De todo lo que tú dices,
de todo lo que yo digo,
apenas si llega el eco
de una voz a mis oídos.
Y es tan profundo el silencio
de la noche sin sentido
que oigo los pasos del tiempo
como si fueran los míos.
"¿Quién oyó las pisadas de los días?"
Quevedo
El tiempo lo hace todo
y todo lo deshace.
Porque el tiempo no deja
de andar un solo instante.
El tiempo todo es alma.
El alma toda es aire.
Y los pasos del tiempo
no los escucha nadie.
José Bergamín
Poesía, VI. Hora última, Turner, 1984
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