Fotografía de Herr_Mueller - The Good Life #1

31 de enero de 2026

Ugo Ojetti

  

Una de las ventajas del placer sobre el dolor es que al placer puedo decir basta, al dolor no puedo.

U. Ojetti 



Leído en Tempo di silencios, de Fernando Menéndez, Ediciones Trea, 2018


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Uno dei vantaggi del piacere sul dolore è che al piacere puoi dire basta, al dolore non puoi.



Ugo Ojetti (Roma, 1871 – Florencia, 1946) è stato uno scrittore italiano. Fu esponente del Futurismo italiano. 

Moise Kisling - Cabecita inclinada

 



Moise Kisling (Cracovia, 1891 - Sanary-sur-Mer, 1953) - Petite tête penchée, New York, 1941 





Jorge Aulicino - «El peso del mal en cada gota…»

 

1.1

El peso del mal en cada gota
sobre las hojas de las enredaderas.
El pasto, el sábado, surcado por las huellas
de quien se postula como espíritu
sustentador de los árboles, el rocío.
Pero, y no es que este rocío esté contaminado
de hollines, restos, basura de combustión
que flota y con el agua mansa desciende sobre el pasto,
sino que el espacio con plantas
junto a las vías de un tren suburbano
es, básicamente, la herida,
y el espíritu sustentador no otra cosa
que lo que mantiene abierto este maná
del que nuestro mal se alimenta.
¿De qué se nutrirían nuestras raíces
si no de cualquier tajo de vegetación,
cualquier zumbido de panal en verano o lluvia
que no estuviese de verdad en los planes,
rotunda, absoluta, el golpe decisivo
del vacío natural en aquello que constituye
el día en el que navegamos sobre aguas inconscientes?

Jorge Aulicino


(Buenos Aires, 1949 - 2025)


Nikos Gatsos - La pesadilla de Perséfone

 

La pesadilla de Perséfone

Allí donde crecía espliego y menta salvaje
y emergía la tierra su primer ciclamen
ahora lugareños subastan los cementos
y los pájaros caen muertos sobre las chimeneas.

Allí donde juntaban las manos los místicos
piadosamente antes de entrar al altar
ahora tiran colillas los turistas
y a la nueva van a ver refinería.

Allí donde el mar se volvía bendición
y eran suspiros del campo los balidos
ahora camiones cargan a los astilleros
cuerpos vacíos niños metálicos y chapas.

Duerme Persefone
al abrazo de la tierra
al balcón del mundo
nunca vuelvas a salir.

Nikos Gatsos


ΝΙΚΟΣ ΓΚΑΤΣΟΣ ΜΑΝΟΣ ΧΑΤΖΙΔΑΚΙΣ ΜΑΡΙΑ ΦΑΡΑΝΤΟΥΡΗ - Ο ΕΦΙΑΛΤΗΣ ΤΗΣ ΠΕΡΣΕΦΟΝΗΣ


Ο εφιάλτης της Περσεφόνης

Εκεί που φύτρωνε φλισκούνι κι άγρια μέντα
κι έβγαζε η γη το πρώτο της κυκλάμινο
τώρα χωριάτες παζαρεύουν τα τσιμέντα
και τα πουλιά πέφτουν νεκρά στην υψικάμινο.

Εκεί που σμίγανε τα χέρια τους οι μύστες
ευλαβικά πριν μπουν στο τελεστήριο
τώρα πετάνε τ’ αποτσίγαρα οι τουρίστες
και το καινούριο παν να δουν διυλιστήριο.

Εκεί που η θάλασσα γινόταν ευλογία
κι ήταν ευχή του κάμπου τα βελάσματα
τώρα καμιόνια κουβαλάν στα ναυπηγεία
άδεια κορμιά σιδερικά παιδιά κι ελάσματα.

Κοιμήσου Περσεφόνη
στην αγκαλιά της γης
στου κόσμου το μπαλκόνι
ποτέ μην ξαναβγείς.

Νίκος Γκάτσος. 1999. Όλα τα τραγούδια. Αθήνα: Πατάκης.

(Fuente del texto griego)


30 de enero de 2026

Dos fotografías de Shukowski

 




Shukowski - Sin título, 2021



Malcolm de Chazal

  

El pensamiento viaja a la velocidad del deseo.

M. de Chazal 



Leído en Tempo di silencios, de Fernando Menéndez, Ediciones Trea, 2018


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La pensé voyage à la vitesse du désir.


Malcolm de Chazal (Vacoas, isla Mauricio, 1902 - Curepipe, 1981) fue un escritor francés.



Una fotografía de Francis Mariani

 


Francis Mariani - The one that holds everything together, St. Patrick Station, Toronto, 2025


Claudio Rodríguez - Hilando

 

HILANDO 

Tanta serenidad es ya dolor.
Junto a la luz del aire
la camisa ya es música, y está recién lavada,
aclarada,
bien ceñida al escorzo
risueño y torneado de la espalda,
con su feraz cosecha,
con el amanecer nunca tardío
de la ropa y la obra. Este es el campo
del milagro: helo aquí,
en el alba del brazo,
en el destello de estas manos, tan acariciadoras
devanando la lana:
el hilo y el ovillo,
y la nuca sin miedo, cantando su viveza
y el pelo muy castaño
tan bien trenzado,
con su moño y su cinta;
y la falda segura; sin pliegues, color jugo de acacia.
Con la velocidad del cielo ido,
con el taller, con
el ritmo de las mareas de las calles,
está aquí, sin mentira,
con un amor tan mudo y con retorno,
con su celebración y con su servidumbre.

