Una verdadera máxima no conduce a la certeza, sino al presentimiento.
Contradecir ciertas perfecciones es lo que hace a los cuerpos imperfectos memorables.
El aforismo fue el primer género que se dio cuenta de que entre líneas normalmente no hay nada.
Se viaja para constatar que no podemos salir de nosotros mismos.
Aitor Francos
(Bilbao, 1986)
Tinta rápida, Ediciones Trea, 2020
No hay comentarios:
Publicar un comentario