Fotografía de Herr_Mueller - The Good Life #1
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19 de agosto de 2026

Federico García Lorca - Casida de la mujer tendida

 

CASIDA DE LA MUJER TENDIDA

Verte desnuda es recordar la Tierra,
la tierra lisa, limpia de caballos.
La tierra sin un junco, forma pura,
cerrada al porvenir; confín de plata.

Verte desnuda es comprender el ansia
de la lluvia que busca débil talle,
o la fiebre del mar de inmenso rostro
sin encontrar la luz de su mejilla.

La sangre sonará por las alcobas
y vendrá con espadas fulgurantes,
pero tú no sabrás donde se ocultan
el corazón de sapo o la violeta.

Tu vientre es una lucha de raíces,
tus labios son un alba sin contorno.
Bajo las rosas tibias de la cama
los muertos gimen esperando turno.

Federico García Lorca



Diván del Tamarit. Publicado póstumamente en 1940. Los poemas fueron escritos entre 1931 y 1934.



Fotografía de Guillaume Gilbert



24 de julio de 2026

Boris Vian - De velours et de soie


De velours et de soie

Les fleurs sauvages
Les océans du monde
Les îles blondes
M'avaient toujours tenté
Finis les grands voyages
Finis les ciels oranges
Tous les frissons étranges
Tu me les as donnés

De velours et de soie
Comme ta chair parfumée
De lumière et de velours
Comme tes yeux
De rose et de lumière
Comme le goût de ta bouche
De sang et de rose fraîche
Comme tes joues

De feu, d'or et de sang
Comme un baiser que tu me donnes
D'argent, de feu et d'or
Comme ton corps qui s'abandonne
De soleil et d'argent
Tes cheveux dans le vent mauve
De plaisir et de soleil
Comme une nuit dans tes bras



Boris Vian, música de Benjamin Walter, en Serge Reggiani chante Boris Vian (1964)


21 de julio de 2026

Claudio Rodríguez - Mientras tú duermes

 

MIENTRAS TÚ DUERMES

Cuando tú duermes
pones los pies muy juntos,
alta la cara y ladeada, y cruzas
y alzas las rodillas, no astutas todavía;
la mano silenciosa en la mejilla izquierda
y la mano derecha en el hombro que es puerta
y oración no maldita.

Qué cuerpo tan querido,
junto al dolor lascivo de su sueño,
con su inocencia y su libertad,
como recién llovido.

Ahora que estás durmiendo
y la mañana de la almohada,
el oleaje de las sábanas,
me dan camino a la contemplación,
no al sueño, pon, pon tus dedos
en los labios,
y el pulgar en la sien,
como ahora. Y déjame que ande
lo que estoy viendo y amo: tu manera
de dormir, casi niña,
y tu respiración tan limpia que es suspiro
y llega casi al beso.

Te estoy acompañando. Despiértate. Es de día.


Claudio Rodríguez


El vuelo de la celebración, Visor, 1976




Claudio Rodríguez - Brujas a mediodía

 

BRUJAS A MEDIODÍA

                          (Hacia el conocimiento)


I

NO son cosas de viejas
ni de agujas sin ojo o alfileres
sin cabeza. No salta,
como sal en la lumbre, este sencillo
sortilegio, este viejo
maleficio. Ni hisopo
para rociar ni vela
de cera virgen necesita. Cada
forma de vida tiene
un punto de cocción, un meteoro
de burbujas. Allí, donde el sorteo
de los sentidos busca
propiedad, allí, donde
se cuaja el ser, en ese
vivo estambre, se aloja
la hechicería. No tan sólo el cuerpo,
con su leyenda de torpeza, lo que
nos engaña: en la misma
constitución de la materia, en tanta
claridad que es estafa,
guiños, mejunjes, trémulo
carmín, nos trastornan. Y huele
a toca negra y aceitosa, a pura
bruja este mediodía de septiembre
y en los pliegues del aire,
en los altares del espacio hay vicios
enterrados, lugares
donde se compra juventud, siniestras
recetas para amores. Y en la tensa
maduración del día, no unos labios
sino secas encías,
nos chupan de la sangre
el rezo y la blasfemia,
el recuerdo, el olvido,
todo aquello que fue sosiego o fiebre.
Como quien lee en un renglón tachado
el arrepentimiento de una vida,
con tesón, con piedad, con fe, aun con odio,
ahora a mediodía, cuando hace
calor y está apagado
el sabor, contemplamos
el hondo estrago y el tenaz progreso
de las cosas, su eterno
delirio, mientras chillan
las golondrinas de la huida.