Claudio Rodríguez


El vuelo de la celebración, Visor, 1976





28 de enero de 2026

Manuel António Pina - «A esta hora / na infância neva…»

 

X

«A esta hora
na infância neva,
e alguém me leva
pela mão.
Quem me trouxe de tão
longe senta-se agora
à minha cabeceira
pegando-me na mão.
Senhor, que ao menos
a infância permaneça,
o espírito da neve
desfolhando-se no chão!
O medico disse que
as cicatrizes
do coração
permanecem.»


       Sábado, 28 de março


Manuel António Pina


En “Monólogos”, del libro Cuidados intensivos (1994)


Todas as palavras   poesia reunida (1974-2011), Assírio & Alvim, 3ª ed., 2012



Jorge Wagensberg y Ramón Andrés

 

La muerte es la más sorprendente de todas las noticias previsibles.

Jorge Wagensberg



Siendo el final tan previsible, vivimos, sin embargo, con la incógnita.

Ramón Andrés



Fotografía de Sotiris Lamprou / Σωτήρης Λάμπρου
 




Una fotografía de Marian Gal

 



Marian Gal Martina, Buenos Aires, 2014



César Fernández Moreno - Causas y efectos

 

CAUSAS Y EFECTOS

Cómo he podido amanecer sin vos
el que tuvo tu noche necesita tu alba
atravesar tu mañana hasta tu mediodía
y la siesta exige la tarde
imposible la tarde sin el atardecer
y por consiguiente volver a tu noche
la circunferencia del tiempo
consiste en tu presencia

César Fernández Moreno



César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 - París, 1985) fue un escritor argentino, destacado autor de la llamada "Generación del 40". Su padre Baldomero Fernández Moreno, fue un importante poeta argentino.​




27 de enero de 2026

Una fotografía de Denz

 


Denz - J., 2016



Gerald Festus Kelly

 


Gerald Festus Kelly (1879-1972) - Portrait of Jane XXX, 1930



Karmelo C. Iribarren y la belleza

 

La belleza es injusta y necesaria.

                        *

Es de justicia que la belleza sea efímera.

                        *

A su pesar, la belleza es continuamente cruel.


Karmelo C. Iribarren



Diario de K., Editorial Renacimiento, 2ª ed. ampliada: abril 2016



Bergamín y Quevedo

 

De todo lo que tú dices,
de todo lo que yo digo,
apenas si llega el eco
de una voz a mis oídos.

Y es tan profundo el silencio
de la noche sin sentido
que oigo los pasos del tiempo
como si fueran los míos.




                  "¿Quién oyó las pisadas de los días?"
                                                         Quevedo


El tiempo lo hace todo
y todo lo deshace.
Porque el tiempo no deja
de andar un solo instante.

El tiempo todo es alma.
El alma toda es aire.
Y los pasos del tiempo
no los escucha nadie.

José Bergamín


Poesía, VI. Hora última, Turner, 1984



26 de enero de 2026

Una fotografía de Abbas Habiballa

 






Abbas Habiballa (Sudán, 1950) - c. 1960-1970





Ernst Ferstl

 

Quizá. 1. Abismo entre el sí y el no (Ernst Ferstl). 2. Quizá la forma más elegante de decir No (Ernst Ferstl)



Leído en Diccionario Lacónico, de Miguel Catalán, Ediciones sequitur, 2019

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Ein Vielleicht ist keine Brücke zwischen einem Ja und einem Nein. Es ist der Abgrund dazwischen.


Ein Vielleicht ist die vielleicht eleganteste Form des Nein Sagens.


©Ernst Ferstl (Neunkirchen, 1955) Profesor, escritor y aforista austriaco.



Czesław Miłosz - «No revelar lo prohibido. Mantener el secreto…»

 

No revelar lo prohibido. Mantener el secreto.
Porque lo revelado perjudica a la gente.
Como en la infancia la habitación que da miedo
y que no nos está permitido abrir.
¿Y qué habría encontrado en esa habitación?
Algo diferente entonces, algo diferente ahora
que soy viejo y he descrito tantas veces
lo que ven los ojos.
Hasta que he llegado a aprender que lo más indicado
es callar.

18 de noviembre de 2002

Czesław Miłosz



Tierra inalcanzable Antología poética. Traducción, selección y prólogo de Xavier Farré. Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, 2011.



25 de enero de 2026

Dos versos de T.S. Eliot


I have heard the mermaids singing, each to each.
I do not think that they will sing to me.



T.S. Eliot, The Love Song of J. Alfred Prufrock (1915)




Adam Zagajewski - Paseando

 

PASEANDO

A veces, paseando, por senderos campestres
o por un bosque verde y solitario
jirones de voz escuchas, quizá llamadas;
te niegas a creerlas y apresuras el paso
y ellas te siguen momentáneamente
como animales domesticados.

