A UNA MUJER QUE SE AFEITABA Y ESTABA HERMOSA
Yo os quiero confesar, don Juan, primero:
que aquel blanco y color de doña Elvira
no tiene de ella más, si bien se mira,
que el haberle costado su dinero.
Pero tras eso confesaros quiero
que es tanta la beldad de su mentira,
que en vano a competir con ella aspira
belleza igual de rostro verdadero.
Mas, ¿qué mucho que yo perdido ande
por un engaño tal, pues que sabemos
que nos engaña así naturaleza?
Porque ese cielo azul que todos vemos
ni es cielo ni es azul. ¡Lástima grande
que no sea verdad tanta belleza!
Lupercio o Bartolomé Leonardo de Argensola
afeitar
Del arag. o leon. afeitar, y este del lat. affectāre 'arreglar'.
tr. desus. Componer o hermosear con afeites el rostro u otra parte del cuerpo. Era u. t. c. prnl.
Fotografía de Herr_Mueller - The Good Life #1
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16 de febrero de 2025
Argensola - A una mujer que se afeitaba y estaba hermosa
6 de diciembre de 2024
Bartolomé Leonardo de Argensola - «Su cabello en holanda generosa…»
Su cabello en holanda generosa
Fili enjugó, imitando al real decoro
con que orna su tocado, persa o moro,
bárbara infanta o preferida esposa.
Notando mi atención la inculta hermosa,
libró del lino el húmedo tesoro,
y suelto en crespas ondas, cubrió el oro
la cerviz tersa que extendió la rosa.
Y el pecho en que de pura leche iguales
forman sus dos relieves paraíso,
donde benigna honestidad se anida,
yo no sé si premiar o matar quiso;
que ambos objetos dan veneno y vida,
avaros de su gloria y liberales.
Bartolomé Leonardo de Argensola
(1562 - 1631)
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