II

La flor del monte, la manteca añeja,
el ombligo de niño, la verbena
de la mañana de San Juan, el manco
muñeco, la resina,
buena para caderas de mujer,
el azafrán, el cardo bajo, la olla
de Talavera con pimienta y vino,
todo lo que es cosa de brujas, cosa
natural, hoy no es nada
junto a este aquelarre
de imágenes que, ahora,
cuando los seres dejan poca sombra,
da un reflejo: la vida.
La vida no es reflejo
pero, ¿cuál es su imagen?
Un cuerpo encima de otro
¿siente resurrección o muerte? ¿Cómo
envenenar, lavar
este aire que no es nuestro pulmón?
¿Por qué quien ama nunca
busca verdad, sino que busca dicha?
¿Cómo sin la verdad
puede existir la dicha? He aquí todo.

Pero nosotros nunca
tocamos la sutura,
esa costura (a veces un remiendo,
a veces un bordado),
entre nuestros sentidos y las cosas,
esa fina arenilla
que ya no huele dulce sino a sal,
donde el río y el mar se desembocan,
un eco en otro eco, los escombros
de un sueño en la cal viva
del sueño aquel por el que yo di un mundo
y lo seguiré dando. Entre las ruinas
del sol tiembla
un nido con calor nocturno. Entre
la ignominia de nuestras leyes se alza
el retablo con viejo
oro y vieja doctrina
de la nueva justicia. ¿En qué mercados
de altas sisas el agua
es vino, el vino sangre, sed la sangre?
¿Por qué aduanas pasa
de contrabando harina
como carne, la carne
como polvo y el polvo
como carne futura?

Esto es cosa de bobos. Un delito
común este andar entre pellizcos
de brujas. Porque ellas
no estudian sino bailan
y mean, son amigas
de bodegas. Y ahora,
a mediodía,
si ellas nos besan desde tantas cosas,
¿dónde estará su noche,
dónde sus labios, dónde nuestra boca
para aceptar tanta mentira y tanto
amor?

Claudio Rodríguez


Primer poema de Alianza y condena (1965)



30 de junio de 2026

Bertolt Brecht - La despedida

 

LA DESPEDIDA

Nos abrazamos.
Yo toco tela rica,
tú la tocas pobre.
El abrazo es rápido,
tú vas a algun banquete,
tras de mí están los sabuesos.
Hablamos del tiempo y de nuestra
duradera amistad. Todo el resto
sería demasiado amargo.

Bertolt Brecht


Poemas de amor (Bertolt Brecht) Traducción de Vicente Forés, Jesús Munárriz y Jenaro Talens, Hiperión, 4ª ed. 2010; 1ª ed. 1998. Edición bilingüe 



DER ABSCHIED

Wir umarmen uns.
Ich fasse reichen Stoff
Du fassest armen.
Die Umarmung ist schnell
Du gehst zu einem Mahl
Hinter mir sind die Schergen.
Wir sprechen vom Wetter und von unserer
Dauernden Freundschaft. Alles andere
Wäre zu bitter.




16 de junio de 2026

Pero Meogo - «Digades, filha, mia filha velida…»


— Digades, filha, mia filha velida,
por que tardastes na fontana fria?
(— Os amores hei.)

— Digades, filha, mia filha louçãa:
por que tardastes na fria fontana?
(— Os amores hei.)

Tardei, mia madre, na fontana fria…
cervos do monte a áugua volviam.
(os amores hei);

Tardei, mia madre, na fria fontana,
cervos do monte volviam a áugua.
(os amores hei).

— Mentir, mia filha! Mentir por amigo!
Nunca vi cervo que volvess' o rio.
(— Os amores hei.)

— Mentir, mia filha! Mentir por amado!
Nunca vi cervo que volvess' o alto.                     (água funda)
- Os amores hei!


