Fotografía de Herr_Mueller - The Good Life #1

7 de febrero de 2025

Garcilaso y Quevedo - Sonetos a Dafne y Apolo


Soneto XIII

A Dafne ya los brazos le crecían,
y en luengos ramos vueltos se mostraban;
en verdes hojas vi que se tomaban
los cabellos que al oro escurecían.

De áspera corteza se cubrían
los tiernos miembros, que aún bullendo estaban;
los blancos pies en tierra se hincaban,
y en torcidas raíces se volvían.

Aquel que fue la causa de tal daño,
a fuerza de llorar, crecer hacía
el árbol que con lágrimas regaba.

¡Oh miserable hado, oh mal tamaño!
¡Que con lloralla cresca cada día,
la causa y la razón por que lloraba!

Garcilaso de la Vega
(1491/1503 - 1536)




A APOLO SIGUIENDO A DAFNE


Bermejazo platero de las cumbres,
a cuya luz se espulga la canalla,
la ninfa Dafne, que se afufa y calla,
si la quieres gozar, paga y no alumbres.

Si quieres ahorrar de pesadumbres,
ojo del cielo, trata de compralla:
en confites gastó Marte la malla,
y la espada en pasteles y en azumbres.

Volvióse en bolsa Júpiter severo;
levantóse las faldas la doncella
por recogerle en lluvia de dinero.

Astucia fue de alguna dueña estrella;
Que de estrella sin dueña no lo infiero;
Febo, pues eres Sol, sírvete della.



A DAFNE, HUYENDO DE APOLO

 «Tras vos, un alquimista va corriendo,
Dafne, que llaman Sol, y ¿vos, tan cruda?
Vos os volvéis murciégalo sin duda,
pues váis del Sol y de la luz huyendo.

  »Él os quiere gozar, a lo que entiendo,
si os coge en esta selva tosca y ruda:
su aljaba suena, está su bolsa muda;
el perro, pues no ladra, está muriendo.

  »Buhonero de signos y planetas,
viene haciendo ademanes y figuras,
Cargado de bochornos y cometas.»

Esto la dije; y en cortezas duras
se injirió contra sus tretas,
Y, en escabeche, el Sol se quedó a oscuras.

Francisco de Quevedo

(1580 - 1645)



(Fotografía de Egisto Sani)


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