Me dijeron:
-O te subes al carro
o tendrás que empujarlo.
Ni me subí ni lo empujé.
Me senté en la cuneta
y alrededor de mí,
a su debido tiempo,
brotaron las amapolas.
Gloria Fuertes
Mujer de verso en pecho, 1996
No hay comentarios:
Publicar un comentario