Te niegas a creerlas. Luego, sin embargo,
en una bulliciosa calle de una gran ciudad,
te arrepientes de haberte rebelado
e intentas traer a la memoria
sílabas, sonidos, intervalos...

Pero ya es tarde
y no sabrás jamás
quién cantaba, qué música
y qué mensaje en ella había.

Adam Zagajewski


Poemas escogidos, Pre-Textos, 2005.




24 de enero de 2026

Dos fotografías de Jamie Marcellus

 



Jamie Marcellus - Sin título, 2022



Dos poemas de María Montero


HEROÍNA BLUES

Dan terror las señoras perdidas en la playa, las niñas con mucho pelo, los cubos vacíos.
Dan terror los compañeros de universidad, los cantantes malos y los hombres que, para llegar a viejos, envejecen.
Da terror saber que un libro es bueno sin haberlo leído, sentirse agradecido cuando alguien te mira equivocadamente, que la gente te salude en un país extraño.
Dan terror el uso del plural y las uñas recién cortadas.
Da terror estar siempre de espaldas o estar en un cuarto de hotel con toda la vida por delante.
Da terror todo lo que vive con ganas de quedarse, dormir más de 24 horas, que nadie se dé cuenta que los negros no tocan heavy metal.
Da terror no enamorarse de los amigos, no comer aguacate y no sentirse partido por el mar.
Dan terror las cosas que no duelen: como llegar a un lugar sin saber cómo. Incluso sabiéndolo.



DISCURSO

Una mujer no tiene dirección:
Todos su costados son profundos.
No anhela caminos de regreso
mas sí un horizonte indefinido
de pájaros centrífugos.
Una mujer necesita el asombro
de la oscuridad sostenida ante sus ojos
y no los límites precisos de un espejo.
Una mujer se esparce en el aire.
Una mujer nunca está sola.


María Montero




Poeta y periodista costarricense nacida en Burdeos en 1970.


23 de enero de 2026

Rosario Castellanos - Ajedrez

 

AJEDREZ   

Porque éramos amigos y, a ratos, nos amábamos;
quizá para añadir otro interés
a los muchos que ya nos obligaban decidimos jugar juegos de inteligencia.

Pusimos un tablero enfrente de nosotros:
equitativo en piezas, en valores,
en posibilidad de movimientos.

Aprendimos las reglas, les juramos respeto
y empezó la partida.

Henos aquí hace un siglo, sentados, meditando
encarnizadamente
cómo dar el zarpazo último que aniquile
de modo inapelable y, para siempre, al otro.

Rosario Castellanos




Lisa Lane y Bobby Fischer

 


Champion Lisa Lane in 1963. She was a late bloomer when it came to chess, but she learned quickly. Credit...Dave Pickoff/Associated Press



Casual portrait of chess champion Lisa Lane during chess match vs Bobby Fischer. New York, NY 3/7/1961 -- 3/9/1961 CREDIT: Wil Blanche (Photo by Wil Blanche /Sports Illustrated via Getty Images/Getty Images)


(Fotografías en Johnny El-Rady)

18 de enero de 2026

Claudio Rodríguez - Nuevo día

 

NUEVO DÍA 

Después de tantos días sin camino y sin casa
y sin dolor siquiera y las campanas solas
y el viento oscuro como el del recuerdo
llega el de hoy.

Cuando ayer el aliento era misterio
y la mirada seca, sin resina,
buscaba un resplandor definitivo,
llega tan delicada y tan sencilla,
tan serena de nueva levadura
esta mañana…

Es la sorpresa de la claridad,
la inocencia de la contemplación,
el secreto que abre con moldura y asombro
la primera nevada y la primera lluvia
lavando el avellano y el olivo
ya muy cerca del mar.

Invisible quietud. Brisa oreando
la melodía que ya no esperaba.
Es la iluminación de la alegría
con el silencio que no tiene tiempo.
Grave placer el de la soledad.
Y no mires el mar porque todo lo sabe
cuando llega la hora
adonde nunca llega el pensamiento
pero sí el mar del alma,
pero sí este momento del aire entre mis manos,
de esta paz que me espera
cuando llega la hora
-dos horas antes de la media noche-
del tercer oleaje, que es el mío.

Claudio Rodríguez


Casi una leyenda, Tusquets, 1991




Una fotografía de Gertrude Käsebier

 


Gertrude Käsebier (1852-1934) - Dorothy Slack, 1900




Ángel González- Cumpleaños

 

CUMPLEAÑOS

Yo lo noto: cómo me voy volviendo
menos cierto, confuso,
disolviéndome en el aire
cotidiano, burdo
jirón de mí, deshilachado
y roto por los puños
Yo comprendo: he vivido
un año más, y eso es muy duro.
¡Mover el corazón todos los días
casi cien veces por minuto!

Para vivir un año es necesario
morirse muchas veces mucho.


Ángel González



De su primer libro de poemas, Aspero mundo (1956). El 6 de septiembre de 1956, Ángel González cumplió treinta y un años. 




