El puño de mi remo timón vibra ansioso por entrar en acción,
mi remo llamado Kuntu-ki-te-rangi.
Él nos guía hacia el horizonte sólo confusamente percibido.
Al horizonte que siempre se aleja,
al horizonte que siempre se acerca,
al horizonte que inspira dudas,
al horizonte que infunde temor,
al horizonte de poder desconocido,
al horizonte hasta ahora no traspasado.
El cielo sombrío arriba,
el mar enfurecido abajo,
se oponen a la senda nunca hollada
que nuestro barco debe seguir.
Poesía oral. Selección. Daniel Freidemberg (editor) Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1981
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