POEMA DEL DESAMOR
He visto a la mujer rondar el centro,
el centro de su vida misma.
Ensayar la sonrisa más seductora de Eva.
Descalzarse ante el amado
y poner la ofrenda sagrada de su cuerpo
en las manos del hombre desconcertado ante la abundancia.
En qué momento le crecieron los días,
esa distancia insalvable entre los dos?
Qué trampa les ha jugado la vida
a éstos mil veces sorprendidos por la aurora?
Qué secretos arpegios habrá de pulsar ahora
para conducirlos de nuevo al paraíso?
Qué cantos de sirena? Qué música encantada?
Qué incienso? Qué aliento para convocar de nuevo al fuego?
Vidaluz Meneses
Todo es igual y distinto (2002)
(Matagal, Nicaragua, 1944)
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