Raymond Voinquel & Helmut Newton - Looking Through

 



Catherine Deneuve in Luis Bunuel's Film "Belle du Jour", photo by Raymond Voinquel, 1966
(C) Ministère de la Culture - Médiathèque du Patrimoine, Dist. RMN-Grand Palais / Raymond Voinquel

(Fotografía en sophia/skorver1)


Helmut Newton - Heather Looking Through a Keyhole, 1994




17 de enero de 2026

Helena Almeida - Ponto de Fuga (Vanishing Point), 1982

 



Helena Almeida (1934 - 2018) - Ponto de Fuga (Vanishing Point), 1982



Jean Paul y la vida

 

Vive tu vida y olvida tu edad.

Jean Paul


Lebe dein Leben und vergiss dein Alter.




Jean Paul (1763 - 1825), seudónimo del escritor alemán Johann Paul Friedrich Richter




«Ya se va la Blanca Niña…»


Ya se va la Blanca Niña
a dar paños a lavar,
sola lava y sola tiende,
sola estaba en su rosal.
Mientras los paños s'ensuga,
la niña dize un cantar:
—"Dio del sielo, Dio del sielo,
que es padre de la piadad,
me dates cabello rubio
para peinar y transar;
me dates cara hermosa
como rosa en el rosal;
me dates ojos hermosos
como antozos de cristal;
me dates sejita en arco
como sinta del telar;
me dates narí chiquita
como dátil datilar;
me dates boca chiquita
como aniyo de dorar;
me dates labios hermosos
me dates dientes menudos
como perlas de enfilar;
me dates lengua hermosa
como dulse tragapán;
me dates barba tan linda
como tasa de cristal;
me dates gala hermosa
como rosca de sobar;
me dites pechos tan lindos
como limón limonar;
me dites hombros hermosos
como mesas de cristal;
me dites brasos hermosos
como arbules de la mar;
me dites tripa tan linda
como río de nadar;
me dites pie tan chiquito,
sapatito de córdoba;
me dates marido viejo,
viejo era y de antigüedad;
para subirse a la cama
no se puede menear".
Oído lo había el buen reye
desde su rico altar.
—"Ay, válgame Dio del sielo,
ay, qué bonito cantar,
¿si son ángel? del sielo
o serena de la mar?"
—"Ni son ángel? del sielo
ni serena de la mar,
Blanca Niña soy, mi reye,
que a mi Dio viene a loar,
que me lo dio todo hermoso
y viejo de antigüedad".
Como eso oyera el buen reye,
la mandara a demandar;
mandola sien marcos d'oro
y otros tantos d'asuar.
Otro día a la mañana,
las ricas bodas s'armara.




«Caminad señora...»

 

Caminad, señora,
si queréis caminar,
que los gallos cantan,
cerca está el lugar.

Caminad alegre,
no dejéis de andar,
que en la diligencia
la ventura está.
Caminad aprisa
para negociar,
que los gallos cantan
cerca está el lugar.

Advertid que el tiempo
volando se va.
La ocasión que os busca
nunca la perdáis.
Trabajad ahora
para descansar,
que los gallos cantan
cerca está el lugar.



María Alcantarilla

 

Qué importa ser mayor o ser un niño
si el miedo es casi igual y la alegría
a pesar de la estatura.

María Alcantarilla



Leído en Intramuros, de Jaime Cedillo, Bala Perdida, 2ª ed., 2019




16 de enero de 2026

Juan Gelman - De atrásalante en su porfía

 

BAILE

De la cintura bajan
arrabales de adentro
como impaciencias del amor.
¿Qué es esa moneda
que tu bailar acuña?
En la colina del deseo
sobra el sol.
Seguridad es tu hermosura,
bella que el tiempo apagás
en laberintos de Eros donde
es triste el que no sabe
Amarte es preciso, vivir no.

Juan Gelman



De atrásalante en su porfía, Colección Palabra de honor, Visor, 2009


Sobre el libro De atrásalante en su porfía, v. reseña de Marco Antonio Campos en La Otra (15-septiembre-2009)





Tasos Livaditis - El barco

 

EL BARCO

Una mujer se detuvo en el muelle. Vestía de negro. Es
      insoportablemente hermosa. El violeta de la tarde.
¡Ay, cómo viví con la extraña sensación de haber olvidado todo mi equipaje
       en un barco
que ya ha silbado y está zarpando!

Tasos Livaditis



ΤΟ ΠΛΟΙΟ

Μια γυναίκα σταμάτησε στην προβλήτα. Φοράει μαύρα. Είναι
        αβάσταχτα όμορφη. Το δειλινό βιολετί.
Ω που έζησα με την αλλόκοτη αίσθηση: ότι ξέχασα όλες τις αποσκευές μου
         σ’ ένα πλοίο
που ήδη σφύριξε και αναχωρεί...

Τάσος Λειβαδίτης



15 de enero de 2026

Un autorretrato de David Alfaro Siqueiros

 



David Alfaro Siqueiros (1896-1974) - Autorretrato, 1946 (Colección privada)



Ekaterina Yosifova - La nube

 

LA NUBE

Oscurece y hace frío,
la gran nube se interpone entre el sol y yo.
Viaja rápido, en breve te tocará
el otro extremo de su sombra.

¿Qué haces ahora? ¿Qué harás mañana?
Los días se deshacen como nubes.
Pensaba que envejecería
con la frente sobre tu hombro.