Pero Meogo


[«Poema já estudado (…) em função do seu emprego da técnica do à parte»]


Do Cancioneiro de amigo, de Stephen Reckert e Helder Macedo, Assírio & Alvim, Lisboa, Fevereiro 1976




15 de junio de 2026

Francisco Javier Irazoki - Portal 2

 

PORTAL 2

Cuando me instalé en París, hace diecinueve años, tuve un rincón íntimo en la parte alta de la vivienda. Bajo una claraboya grande y vieja que podía tocar con las manos, busqué las palabras para definirme. A las siete de la mañana, durante más de una década, me senté a la mesa de trabajo y mi nostalgia hizo más ruido que la ciudad adormecida a esa hora. En un ambiente matinal, sin otros sonidos exteriores que los de la lluvia esporádica sobre los cristales del tragaluz, nacieron tres libros aceptados y uno rechazado por el autor. Eran los tiempos del lápiz, la máquina de escribir y el ordenador fijo.

En los años recientes, gracias a los ordenadores portátiles, me he convertido en un escritor sin oficina estable. Generalmente elijo la planta baja del edificio. Cerca de la cocina, frente a una fachada acristalada que deja ver un patio de árboles de hoja perenne, glicinias y pájaros. Delante de mí viven los vecinos: el joven músico conversa con el pintor veterano, la redactora de una revista de moda escucha al tapicero. Lo principal de la estancia es la mesa. Larga, de madera exótica, compuesta de seis pies y dieciocho piezas encajadas en el tablero. Cada pieza puede sustraerse, entre risas de niños, del lugar que ocupa en el conjunto. Sobre ese mueble deposito la computadora, algún bolígrafo, escasos papeles. En la cabecera de enfrente, un frutero y la silla Hiperión, regalo de Jesús Munárriz.

La mesa fue fabricada por un pariente cercano. La hizo en un momento doloroso. Su esposa de veinticinco años se suicidó y él, para combatir una angustia invencible, quiso construir algo. Un objeto que reconstruyera la vida de su fabricante.

Más que un mueble, mi mesa es una enseñanza.


Francisco Javier Irazoki


Orquesta de desaparecidos, Hiperión, 2015




19 de mayo de 2026

Carlo Gragnani con Pessoa

 

Le lettere d’amore si nutrono di lontananza.

Carlo Gragnani


*


Todas as cartas de amor são
Ridículas.
Não seriam cartas de amor se não fossem
Ridículas.

Também escrevi em meu tempo cartas de amor,
Como as outras,
Ridículas.

As cartas de amor, se há amor,
Têm de ser
Ridículas,

Mas, afinal,
Só as criaturas que nunca escreveram
Cartas de amor
É que são
Ridículas.

Quem me dera no tempo em que escrevia
Sem dar por isso
Cartas de amor
Ridículas.

A verdade é que hoje
As minhas memórias
Dessas cartas de amor
É que são
Ridículas.

(Todas as palavras esdrúxulas,
Como os sentimentos esdrúxulos,
São naturalmente
Ridículas).



Fernando Pessoa escribió este poema de Álvaro de Campos el 21 de octubre de 1935, cuarenta días antes de morir en Lisboa.



*CARTA XLI 

Exma. Senhora D. Ophelia Queiroz:

Um abjecto e miseravel individuo chamado Fernando Pessoa, meu particular e querido amigo, encarregou-me de comunicar a V. Exª —considerando que o estado mental d’elle o impede de communicar qualquer coisa, mesmo a uma ervilha secca (exemplo da obediência e da disciplina) — que V. Exª está prohibida de:

(1) pesar menos grammas,
(2) comer pouco,
(3) não dormir nada,
(4) ter febre,
(5) pensar no indivíduo em questão.

Pela minha parte, e como íntimo e sincero amigo que sou do meliante de cuja communicação (com sacrifício) me encarrego, aconselho V. Ex.a a pegar na imagem mental, que acaso tenha formada do individuo cuja citação está estragando este papel razoavelmente branco, e deitar essa imagem mental na pia, por ser materialmente impossivel dar esse justo Destino á entidade fingidamente humana a quem elle competiria, se houvesse justiça no mundo.

