BARRIO
De la mano de mi madre
- con ese andar hasta el fin del mundo.
Memoria de calles sin asfaltar.
Tebeos en blanco y negro.
El ruido de los trenes de fondo llegando al Portillo.
Mi madre y todo su amor.
La vida en las manos
cuando Zaragoza era un barrio de mi barrio
y cada día una parada de autobús enseñaba
a estar solo y mirar
el espectáculo siempre formidable de lo que pasa a tu lado:
carteras a la espalda y perros lobo,
árboles recién plantados y el olor
del gasoil, niños con jerséis de cuello
vuelto y adultos vestidos como gigantes.
Una aurora que llegaba en los ojos de los míos,
en el tiempo que por entonces empezaba.
Todas las ventanas abiertas
para que entrara luz.
David Mayor
(1972)
(Leído en Rua das Pretas)
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