Podría soñarte, dormir un rato
despreocupada junto a tu vasto cuerpo,
despreocupada junto a tu alma sonriente
(lo digo con una sonrisa).

Aquí todo es amplio y sereno, nadie altera su vida.
La nube
pasará.
Nada hay en el horizonte, salvo la noche que se cierne.

Ekaterina Yosifova


Ekaterina Yosifova (1941 - 2022)​ fue una escritora, educadora y periodista búlgara.



(Leído en el blog Área de sol, de Juan Antonio Bernier)



14 de enero de 2026

Carlos Marzal - Voy a cumplir 60

 

VOY A CUMPLIR 60

En otro tiempo
—ocurría en verdad en otro mundo,
en un planeta otro:
la impune juventud—
alguien ya con sesenta no era un viejo,
simplemente no era.
Se trataba
de un acontecimiento de invisibilidad.


Al fin y al cabo,
un asunto incurable.
Hoy me lo explico
—pero sin entender cómo ha ocurrido—
bajo un prisma geométrico:
esa recta tangente de la edad
que acaricia en un punto,
fervorosa,
la evanescente curva de la vida.
Qué absurdo de la edad:

ir a cumplir 60,
sin dejar de tener aún 18.

Carlos Marzal


Euforia, Tusquets, 2023



Vicente Espinel - «No hay bien que del mal me guarde…»

 

No hay bien que del mal me guarde,
temeroso y encogido,
de sinrazón ofendido
y de ofendido cobarde.
Y aunque mi queja, ya es tarde,
y razón me la defiende,
más en mi daño se enciende,
que voy contra quien me agravia,
como el perro que con rabia
a su mismo dueño ofende.

Vicente Espinel

(1550 - Madrid, 1624)




13 de enero de 2026

Brigitte Bardot, por Yousuf Karsh

 

© The Estate of Yousuf Karsh


Yousuf Karsh - Brigitte Bardot, 1958



Un aforismo de Achille Chavée

 

El humor negro es la cortesía de la desesperación. 

Achille Levée



L'humour noir, c'est la politesse du désespoir.



Dos aforismos de Julio Ramón Ribeyro

 

Me he dado cuenta que nuestra vida solo consiste en dar vueltas y vueltas alrededor de unos cuantos objetos.


Un amigo es alguien que conoce la canción de tu corazón y puede cantarla cuando a ti ya se te ha olvidado la letra.


Julio Ramón Ribeyro



Dionisia García - «Romper fotografías es saludable…»

 

Romper fotografías es saludable porque para la tercera generación somos desconocidos, y pasamos a ser desecho indiscriminado.

Dionisia García


Xixón, 1953



Voces de la tierra - Ronda

 

RONDA

Esta noche vengo solo
por si a la ventana sales,
que me des palabra fija
y si no, me desengañes.

Debajo del puente
de la carretera,
debajo del puente
llora una morena.

No llora porque la olviden
que llora porque la quieran.
Debajo del puente
llora una morena.

A mi corazón prendieron
Y a la cárcel lo llevaron,
y sin delito ninguno
a muerte lo sentenciaron.

Debajo del puente
de la carretera,
debajo del puente
llora una morena.

No llora porque la olviden
que llora porque la quieran.
Debajo del puente
llora una morena.


Voces de la tierra, álbum Tonadas (1974). Dirección de Miguel Manzano



12 de enero de 2026

La infantina encantada


La infantina encantada

A cazar va el caballero,
a cazar como solía,
los perros lleva cansados,
el halcón perdido había;
andando, se le hizo noche
en una oscura montiña.
Sentárase al pie de un roble,
el más alto que allí había:
el troncón tenía de oro,
las ramas de plata fina;
levantando más los ojos
vio cosa de maravilla:
en la más altita rama
viera estar una infantina;
cabellos de su cabeza
con peine de oro partía,
y del lado que los parte,
toda la rama cubrían;
la luz de sus claros ojos
todo el monte esclarecía.
„No te espantes, caballero,
ni tengas tamaña grima;
hija soy yo del gran rey
y de la reina de Hungría;
hadáronme siete hadas
en brazos de mi madrina,
que quedase por siete años
hadada en esta montiña.
Hoy hace los siete años,
mañana se cumple el día;
espéresme, caballero,
llévesme en tu compañía.“
„Esperéisme vos, señora,
hasta mañana, ese día;
madre vieja tengo en casa,
buen consejo me daría.“
La niña le despidiera
de enojo y malencolía:
„¡Oh, mal haya el caballero
que al encanto no servía;
vase a tomar buen consejo
y deja sola a la niña!“
Ya volvía el caballero,
muy buen consejo traía;
busca la montiña toda,
ni halló roble, ni halló niña;
va corriendo, va llamando,
la niña no respondía.
Tendió los ojos al lejos,
vio tan gran caballería;
duques, condes y señores
por aquellos campos iban;
llevaban la linda infanta,
que era ya cumplido el día.
El triste del caballero
por muerto en tierra caía,
y desque en sí hubo tornado,
mano a la espada metía:
„Quien pierde lo que yo pierdo,
¿qué pena no merecía?
¡Yo haré justicia en mí mismo,
aquí acabará mi vida!“






José Agustín Goytisolo - «Sucede todo igual...»