Cumprimenta V. Exª

Álvaro de Campos
eng. Naval


25/9/1929
ABEL


17 de mayo de 2026

Claudio Rodríguez - A las puertas de la ciudad

 

A LAS PUERTAS DE LA CIUDAD  

Voy a esperar un poco
a que se ponga el sol, aunque estos pasos
se me vayan allí, hacia el baile mío,
hacia la vida mía. Tantos años
hice buena pareja con vosotros,
amigos. Y os dejé, y me fui a mi barrio
de juventud creyendo
que allí estaría mi verbena en vano.
¡Si creí que podíais seguir siempre
con la seca impiedad, con el engaño
de la ciudad a cuestas! ¡Si creía
que ella, la bien cercada, mal cercado
os tuvo siempre el corazón, y era
todo sencillo, todo tan a mano
como el alzar la olla, oler el guiso
y ver que está en su punto! ¡Si era claro:
tanta alegría por tan poco costo
era verdad, era verdad! Ah, cuándo
me daré cuenta de que todo es simple.
¿Qué estaba yo mirando
que no lo vi? ¿Qué hacía tan tranquila
mi juventud bajo el inmenso arado
del cielo si en cualquier parte, en la calle,
se nos hincaba, hacia el trabajo
removiéndonos hondo a pesar nuestro?
Años y años confiando
en nuestros pobres laboreos, como
si fuera nuestra la cosecha, y cuánto,
cuánto granar nos iba
cerniendo la azul criba del espacio,
nada era nuestro ya: todo nuestro amo.
Como el Duero en abril entra la casa
del hombre y allí suena, allí va dando
su eterna empresa y su labor, y, entonces,
¿qué se podría hacer: ponerse a salvo
con el río a la puerta,
vivir como si no entrara hasta el cuarto,
hasta el más simple adobe el puro riego
de la tierra y del mundo?; y bien, al cabo
así nosotros, ¿qué otra cosa haríamos
sino tender nuestra humildad al raso,
secar al sol nuestra alegría, nuestra
sola camisa limpia para siempre?
Basta de hablar en vano
que hoy debo hacer lo que debí haber hecho.
Perdón si antes no os quise dar la mano
pero yo qué sabía. Vuelvo alegre
y esta calma de puesta da a mis pasos
el buen compás, la buena
marcha hacia la ciudad de mis pecados.
¡De par en par las puertas! Voy. Y entro
tan seguro, tan llano
como el que barbechó en enero y sabe
que la tierra no falla, y un buen día
se va tranquilo a recoger su grano.

Claudio Rodríguez


Conjuros, 1958


24 de abril de 2026

Ruy Belo - La medida de españa

 

La medida de españa

He cambiado de ciudad algunas veces 
y mi pasado es todo olvido
La noche llega precedida por la sombra
y siempre que repudio la noche es en vano
Cualquier día me muero y poco sé de la vida
Es peligrosa la vida la simple vida
la vida la simple vida es violenta
Pero cuando la primavera en cabello llega
me siento invulnerable y empiezo 
Es formidable marzo cuando se acerca
prometiendo en sus pasos un verano completo 
Soy todo de este tiempo y son míos estos días
Yo nada soy pero el verano existe
Canta corazón mío 
Esta es la medida de españa
oh vida vida mía extraña

Ruy Belo



A medida de espanha

Tenho mudado de cidade algumas vezes
e o meu passado é todo esquecimento
A noite chega precedida pela sombra
e é sempre em vão que repudio a noite
Eu morro qualquer dia e pouco sei da vida
É perigosa a vida a simples vida
a vida a simples vida é violenta
Mas quando a primavera em cabelo chega
sinto-me invulnerável e começo
É formidável março quando se aproxima
a prometer no passo um integral verão
Sou todo deste tempo e são meus estes dias
Eu nada sou mas o verão existe
Canta meu coração
Esta é a medida de espanha
ó vida minha vida estranha


Ruy Belo


De su libro Homem de Palavra(s), 1970 



Y esa “primavera em cabelo” recuerda un poemilla de la lírica tradicional castellana al que puso música Juan Vázquez  (ca. 1500, Badajoz - 1563, Sevilla), que dice:


Vos me matastes,
niña en cabello,
vos me habéis muerto.

Ribera de un río
vi moza virgo.
Niña en cabello,
vos me habéis muerto.



