Sea el laurel de tristeza y osadía
para este fugitivo inspirado y pálido.
Inicia su vida nueva, acepta,
va a luchar hondamente
con esa muerte que come su piel
pero que tiene su exacta estatura,
a ese grave misterio
en él encarnado
va a enfrentar ante los días.
Para este fugitivo inspirado y pálido
sea el laurel de tristeza y osadía.
Héctor Murena
(Buenos Aires, 1923 - 1975)
Antología de poetas suicidas [1770 - 1885], Selección, coordinación y notas de José Luis Gallero, Árdora Ediciones, 2005-2006
No hay comentarios:
Publicar un comentario