Cogí tu mano al terminar la noche
y el pulso me dijo
"Apúrate no esperes
que mueren las palabras
más rápido que el día"
Entonces me miraste
¡Cuán azules tus ojos!
Eres una sombra florecida a mi lado
El silencio que amo.
Takis Varvitsiotis
(Tesalónica, 1916-2011)
Versión de Elías Mejías
(Leído en Arquitrave)
No hay comentarios:
Publicar un comentario