 

Sucede todo igual:
una mujer que muere, un ser contiguo
que maldice y pregunta...
¡Hemos vivido ya nuestra existencia
tantas y tantas veces!

Sabemos el papel, representamos bien
la cosa,
entramos y salimos cuando se nos ordena.

Alguien debe aplaudir desde algún sitio.


José Agustín Goytisolo



El retorno (1955), en Los poemas son mi orgullo antologia poética. Edición y prólogo de Carme Riera. Lumen, 2ª edición, 2003



José Manuel Navia - Hotel Inglés, Guacín, Sierra de Ronda, 1999

 



José Manuel Navia - Hotel Inglés, Guacín, Sierra de Ronda, 1999




11 de enero de 2026

César Gavela - Mi padre


Artículo publicado por César Gavela (Ponferrada, 1953 - Valencia, 2020) en el Diário de León el 11 de enero de 2002.

* * *


Ayer mi padre hubiera cumplido noventa y dos años. Cuando murió publiqué esta columna en el Diario de León. Remembrante que anda uno.


MI PADRE

Diario de León
11 Enero 2002

Mi padre llegó a Ponferrada en 1931. Era un niño de ocho años que había nacido en El Bao, una aldea asturiana rodeada de prados y fuentes, lobos y osos de las laderas del monte de Muniellos. Su padre, mi abuelo Segundo, era un hombre laborioso y recto que había recorrido toda la España forestal como comprador y vendedor de maderas hasta que un día, ya con sus 53 años cumplidos, decidió emprender la aventura del Bierzo.

Cuando Ponferrada tenía siete mil habitantes, arrendó un café en la actual plaza de Fernando Miranda, y en aquel entorno pasó sus últimos años, que fueron apenas cinco hasta su muerte, sucedida el 31 de diciembre de 1936. En el mismo día que Miguel de Unamuno, como solía recordar mi padre, quien a partir de entonces inició una costumbre que ningún año rompió: ir a misa en esa fecha y honrar así la memoria de su padre, aunque yo creo que se acordaba de él todos los días, e incluso que adornaba su recuerdo con sucesos nuevos que él iba incorporando, y que terminaron por ser verdaderos: todo un magma de hechos y sueños que yo conocí muy bien, de tanto que me los contaba. Y es por eso que ahora mi abuelo Segundo, que murió mucho antes de que yo naciera, también es mi amigo, y sé de sus manías y consejos, y de su ilusión por establecerse en Valencia, la ciudad donde sesenta y cinco años después moriría su hijo benjamín, mi padre, cuyo corazón se paró definitivamente en el hospital de La Fe, mientras yo le contaba cosas pequeñas, noticias de lluvias y deportes, de viajes y libros, que así fue como nos despedimos, a las veinte horas del día ocho de enero de 2002.

Mi padre nunca tuvo ambiciones, ni tampoco conoció la vanidad ni la envidia. Su profesión fue la de viajante. Tenía un almacén de coloniales con dos de sus hermanos, y el negocio consistía en vender alimentos no perecederos a los pequeños comerciantes de las aldeas y los pueblos de una brumosa demarcación que abarcaba las tierras de Trives, Valdeorras, el Bierzo, Laciana, Cepeda y la zona alta de los valles asturianos del Navia y el Narcea. En ese territorio, que es muy literario, mi padre se ganó la vida visitando a tenderos que pronto fueron sus amigos y confidentes. Luego, al final de cada jornada, se recogía en cafés y tabernas donde escuchaba pareceres y noticias, y a ratos sucesos fabulosos del monte y los caminos.

Mi padre hizo noche en muchas ciudades menores, villas y pueblos, y mientras llevaba aquella existencia libre y vagabunda que tanto le gustaba, sus cinco hijos y mi madre hacíamos vida de ciudad en el barrio de La Puebla de Ponferrada, entre colegios y mercados, y en esa dualidad pasaba el tiempo hasta que dos días a la semana venía él, siempre al atardecer, con boina en los primeros inviernos de mi memoria, con su voz grave en todos, con su maletín de cuero forrado con una funda gris, y con una libreta donde anotaba los pedidos comerciales: vinos de jerez, bacaladas, jaulas de queso, fardos de alubias, latas de conserva o barriles de aceitunas.

Por aquel tiempo vivíamos todos en una casa grande y arrendada, y con nosotros también un hermano de mi padre, José, quien, como tantos hombres de mi familia, permaneció soltero de por vida, ajeno a obligaciones y alharacas, dedicado al inofensivo estupor de contemplar la vida, y al sabio placer de pasar desapercibido. Si ahora cierro los ojos tardo exactamente un segundo en ver aquella vivienda en ebullición: mi madre, que era muy bohemia, pintando paisajes al óleo en el comedor; mis hermanos pequeños, David y Emma, pegándose por riguroso turno sin hacerse nunca mucho daño; mi hermana Belén soñando con novios maravillosos que venían de Orense o de Zamora; mi hermano Carlos organizando combates navales en la bañera con gran lujo de soldaditos; mi tío José pasando por el “hall” como una sombra y mi padre, entre viaje y viaje, leyendo libros de historia de Roma o de la segunda guerra mundial en la salita, lector empedernido, y acaso yo a su lado, en el otro sillón, mirando mapas probablemente, un vicio pacífico del que nunca me quité.