(Traducción de PLC) 


3 de abril de 2026

Ruy Belo - «Meditação anciã»


MEDITAÇÃO ANCIÃ

Aqui eu fui feliz aqui fui terra
aqui fui tudo quanto em mim se encerra
aqui me senti bem aqui o vento veio
aqui gostei de gente e tive mãe
em cada árvore e até em cada folha
aqui enchi o peito e mesmo até desfeito
eu fui aquele que da vida vil se orgulha
Aqui fiquei em tudo aquilo em que passei
um avião um riso uns olhos uma luz
eu fui aqui aquilo tudo até a que me opus

Ruy Belo


Toda a Terra (1976)


29 de marzo de 2026

Italo Calvino - El barón rampante

 

Las empresas que se basan en una tenacidad interior deben ser mudas y oscuras; a poco que uno las declare y se gloríe de ellas, todo parece fatuo, sin sentido e incluso mezquino.

Italo Calvino


El barón rampante, en Nuestros antepasados  El vizconde demediado - El barón rampante - El caballero inexistente. Traducción de Esther Benítez. Alianza Editorial, 9ª reimpresión 1989; 1ª ed. 1977.


Le imprese che si basano su di una tenacia interiore devono essere mute e oscure; per poco uno le dichiari o se ne glori, tutto appare fatuo, senza senso o addiritura meschino.


Un poco de contexto para la cita:

  Un susurrar de ramas, y desde una alta higuera asoma la cabeza Cosimo, entre hoja y hoja, jadeando. Ella, de abajo arriba, con la fusta en la boca, lo miraba a él y a ellos, aplastados todos en la misma mirada. Cosimo no pudo contenerse; todavía con la lengua fuera saltó:
  —¿Sabes que nunca he bajado de los árboles desde entonces?
  Las empresas que se basan en una tenacidad interior deben ser mudas y oscuras; a poco  que uno se gloríe de ellas, todo aparece fatuo, sin sentido e incluso mezquino. Así mi  hermano, apenas  pronunciadas esas  palabras habría  querido  no  haberlas  dicho  nunca,  y ya no  le  importaba  nada  de  nada, e incluso le entraron ganas de bajar y acabar de una vez. Tanto más cuanto que Viola se quitó la fusta de la boca y dijo en tono amable:
 — ¿Ah, sí? ¡Menudo gaznápiro!

Uno sfrascar sui rami ed ecco, da un alto fico affaccia il capo Cosimo, tra foglia e foglia, ansando. Lei, di sotto in su, con quel frustino in bocca, guardava lui e loro appiattiti tutti nello stesso sguardo. Cosimo non resse: ancora con la lingua fuori sbottò: - Sai che non sono mai sceso dagli alberi da allora? Le imprese che si basano su di una tenacia interiore devono essere mute e oscure; per poco uno le dichiari o se ne glori, tutto appare fatuo, senza senso o addirittura meschino. Così mio fratello appena pronunciate quelle parole non avrebbe mai voluto averle dette, e non gli importava più niente di niente, e gli venne addirittura voglia di scendere e farla finita. Tanto più quando Viola si tolse lentamente il frustino di bocca e disse, con un tono gentile: - Ah sì?... Bravo merlo! 



V. «Epitafio de Cosimo Piovasco di Rondò»


12 de marzo de 2026

Ruy Belo - «As grandes insubmissões»

 

AS GRANDES INSUBMISSÕES

As grandes insubmissões sempre foram para mim as pequenas. Na minha vida, lembro duas.
Começava um ano lectivo. Andaria no segundo ano do liceu. Era a época da feira da piedade. Cheguei de férias na minha terra e vi o vítor a andar de carrocel. Esperava que a volta acabasse para o abraçar. Fui esperando, ele nunca mais descia. Uma volta, mais outra, outra ainda. Fui contando: vinte. O vítor tinha vinte escudos. Eu já o respeitava, porque era muito alto. Passei a respeitá-lo mais. O vítor era capaz de gastar vinte escudos no carrocel.
Outra grande insubmissão foi a do maurício, também nos primeiros anos do liceu.
Um dia o maurício faltou à aula das nove. Até aí, nada de particular. Saímos para o pátio e o maurício estava no campo de basket, perfeitamente equipado, sozinho, a lançar a bola ao cesto.
- Ó maurício, faltaste à aula das nove.
E o maurício, sem responder, imperturbável, continuava a lançar a bola ao cesto.
Tocou para a aula das dez.
- Ó maurício, não vens à aula?
E o maurício não respondia. Continuava, imperturbável, a lançar a bola ao cesto.
Faltou à aula das dez, faltou toda a manhã. Nos intervalos saíamos e logo ouvíamos a bola contra a tabela. O maurício, sozinho, continuava a lançar a bola ao cesto.
Só se foi vestir quando tocou para a saída da última aula dessa manhã. Esperámos todos por ele. Não lhe perguntámos nada. E seguimo-lo cheios de admiração. O maurício, apesar dos professores, apesar dos contínuos, apesar da campainha, faltara a todas as aulas.
Toda a manhã jogara basket. Sozinho. Contra professores, contra contínuos, contra a campainha.


