Max Beckmann (1884-1950) - Bildnis einer Rumänin (Frau Dr. Heidel), 1922
Retrato del fotógrafo francés Jean Reutlinger y de la encuadernadora Germaine Schroeder, 1913
John-Léo „Jean“ Reutlinger (1891 - 1914)
Germaine Schroeder (1889 - 1983)
Έχω την ελευθερία της πτώσεως
Αυτή η πτώσις
Είναι δική μου
Και μου ανήκει
Τασος Δενέγρης
Tengo la libertad de caer
Esta caída
es mía
y me pertenece
Tasos Denegris
ESCRITO DESPUES DEL ENCUENTRO
En mi hora
(Hoy viernes por la tarde
Cuando ya entraba la noche
Y no se distingue ni la cara
Ni el cuerpo de las muchachas
Que transitan por la calle,
Y cuando apenas nos es dado aprovechar
Cierta facultad de adivinación.)
En mi hora violeta, yo doblaba una esquina,
Y de pronto tu figura cortante y sumamente amada,
Después –ya sabes– caminando hablamos un poco
De mis versos e ibas con frío (recuerdo la chaqueta
Guardando tu tierno pecho).
Hablamos también de tu viaje,
De tu corto viaje pero viaje al fin,
Y según la mirada todo parecía indicar
Que decías
«Porque no espero volver otra vez
Porque no espero
Porque no espero regresar».
¿Y si, efectivamente, no volvieras?
Y si, aún cuando volvieras, no volvieras a mí
–Que es tu único y real volver–.
¿Quién atisbará entonces con el mismo cariño el movimiento
De tus dedos desde la ventana de tu casa que da al algo?
¿Quién amará más el movimiento de tus pestañas y el movimiento
De tu cuerpo cuando vas a la escuela de mecanografía?
Y quién – en última instancia- te escribirá estos versos
y te dirá que hoy viernes por la tarde
Cuando ya no se distingue ni la cara
Ni el cuerpo de las muchachas,
Yo –al doblar una esquina– te adiviné
Y luego sin cenar ni leer
Escribí esto
Para ti.
Beltrán Morales
(Nicaragua, 1945 - 1986)
La vida es corta, la ciencia extensa, la ocasión fugaz, la experiencia insegura, el juicio difícil. No solo es preciso hacer lo debido, sino que colaboren el enfermo, los presentes y las circunstancias.
Hipócrates
COSAS QUE SE ESCUCHAN
Qué extraño es sentir el sonido de la lluvia
cuando no está lloviendo
mirar por la ventana las calles secas
y sentir el sonido incesante de la lluvia
Ahora escucho el crujido de una silla mecedora
Alguien teje alguien se para
alguien entra con unas tazas de té
alguien hace ruido con la vajilla
Qué extraño es sentir el quejido
de una silla mecedora
cuando nadie se está meciendo
el tintinear de la vajilla
cuando nadie está poniendo la mesa
la algarabía de los invitados
cuando las sillas están vacías
y el sonido de la lluvia
el persistente sonido de la lluvia
cuando no está lloviendo
Óscar Hahn