Luego vinieron muchos otros años, y mi padre tuvo que superar pruebas muy duras, que no estaban escritas en el guión de aquella familia de clase media baja que veraneaba en tienda de campaña por las playas de Galicia o en las riberas del lago de Sanabria. Mi padre sufrió una trombosis muy severa en 1980 y a partir de entonces su vida cambió; se volvió más pacífica y del todo ajena a sus viajes mercantiles. Él se volcó en la lectura, en hablar con los amigos o en intensificar su presencia en asociaciones cristianas y caritativas. Yo ya vivía fuera, y mi padre pasó a ser en aquel tiempo un señor maduro de Ponferrada al que yo veía en las vacaciones; un hombre de bien y del sosiego que a veces me mandaba alguna carta y con el que hablaba poco por teléfono, protagonismo que mi madre ejercía de un modo inapelable.

Mi padre, entonces, estaba un poco oscurecido, y fue la muerte de mi madre, curiosamente, la que nos lo devolvió, a mí y a mis hermanos, nuevo y diferente. Sobre los escombros de aquella tragedia, mi padre fecundó la trayectoria yo creo que más importante y profunda de toda su vida: sus ocho años de ancianidad joven y animosa al principio, algo más mesurada y solitaria después, y alicaída de cuerpo pero siempre vital de ilusiones en su tramo final. Mi padre vivía entre riguroso Norte y el placentero Mediterráneo: pasaba los veranos en el Bierzo y los inviernos en Valencia. Seguidor veteranísimo de la Ponferradina, dobló su afición al fútbol, siempre intensa aunque moderada en las formas, con su abono en el campo de Mestalla, donde disfrutó lo suyo, lo mismo que en la plaza de toros de la calle Xátiva. Y fue precisamente en Valencia donde yo le conocí más y mejor, aunque nos veíamos menos veces de las que él y yo hubiéramos querido. En Valencia, en su sencilla casa del barrio de Torrefiel, me dijo muchas cosas de su familia y de sus amigos, de sus viajes y creencias; y me dio muchos consejos que siempre eran de dignidad y de respeto; de honradez y transparencia, y por eso es mi mayor orgullo ser hijo de aquel hombre independiente y libre, bueno y modesto, que se llamó Julio Rodríguez Gavela.

César Gavela


En la foto, mi padre el día de su boda, con 31 años. Entonces ya era un viajante de comercio de cierto prestigio pequeño. 




10 de enero de 2026

Una fotografía de Mary Ellen Mark

 



Mary Ellen Mark (1940 - 2015) - Girl Jumping Over a Wall, Central Park, Manhattan, New York, 1967



Una fotografía de Gisèle Freund

 



Gisèle Freund (1908 - 2000) -  Champs-Elysées, Paris, July 14, 1954



Eloy Sánchez Rosillo - Atardecer en las lomas

 

ATARDECER EN LAS LOMAS

Una tarde remota. Soy un niño.
Juego con mis hermanos en el huerto.
Pájaros que regresan a los pinos.
Sol en el jazminero. 

Eloy Sánchez Rosillo



Elegías (1980-1983), en Las cosas como fueron  Poesía completa, 1974-2017. Tusquets, 2018



Tres fotografías de Gérard Castello-Lopes

 


Lisboa, 1957





Gérard Castello-Lopes, né le 6 août 1925 à Vichy et mort le 12 février 2011 à Paris 10e, est l'un des principaux représentants de la photographie humaniste au Portugal.



Una fotografía de Giorgia Napoletano



 Giorgia Napoletano


9 de enero de 2026

Sor Juana Inés de la Cruz - «En perseguirme, Mundo, ¿qué interesas?»

 

En perseguirme, Mundo, ¿qué interesas?
¿En qué te ofendo, cuando sólo intento
poner bellezas en mi entendimiento
y no mi entendimiento en las bellezas?

Yo no estimo tesoros ni riquezas;
y así, siempre me causa más contento
poner riquezas en mi pensamiento
que no mi pensamiento en las riquezas.

Y no estimo hermosura que, vencida,
es despojo civil de las edades,
ni riqueza me agrada fementida,

teniendo por mejor, en mis verdades,
consumir vanidades de la vida
que consumir la vida en vanidades.

Sor Juana Inés de la Cruz


Una fotografía de Sory Sanlé

 



Sory Sanlé - Belle de Jour, 1975, (From the book and exhibition Sory Sanlé – Volta Photo 1965-1985)




Unas fotografías de Igor Mukhin

 












Década de 1990. Moscú y moscovitas en fotografías de Igor Mukhin/Humus65



Eve Arnold - Silvana Mangano y una escultura de Brancusi

 


Eve Arnold - Silvana Mangano & bronze of Constantin Brancusi, Museum of Modern Art, New York 1956



Dos fotografías de Lise Sarfati

 

Lise Sarfati - Asia #33, North Hollywood, CA. 2003 


Lise Sarfati Sloane #34, Oakland CA, 2003





José Viñals - Se abre el aire y da paso al aroma


SE ABRE EL AIRE Y DA PASO AL AROMA

Tus dos pechos, como dos cabritos
mellizos de gama, que son apacentados
entre azucenas.



