EDADES
Llega un triste momento de la edad
en que somos tan viejos como los padres.
Y entonces se descubre en un cajón olvidado
la foto de la abuela a los catorce años.
¿En dónde queda el tiempo, en dónde estamos?
Esa niña
que habita en el recuerdo como una anciana,
muerta hace medio siglo,
es en la foto nieta de su nieto,
la vida no vivida, el futuro total,
la juventud que siempre se renueva en los otros.
La historia no ha pasado por ese instante.
Aún no existen las guerras ni las catástrofes
y la palabra muerte es impensable.
Nada se vive antes ni después.
No hay conjugación en la existencia
más que el tiempo presente.
En él yo soy el viejo
y mi abuela es la niña.
La arena errante [1992 - 1998]
La foto de ese joven de antes de ayer al que todos
conocen sólo de viejo...
Extraño nieto de sus propios hijos,
Tiene el vestuario
De un presente fugaz como éste ahora mismo.
Duro nos mira desde su juventud,
No de verdad sino sólo imagen.
Su hoy es ya fue
En camino al abismo que espera a todos.
No representa su mayor edad
Sino lo relativo de mundo y tiempo.
Allá en la foto
Él se desnace, crece al revés
En su enjuvenecimiento exagerado.
Pronto los dos dos
—El de allá, el de aquí—
Serán parte del gran ayer,
Imagen doble
De otro más entre sus fantasmas.
Como la lluvia [2001 - 2008]
José Emilio Pacheco
(Ciudad de México, 1939 - 2014)
v. Tarde o temprano [Poemas 1958-2009], Tusquets, abril de 2010
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