XVIII
¿A un día de verano habré de compararte?
Tú eres más dulce y temperado, un ramalazo
de viento los capullos de mayo desparte,
y el préstamo de estío vence a corto plazo;
tal vez de sobra el ojo de los cielos arde,
tal vez su tez de oro borrones empañan,
y toda gracia gracia pierde pronto o tarde,
que ya accidente o cambio natural la dañan.
Mas tu verano eterno ni jamás se agosta
o pierde prenda de esa gracia en que floreces,
ni Muerte ha de ufanarse que a su negra costa
vagues, que cara al tiempo en línea eterna creces.
En tanto aliente un hombre o ver el ojo pida,
vivo estará este verso, y te dará a ti vida.
Shakespeare
Shakespeare The Sonnets / Sonetos de amor. Texto crítico y traducción en verso de Agustín García Calvo. Anagrama, 2ª ed. 1983; 1ª ed. 1974
Shall I compare thee to a summer’s day?
Thou art more lovely and more temperate:
Rough winds do shake the darling buds of May,
And summer’s lease hath all too short a date;
Sometime too hot the eye of heaven shines,
And often is his gold complexion dimm'd;
And every fair from fair sometime declines,
By chance or nature’s changing course untrimm'd;
But thy eternal summer shall not fade,
Nor lose possession of that fair thou ow’st;
Nor shall death brag thou wander’st in his shade,
When in eternal lines to time thou grow’st:
So long as men can breathe or eyes can see,
So long lives this, and this gives life to thee.
No hay comentarios:
Publicar un comentario