Se abre el aire y da paso al aroma. En los labios del día hay una mueca de delicia. Los furtivos caminan cabizbajos con sus flacos lebreles. En la montaña el gato montés y la garduña están ambos en celo y lanzan sus urgentes maullidos. Te bañas en el río y tus dos pechos brillan como peces de escamas rubias y tornasoladas.

Te miro, mejor decir te observo y se me enturbia el pensamiento, mujer amada y deleitosa, maternal y luciente. En el agua se mece y se dilata y gira la redondez rotunda de tu culo. Y tu risa es de breva que ha rajado el verano y respetado el pico de los pájaros.

A deidad de los sexos te comparo, a fruto terrenal, a estatuilla de barro sin cocer de Maillol te comparo.

Como dos cabritos mellizos de gama, como magnolias lentas, así tus pechos de pico de paloma, así tus dos panales obedientes, así tu ser y tu opulencia, sacerdotisa de las mieses, diosa de los retablos.

Que mis ojos te absorban, que te incrustes como una gema en la palabra, que quepas en la hondura de mi pecho, que abras los manantiales de la idea, que me talles el alma con el cincel de tu correspondencia con la vida.

Desde la gloria de tu piel y tu planta, hazme que cante en ti y contigo, ahora que se inclina, como una rama del granado cargada de dulzuras, la hora breve y cuajada de la tarde, en donde, como música inmóvil, con suavidades palpo la luz de tu silencio.


José Viñals    





8 de enero de 2026

Un autorrretrato de Endre Balint

 


Endre Balint (1914 - 1986) - Self-Portrait, 1936 (Ferenczy Museum, Szentendre, Hungary)


(Galería de Milton Sonn, Flickr)


Dos aforismos de Manuel Neila

 

No es uno cualquiera; es un virtuoso de los bajos instintos.


A mitad del camino de nuestra vida..., lo dificil es conjugar las sombras de la añoranza con las figuraciones del deseo.


Manuel Neila


El silencio roto. Libros del Pexe, 1998




Begoña Abad - «Mi abuelo no salió de su pueblo…»

 

Mi abuelo no salió de su pueblo.
El pueblo tenía cuatro casas,
cuatro calles, cuatro caminos,
cuatro vecinos, cuatro perros.
No había en él ni obispos, ni ministros,
ni putas, ni altos cargos,
no había empresas, ni banca, ni iglesia había.
En realidad no salió nunca de su molino.
Ya es casualidad que por aquel lugar,
remoto y olvidado,
acertara a pasar la vida.
Mi abuelo hablaba poco, pero sabía mucho,
todo lo aprendió mirando la muela
que, implacable, con el mismo eterno movimiento,
machacaba siempre el grano, hasta hacerlo polvo.

Begoña Abad



(Leído en Rua das Pretas)




7 de enero de 2026

Dos obras de Delhy Tejero

 

Autorretrato, 1945

Mussia, 1954



Delhy Tejero, nombre usado desde 1929 por Adela Tejero Bedate (Toro, 1904 - Madrid, 1968), fue una pintora y dibujante española de la llamada «Edad de Plata».






Una fotografía de Alfred Eisenstaedt (1941)

 


Alfred Eisenstaedt (1898 - 1995)



Isabel Bono - Asunto: UNA CASA EN BERLÍN

 

Asunto: UNA CASA EN BERLÍN
Fecha: 14OCT 2005 11:20



sólo quiero estar lo más lejos posible

cuando vuelvo en el tren de la casa de mis padres
cierro los ojos y me imagino
que tengo una casa en berlín,
en un bloque gris del este
una habitación con una ventana
una cocina con una mesa con mantel de hule,
allí me tomo un café cada mañana

después todo es gris,
pero estoy lejos y sola y me gusta


Isabel Bono


La canción de Mercurio  (po)e-mails 2003-2015. Baile del Sol Ediciones, 2017



Dos fotografías de Piwiyan

 



Piwiyan - Margerie, Berlin, 2021



6 de enero de 2026

5 de enero de 2026

Píndaro

 

Hay un tipo de gente sumamente ilusa que, avergonzada de lo propio, con lo de fuera se embelesa, yendo a la caza de vanidades con irrealizables esperanzas.

Píndaro




Leído en Estrofa (Στροφή), 1931, de Yorgos Seferis, en Mythistórima  Poesía completa. Traducción, prólogo y notas de Selma Ancira y Francisco Segovia. Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, 2012


Ben Clark - Pacto de amor

 

PACTO DE AMOR

Si sabemos que todo lo que ocurre entre dos
personas sólo ocurre
por un tiempo (un tiempo siempre breve),
si sabemos que un día
tendrán lugar las cosas imposibles
y estaremos de nuevo tristes, solos,
pensando: ¿cómo pudo terminar?,
entonces,
¿cómo podemos darnos amor sin darnos miedo?
La solición es simple?
Olvidémonos siempre del ayer:
convirtamos el hoy en un refugio;
jurémonos amor hasta mañana.

Ben Clark


Demonios. Sloper, Palma de Mallorca, 4ª reimpresión, abril de 2024 (1ª ed. marzo de 2023)  Premop de la Crítica de poesía castellana 2023