Ruy Belo


Homem de Palavras[s] (1969)



6 de marzo de 2026

Assis Pacheco - «tudo cabe na puizia, que é um bordão dos tímidos.»

 

(...) Esta Nausicaa, inútil explicar, não existiu: somente a imaginação dela, maliciosa, relido Homero entre os perfumes da beladona e das laranjeiras de Pardilhó. Porém tudo cabe na puizia, que é um bordão dos tímidos.

F. A. P.


Na plaquete Nausicaah! (Tiraram-se 300 exemplares fora do mercado. Lisboa, 5.V.84.)


Grande Assis Pacheco! 



30 de enero de 2026

Claudio Rodríguez - Hilando

 

HILANDO 

Tanta serenidad es ya dolor.
Junto a la luz del aire
la camisa ya es música, y está recién lavada,
aclarada,
bien ceñida al escorzo
risueño y torneado de la espalda,
con su feraz cosecha,
con el amanecer nunca tardío
de la ropa y la obra. Este es el campo
del milagro: helo aquí,
en el alba del brazo,
en el destello de estas manos, tan acariciadoras
devanando la lana:
el hilo y el ovillo,
y la nuca sin miedo, cantando su viveza
y el pelo muy castaño
tan bien trenzado,
con su moño y su cinta;
y la falda segura; sin pliegues, color jugo de acacia.
Con la velocidad del cielo ido,
con el taller, con
el ritmo de las mareas de las calles,
está aquí, sin mentira,
con un amor tan mudo y con retorno,
con su celebración y con su servidumbre.

Claudio Rodríguez


El vuelo de la celebración, Visor, 1976





18 de enero de 2026

Claudio Rodríguez - Nuevo día

 

NUEVO DÍA 

Después de tantos días sin camino y sin casa
y sin dolor siquiera y las campanas solas
y el viento oscuro como el del recuerdo
llega el de hoy.

Cuando ayer el aliento era misterio
y la mirada seca, sin resina,
buscaba un resplandor definitivo,
llega tan delicada y tan sencilla,
tan serena de nueva levadura
esta mañana…

Es la sorpresa de la claridad,
la inocencia de la contemplación,
el secreto que abre con moldura y asombro
la primera nevada y la primera lluvia
lavando el avellano y el olivo
ya muy cerca del mar.

Invisible quietud. Brisa oreando
la melodía que ya no esperaba.
Es la iluminación de la alegría
con el silencio que no tiene tiempo.
Grave placer el de la soledad.
Y no mires el mar porque todo lo sabe
cuando llega la hora
adonde nunca llega el pensamiento
pero sí el mar del alma,
pero sí este momento del aire entre mis manos,
de esta paz que me espera
cuando llega la hora
-dos horas antes de la media noche-
del tercer oleaje, que es el mío.

Claudio Rodríguez


Casi una leyenda, Tusquets, 1991




13 de enero de 2026

Voces de la tierra - Ronda

 

RONDA

Esta noche vengo solo
por si a la ventana sales,
que me des palabra fija
y si no, me desengañes.

Debajo del puente
de la carretera,
debajo del puente
llora una morena.

No llora porque la olviden
que llora porque la quieran.
Debajo del puente
llora una morena.

A mi corazón prendieron
Y a la cárcel lo llevaron,
y sin delito ninguno
a muerte lo sentenciaron.

Debajo del puente
de la carretera,
debajo del puente
llora una morena.

No llora porque la olviden
que llora porque la quieran.
Debajo del puente
llora una morena.


Voces de la tierra, álbum Tonadas (1974). Dirección de Miguel Manzano