me daréis por muerto.

Alfonso Reyes


(Zenda)